Cien años de soledad
Cualquier centenario implica motivo de celebración a altos niveles, para evocar recuerdos que quedarán por siempre en la memoria de los protagonistas del suceso. El fútbol, el más universal de los deportes, no escapa a estos acontecimientos.
Este año 2016 se celebran cien años de la realización por primera vez del torneo de selecciones de fútbol más antiguo del mundo: la mal llamada Copa América, que tuvo su sede inicial en tierras argentinas.
Mal llamada porque en realidad nunca han participado en su totalidad todas las selecciones del continente americano, solo los países que conforman el cono sur y luego de buenos desempeños internacionales las selecciones de México, Jamaica, Costa Rica y Estados Unidos.
Si se fuera a rendir un merecido homenaje a este evento donde actúan los más encumbrados balompedistas de nuestro continente, la celebración de las diez décadas debe hacerse en Argentina –el primero en organizar este torneo en 1916.
Pero como sucedió en la edición número cien de los Juegos Olímpicos Modernos, el poder económico del norte se impuso y las cien velitas fueron a soplarse a varias ciudades estadounidenses, país donde el fútbol, que es deporte nacional, se llama fútbol americano, una variante muy suya del fútbol rugby.
Ademá,s la participación y lauros de Estados Unidos en estas lides no es representativa.
Para colmo de males esta edición no verá desempeñarse a dos grandes del universo balompédico, el primero es el brasileño Neymar Da Silva Junior, vetado por quien sabe quien a solo participar con la selección verdeamarela en los Juegos Olímpicos de su país, para tratar de conseguir el único título que le falta a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) en sus vitrinas.

Por otro lado Lionel Messi, aquejado de una lesión sufrida en las últimas fechas del torneo español, es duda para el técnico argentino Gerardo “El Tata” Martino.
Y si a esto le sumamos que el cumpleaños cien del evento americano coincide con otra edición de la Eurocopa de Naciones, torneo mucho más joven, pero con más poderío económico, no es ocioso utilizar el título de la obra del gran escritor García Márquez para esta abuelita centenaria que se llama Copa América de Fútbol.


