El aporte de todos (+audio)

UNIÓN DE REYES.- Primero hizo uno para su hija, luego confeccionó otro para su esposa, así, poco a poco, Luis Alberto Martell Ortiz, vecino del poblado de San Antonio de Cabezas, en este matancero municipio, recordó que hacía mucho tiempo había aprendido a coser a máquina de forma autodidacta.
Ahora este guajiro de manos fuertes y rudas cumple con su aislamiento en casa, a la vez que dedica gran parte de su tiempo a la fabricación de nasobucos para amigos, vecinos, familiares, compañeros de trabajo e incluso para desconocidos que se aparecen con un trozo de tela entre las manos.


