Libre de culpa

Hace menos de seis meses escribí un comentario que se publicó en este sitio web el diez de septiembre de 2016 bajo el título San Alarcón, con el que criticaba, no al pelotero, sino a quienes desde la posición de representantes de  la prensa deportiva pretendían tapar la indisciplina cometida por el receptor tunero Yosvany Alarcón Tardío en un juego contra Matanzas.

En esa ocasión subrayé:

“…Ahora resulta que Alarcón es la persona más noble del mundo, pero hagamos una retrospectiva.  Durante el último juego del play off semifinal entre Matanzas y Pinar del Río, equipo del cual fue refuerzo el máscara tunero, en cada una de sus comparecencias al cajón de bateo se viraba para el banco de los Cocodrilos y se burlaba con gestos de que perderían ante los pativerdes.

“Ya en el noveno episodio conectó el jonrón decisivo y mientras daba la vuelta por las bases sus gestos eran más desmedidos, particularmente cuando pasó por la almohadilla de tercera y dirigiéndose al dogout de Matanzas, les conminaba a secarse las lágrimas por haber perdido. Esto nadie me lo contó, yo lo viví desde las gradas del coloso yumurino.

“Sencillamente, una franca actitud antiética y antideportiva, que todos los medios divulgaron una y otra vez; claro se trataba de una burla a VM32.”

Y esos vientos trajeron las aguas que mostraron a un Alarcón con un temperamento volátil y conflictivo, o quizás con deseos de destacarse ante el derecho Alexander Rodríguez.

Entonces, no por visionaria, sino porque era un fenómeno que se gritaba a viva voz, comenté:

“… ahora el objetivo es canonizarlo, quizás con vistas a la Serie del Caribe y el Clásico del año próximo, donde seguro Roger Machado será el manager y  por eso dio sus valoraciones.

«Del otro lado, Ermidelio Urrutia, el manager de Alarcón, también ofreció sus valoraciones a favor del máscara, pero lo que no se dijo es que Alarcón, como muchos otros peloteros de estos tiempos, deben aprender de la sencillez, disciplina y entrega del mentor tunero, estrella del béisbol antillano de aquellos equipos Cuba que tanta gloria le dieron a nuestro deporte nacional.”

Reconozco que en algo sí que no acerté y es en la dirección de Roger Machado, pero en lo demás …., ahí está, ya a Yosvani Alarcón se le levantó la sanción para que vista la franela de las cuatro letras como el más noble de los atletas y punto.

Y retomando el comentario en cuestión, repito sin la intención de desacreditar a Alarcón, sino para llamar la atención de que las sanciones se deben establecer para ser cumplidas y no para callar bocas en momentos de ánimos exaltados.

“Ojo, porque los niños, adolescentes y jóvenes que vieron este lamentable incidente por televisión tomarán el ejemplo siguiente: si llegas al equipo Cuba puedes hacer cualquier payasada que seguro la Comisión Nacional te pasará la mano, de lo contrario la prensa “parcializada” hará hasta lo imposible para reducir cualquier sanción.”

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