Prevenir es mejor que curar
Por aquello de que prevenir es mejor que curar, el Estado y Gobierno cubano, bajo la conducción del Ministerio de Salud Pública, desarrolla programa de control y eliminación del vector Aedes aegypti, que exige toda la seriedad, respeto y disciplina por parte de los ejecutores y la población a la que va dirigida.
En ese enfrentamiento al vector transmisor del virus del dengue, la chikungunya y el zika, perviven factores relacionados con la inadecuada calidad técnica del trabajo antivectorial, la baja percepción de riesgo y el deficiente saneamiento ambiental. Acciones negativas que propician la propagación de estas enfermedades que no distinguen edad, ni grupo social.
Aun cuando para el zika no existe una vacuna o tratamiento preventivo, sus síntomas más comunes: dolores leves de cabeza, erupciones de la piel, fiebre, malestar general, conjuntivitis y falta de apetito, entre otros, suelen tener una duración de 4 a 7 días.
La alarma de emergencia sanitaria internacional dada por la Organización Mundial de la Salud acerca de este virus se relaciona, aunque no se ha comprobado científicamente, con las madres embarazadas y sus fetos, ya que se han dado casos de recién nacidos con microcefalia.
Los bebés que sufren de esta deformación o tamaño pequeño de cerebro presentan defectos neurológicos y convulsiones, así como un desarrollo intelectual deteriorado.
Por estas razones se exhorta a la población a cooperar con las autoridades sanitarias para aplicar adecuadamente, sin desvío de recursos o pérdida de tiempo, las estrategias de control de vectores.
Respetar los planes territoriales relacionados con la fumigación y aplicación de insecticidas, además de combatir desde cada hogar, centro de estudio y trabajo, así como la totalidad de las zonas comunales de campos y ciudades, no es una opción: es un imperativo.
Urge que con este programa de saneamiento intensivo, en el que están involucrados además los organismos y organizaciones de masas, se actúe con total conciencia contra todo aquello que pueda favorecer la propagación de epidemias que ponen en riesgo la salud del pueblo.


