Premio América Bobia: Vigía reconoce la mejor poesía
Figuras de madera, de Rubiel G. Labarta, se puede definir como un texto autobiográfico. Sus evocaciones reflejan mucho de la infancia de cualquier niño cubano que durante su crecimiento descubre los misterios de la vida.
Su acertado uso del lenguaje, la capacidad para describir fragmentos de vida comunes en versos libres y la sagacidad de su discurso poético son algunas de las cualidades que le merecieron el premio América Bobia que entrega Ediciones Vigía cada año.
“Siempre es muy difícil determinar qué premiar y más cuando existe la tendencia de que las personas dirigen el discurso poético hacia sí mismos. En esta edición existía un grupo de cinco o seis poemas de altísimo nivel en diversas corrientes, entre las cuales pudiera mencionar el coloquialismo, la poesía experimental.
“El texto ganador es de un joven escritor holguinero que reside en La Habana, quien durante los últimos años ha recibido algunos premios importantes. Es un poema con un lenguaje muy mesurado, capaz de transmitir muchas atmósferas, con una fuerte apoyatura vivencial”, así definió el poema el escritor matancero Leymen Pérez, miembro del jurado junto a Norge Céspedes y Luis Manuel Pérez Boitel.
La entrega del prestigioso reconocimiento, obtenido en ediciones anteriores por importantes voces de las letras cubanas, coincidió con la presentación del libro ganador en el certamen precedente.
Mecánica del ciudadano A, de Luis Manuel Pérez Boitel, resalta por su visión filosófica aguda con un estilo que se resiste a la rigidez cívica y visual, apuntó el poeta Leymen Pérez.
“Resulta un texto bastante peculiar dentro de los llamados macrotextos, me refiero a toda la obra de este poeta villaclareño que es uno de los más notables de las últimas generaciones en certámenes nacionales e internacionales. Premios como el Manuel Acuña, uno de los más codiciados de la lengua española.
“Utiliza recursos muy interesantes como un dibujo que adquiere una función matemática. Establece un diálogo cívico entre los ciudadanos A, B y C, con una fuerza autobiográfica bastante reconocible, pero a veces el poeta está fuera de su obra mirando todo lo que sucede a su alrededor en una sociedad que no es tan bella en un momento pero donde se pueden ver las luces que emergen.”
Un poema que estremece y provoca, un macrotexto en armonía con toda la obra de Pérez Boitel. “Me pareció muy interesante poder llevar el arte cinético a la poesía y lo hago a través de un ejercicio matemático donde hay una sumatoria de probabilidades que muestran lo incierto de la vida, la capacidad de sacrificarse para ser realmente un prototipo de sujeto, una persona dialogante, entendible y entendida dentro y fuera de sus límites”.
Merecedor de importantes premios como Casa de las Américas, Luis Manuel reconoció con orgullo la satisfacción de pertenecer al catálogo de la emblemática Vigía.
“Es un verdadera apuesta por brindarle algo al panorama de las letras desde la isla. A veces uno publica en el extranjero y los libros se pierden, los lectores después desconocen esos libros. Poder publicar en el sello particular de Vigía creo que le da la posibilidad al lector de poder tener un acercamiento a mi obra.
“También vale para demostrar que todo en la vida no es por un premio dotado económicamente, sino que hay que apostar por oportunidades como este certamen que tiene un valor agregado, el artístico”.
Con diseños del artista de la plástica Giorge Michel Milián Maura y edición de Gladys Mederos, Mecánica del ciudadano A resulta un objeto bello e inquietante, una apuesta por el ser humano en constante búsqueda de su yo interior.


