Décimas al campo y su naturaleza

El casi nonagenario Pedro Fredesvín Hernández, un guajiro de Limonar que vive hoy en La Habana, festeja y saluda al campesino cubano con unas décimas dedicadas al campo y su naturaleza.
1

El campo es maravilloso
es oasis de esperanza
donde tiene su labranza
el guajiro laborioso.

Su verdor esplendoroso
nos da fe, dicha y fortuna.
En la belleza montuna
de su espléndido palmar
sombrea la luz solar
y se refleja la luna.

2
La palma contribuyó
con tablas, yaguas y guano
para el bohío cubano
que el guajiro fabricó.

El bosque también le dio
las varas y las soleras
los horcones, las cumbreras,
los durmientes, los puntales,
los cujes y los parales
y las piernas de tijeras.

3
La corriente de su río
en su discreto rumor
forma una queja de amor
que se extiende en el vacío.

Y su inmenso veguerío
ostenta verde esmeralda
y entre la loma y su falda
crecen cedros y jacanes
que adornan los framboyanes
con sus rojizas guirnaldas.

4
La rastra en forma de ve
lleva en su lomo noble
la hermosa pipa de roble
que rebosante de agua esté.

Y en la arboleda encontré
un día muy reluciente
cuando el sol salía en oriente
una preciosa guajira
que en una taza de güira
me brindó un café caliente.

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