Defender la cultura para defender la Revolución

uneacLos hechos históricos no deben analizarse fuera del contexto en el que se producen. Hablar hoy en Cuba de libertades artísticas podría sonar un poco reciclado, mas, esa se convirtió en la principal preocupación que movió los debates los días 16, 23 y 30 de junio de 1961 en la Biblioteca Nacional José Martí.

Allí estaban reunidos los más importantes creadores de la nación. Eruditos como Roberto Fernández Retamar, Alfredo Guevara, Graziella Pogolotti, Pablo Armando Fernández, José Lezama Lima, Virgilio Piñera y Miguel Barnet buscaban respuestas y discutían sobre sus temores acerca de las libertades creativas que les permitiría la naciente Revolución.

Y una vez más Fidel estaba junto a su pueblo, junto a ese pueblo que, sin experiencia política, comenzaba a edificar un proceso que trascendió las fronteras del país y, con logros y desaciertos, aún hoy es ejemplo y guía en la región.

Uno de los propósitos fundamentales de la Revolución es desarrollar el arte y la cultura, precisamente para el arte y la cultura lleguen a ser un verdadero patrimonio del pueblo.

Podría decirse que existió una mirada a la cultura cubana antes de Palabras a los intelectuales y una distinta después. El discurso de nuestro Comandante en Jefe dirigido a los artistas marcó la ruta de la pujante política cultural de la Revolución.

El principio de que «dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada», ampliamente utilizado por sectores reaccionarios, enemigos declarados del proceso revolucionario gestado en Cuba en 1959 y defendido por el pueblo hasta hoy, fue el pedestal para la unidad entre los mejores exponentes del arte y la literatura de una nación que defiende el derecho a existir de su Revolución.uneac

El contexto socio-cultural auguraba cambios positivos para la formación y educación del pueblo, con la puesta en marcha de la Campaña de Alfabetización, el fortalecimiento del Ballet Nacional de Cuba y la Biblioteca Nacional y la fundación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, la Casa de las Américas, la Orquesta Sinfónica y la Imprenta Nacional.

Nosotros hemos sido agentes de la Revolución económico-social que está teniendo lugar en Cuba. Esa Revolución económico-social tiene que producir también una Revolución cultural.

Los debates dieron sus frutos ese mismo año con la creación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, representación de una institucionalidad que apoyaba y fomentaba el desarrollo artístico desde las ciudades hasta las comunidades más recónditas.

55 años después de la histórica intervención, Palabras a los Intelectuales deviene irrefutable faro, testigo impreso de esa libertad, que en los primeros años de Revolución fue concedida a los más eruditos artistas de Cuba.

DEFENDER LA CULTURA ES DEFENDER LA REVOLUCIÓN

Ferias del libro y tertulias literarias, fórums dedicado a la vida y obra de Virgilio Piñera en Cárdenas, la reinauguración del Bolerazo, la celebración por el aniversario 180 de la fundación de Colón y una jornada de festividades, entre otras iniciativas, sirvieron para que la UNEAC en Matanzas se sumara a las celebraciones por el 55 aniversario del histórico pronunciamiento que sirvió de base al nacimiento de la organización y al 90 cumpleaños de aquel hombre que de su vida hizo historia.

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