Para el hombre de La Edad de Oro

Darío.

“Hay sol bueno y mar de espuma, / y arena fina, y Pilar/ quiere salir a estrenar/ su sombrerito de pluma”.

Es 19 de mayo. La niña va de todo juego, toma su aro y su balde. Camina por la casa oronda como una reina, mientras mamá le hace las fotos para Internet. Juntas quieren ofrecer homenaje a Martí en el 125 aniversario de su caída en Dos Ríos.

Y es que la iniciativa Psicología en tiempos diferentes, diseñada para adultos y niños, promueve por estos días, entre otras actividades, un festival de disfraces para los más pequeños sobre los personajes de La Edad de Oro, como una herramienta para adentrarlos en el mundo de la lectura y métodos para interpretar los textos.

Con más de 400 seguidores en Facebook, el proyecto tiene como objetivo abarcar variadas temáticas relacionadas con la repercusión de la Covid-19 y ofrece estrategias para el afrontamiento, adaptación, convivencia, relaciones de pareja y estados emocionales negativos.

QUE VIVA

“La Edad de Oro no se quiere morir, porque nadie debe morirse mientras pueda servir para algo…»

Su promotora, Daily Rizo Cabrera, licenciada en Psicología, que se desempeña como psicopedagoga en la escuela primaria José Martí, del poblado Máximo Gómez, en el municipio de Perico, explica que por medio de esta actividad se potencia el desarrollo psicológico general, además de los procesos cognitivos y la formación de valores.

La intervención ha dado tratamiento a efemérides y fechas celebradas durante estas semanas, como el primero de mayo, el Día de las Madres, del Campesino y ahora la desaparición física del Apóstol.

La especialista destaca que también se realizaron en las redes sociales, convocatorias de dibujos, poesías, videos, collages y composiciones sobre este último tema, “lo cual posee gran relevancia, ya que la obra del Maestro para los niños constituye fortaleza y manual de estudio.

“Martí es un patrón conductual, espiritual, para el mejoramiento humano. Cada uno de sus textos es un tesoro. Nos inculcan caballerosidad, hábitos de cortesía. Los Tres Héroes, por ejemplo, enseñan la importancia de la solidaridad, el amor a la Patria, la libertad, mientras Bebé y el Señor Don Pomposo es un regalo de amor a la familia e igualdad de clases y razas”.

El SABER VALE MÁS…  

“Pero no hay que decir que Meñique era bueno. Bueno tenía que ser un hombre de ingenio tan grande (…) Tener talento es tener buen corazón”.

Darío Alonso Ugalde tiene apenas tres años y ahora disfrazado de Meñique saluda también la fecha desde el hogar. Más adelante entenderá mejor el cuento sobre el chiquitín que se podía esconder en una bota de su padre y cuya inteligencia lo hizo más fuerte que el poderoso gigante.

Su mamá Maylín reconoce la necesidad de acciones como estas para el desarrollo de los hijos en medio del confinamiento, pues contribuye a la formación y creatividad de los mismos, de manera que sus días sean diferentes y llenos de alegría.

Por su parte, Wendy Hernández, del municipio Colón, tiene siete años y participa feliz en esta convocatoria. Sabe que debido al nuevo coronavirus no podrá homenajear a Martí desde la escuela y colocar flores en su busto. Por eso, en vísperas de la fecha se puso su vestido para interpretar a Pilar.

Wendy.

“Martí está en todas partes, también en la casa cuando leemos La Edad de Oro, en lo que hacemos cada día, cuando no somos avariciosos como Masicas. Yo siempre quiero ser Pilar, con ella aprendí a compartir mis cosas con el que lo necesite”, declara.

Mientras, Yenisey Alonso cuenta que días atrás al escuchar los anuncios televisivos sobre la conmemoración, la niña se refirió a que “por culpa de ese coronavirus malo” este año no podría participar en el desfile como siempre. De ahí que la madre le prometiera celebrarlo desde la casa, con la promesa de que la pequeña escogería su personaje preferido.

Junto a ellos, otros como Ana Valeria, Anyi, Ana Lena y Anyeli, reviven la obra martiana. Con sus poemas, disfraces o dibujos cumplen sin dudas los deseos del Héroe Nacional cubano, cuando dijera: Y ahora nos juntaremos, el hombre de la Edad de Oro y sus amiguitos, y todos en coro, cogidos de la mano, le daremos gracias con el corazón, gracias como de hermano, a las hermosas señoras y nobles caballeros que han tenido el cariño de decir que La Edad de Oro es buena”.

 

Ana Valeria.

Ana Lena.

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