El crimen de Bolondrón
Los Estados Unidos se empeñaron, desde el mismo momento del Triunfo de la Revolución Cubana, en derrocar el régimen popular encabezado por Fidel. Para ello apelaron a todo su arsenal económico, político y militar.
Una de sus formas de agresión fue la creación de bandas armadas en todo el país, pero predominantemente en la zona del Escambray y Matanzas, las cuales se encargaron de sembrar el terror en áreas rurales del país.
La Revolución enfrentó el reto empleando todas sus armas, y sobre todo con fuerzas voluntarias de las Milicias Nacionales Revolucionarias y miembros del Ministerio del Interior y el Ejército Revolucionario.
Los crímenes cometidos por las bandas levantaron la repulsa unánime por la crueldad, el salvajismo y lo sádico de su actuación, sin respetar ancianos, mujeres y niños. Uno de estos fue el asesinato de los niños Yolanda Rodríguez Díaz y su hermanito Fermín, de once y trece años, respectivamente, hiriendo de gravedad a la madre Gregoria y otra de las hermanas.
El hecho ocurrió el 24 de enero de 1964 en el territorio de Bolondrón, cuando la banda de Francisco Hernández atacó a tiros el bohío donde vivían, tratando de hacer un escarmiento, pues el padre de la familia era miliciano y destacado revolucionario de la zona.
El repugnante crimen levantó en masa al pueblo matancero y las fuerzas populares buscaron a los culpables en cada rincón de la provincia, hasta dar con ellos. Fueron capturados y juzgados por los tribunales revolucionarios y recibieron todo el peso de la justicia.
La familia Rodríguez Díaz es un ejemplo de la lucha del pueblo cubano contra la entraña sanguinaria de quienes, aliados a los intereses del imperio estadounidense, ponían obstáculos a la realización de los sueños de la Revolución.



Pingback: Radio26.Cu – Matanzas, Cuba | The crime of Bolondrón