Turismo cubano alojará al mercado interno en su reapertura inicial

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La reapertura de las operaciones turísticas cubanas postCOVID-19 tendrá al mercado interno como cliente inicial, medida presentada en el más reciente Consejo de Ministros, como parte del plan de tres fases para “regresar a la normalidad en la vida del país, de manera gradual y asimétrica” y  evitar un rebrote de la enfermedad.

Aunque se anunció que próximamente se ofrecerán pormenores, es de suponer que por la naturaleza de su encargo, tenga protagónico desempeño en este primer momento de la desescalada la Organización Superior de Dirección del Estado (OSDE) Islazul.

Este grupo empresarial hotelero cuenta con más de nueve mil 166 habitaciones en sus 177 hospedajes, la mayoría con categoría de tres estrellas, ubicadas en varias regiones del país, en hoteles, moteles, hostales, villas y aparthoteles, capacidad de hospedaje a las que se suman su demandado sistema de casas, 887 en total, distribuidas fundamentalmente en la Habana del Este, Varadero, cayos Coco y Guillermo (Ciego de Ávila) y en la playa Santa Lucía, en la oriental provincia de Camagüey.

De igual manera, también deben poner algunas de sus instalaciones al servicio del mercado nacional las OSDE Gaviota, Cubanacán y Gran Caribe, aunque todo dependerá de la envergadura de las reparaciones en ejecución en sus hoteles, muchos de los cuales se preparan de cara a la temporada de alza turística 2020-2021.

Según el informe presentado en el balance del Ministerio de Turismo, en el 2019 el mercado interno sobrecumplió el plan de turistas-día en un 15,6 por ciento y creció un 11,1 por ciento, como consecuencia de las ofertas realizadas principalmente en los meses de julio y agosto, la etapa de alza del turismo nacional.

A tenor con el paquete de medidas incluyente de varios sectores, las unidades del Campismo Popular reabrirán en el verano, donde es normal se registren sus mayores recibos de visitantes.

Tal y como se informó en la reunión del Consejo de Ministros, según reportes de prensa, en una segunda etapa iniciará la oferta destinada al mercado internacional, “de forma gradual y en función de la demanda, únicamente en la cayería norte y sur del archipiélago cubano.»

Según precisiones, en estas instalaciones se limitará la ocupación y también la capacidad en los servicios gastronómicos y recreativos. La renta de autos y excursiones, en un primer momento, estará limitada al interior de los cayos.

En el caso del turismo internacional, se aplicará un PCR a cada visitante y se tomará la temperatura. En tanto, en los hoteles, un equipo de especialistas tendrá a cargo la vigilancia clínico–epidemiológica.

En la mayoría de las instalaciones de la industria de ocio se estudia un protocolo de bioseguridad avalado por el Ministerio de Salud Pública y el de Turismo, con el objetivo de proteger a los empleados y brindar unas vacaciones con tranquilidad y seguridad a los clientes.

Pie de foto:  El plan de turistas-días nacionales creció el año pasado en un 15,6 por ciento. 

 

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