Ahorrar energía eléctrica es imperativo económico

El país sigue sobregirado en el gasto de energía eléctrica de acuerdo con el plan. Autor: Adán Iglesias / JuventudRebelde
El excesivo calor del verano y las vacaciones de la época, deciden la elevación del consumo de electricidad y por ello las autoridades del ramo alertan en el sentido de hacer el más racional empleo de los equipos electrodomésticos para que, sin dejar de utilizar los imprescindibles, la población contribuya a economizar el fluido, especialmente en los horarios pico, cuando coincide el gasto superior en el sector residencial.
En la vida doméstica debe existir un presupuesto para la electricidad, según necesidades e ingresos reales.
Quienes se quejan del alto costo de este servicio deben comprender que en Cuba el Estado lo subsidia.
Las tarifas vigentes premian con reducción del costo a los que ahorran, y son progresivamente más elevadas para quienes superan los 250 kilowatts en el mes. Es una necesidad para contribuir a que las finanzas del país transiten hacia un saneamiento que permita adecuar cada vez más los salarios al rendimiento productivo individual.
Para disfrutar de placidez existencial hay que saber gastar hasta donde alcanza el presupuesto. Lamentablemente, prolongadas prácticas igualitaristas nos acostumbraron a pensar que todos teníamos derecho a gastar sin ton ni son. Y no es así. Cada familia debe consumir dentro del marco de su presupuesto para no caer en bancarrota. Esto se llama racionalizar gastos sin afectar necesidades básicas.
El que persiste en derrochar, se altera porque no puede pagar y también gasta más en aspirinas, pues tropieza varias veces con la misma piedra.
El inteligente que escucha, asimila buenas experiencias, ahorra y duerme tranquilo sin privarse de lo necesario, en invierno y en verano, en Matanzas, en todo el país y en cualquier parte del mundo. (TVY)(05/07/1)


