Castillo de San Severino, una deuda del patrimonio matancero

De prototipo renacentista, el Castillo de San Severino compagina de manera excepcional con la historia y la cultura de la ciudad donde se encuentra enclavado.

Piezas correspondientes al siglo XIX cubano: Documentos relacionados con la trata negrera por el puerto de Matanzas. Tambores Iyessá: tambores rituales del cabildo Iyessá, San Juan Bautista de origen yoruba. Son únicos en Cuba.
Recordar es volver a vivir; remontarse a los sucesos del pasado, aún el más cercano, ofrece la posibilidad de releer los acontecimientos y evaluarlos con mayor amplitud y mejores argumentos.
Regresando sobre nuestros pasos podemos afirmar que el programa de rehabilitación integral Matanzas 325 no solo demostró la posibilidad de hacer realidad proyectos hasta entonces confinados a ser utopías, sino que puso a la vista de todos la avidez de los matanceros por un programa cultural permanente, de calidad y cercano a los más variados gustos populares.
“Desde el mismo 12 de octubre de 2018 la felicidad se vislumbraba en los rostros de la mayoría de las personas. Mucha gente que no se insertaba en las actividades mostró empatía por las acciones reconstructivas que se desarrollaron y ahora se sienten parte del lugar donde viven.
“Lo más importante es que despertó la confianza en la posibilidad de mejorar la ciudad. Hace muy feliz a la población ver que se recupera el sitio donde nacieron y donde viven”, consideró Luis Octavio Hernández, artesano matancero y durante décadas director de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas en Matanzas.
Ejemplo de ese despertar, recuerda Olga Lidia González, directora del museo Palacio de Junco, fue la visita en el transcurso de un fin de semana de más de 250 familias, primero de su tipo creado por la Revolución cubana.
“Por esos días la institución se vistió de gala. Sucedió lo que hacía mucho tiempo no pasaba y lo mejor es que los adultos trajeron a sus niños, vinieron familias enteras, incluso personas de otros municipios recorrieron las salas del museo.
“Creo que la ciudad estuvo en un momento brillante y que el museo contribuyó a ese esplendor cultural que, luego de la coyuntura actual provocada por la pandemia, debemos mantener. Esto nos dio la medida de las proyecciones que debemos tener en cuenta para el futuro”.
Felizmente, el panorama que dejó la celebración del aniversario 325 de la fundación de la Ciudad de los Puentes convirtió a las instituciones culturales y espacios públicos matanceros en ejes de la vida citadina.
Pero no resulta un secreto ni para los gestores, ni para los directivos, ni para la población que la cultura en la Atenas de Cuba necesita trascender el espacio del centro histórico, donde se concentra la mayoría de las propuestas artísticas diseñadas por las direcciones a nivel municipal y provincial.
Para que la cultura se convierta en un espacio realmente popular, al alcance de todos, debe llegar a otros sitios de invaluable valor patrimonial y artístico, como el Castillo de San Severino, Monumento Nacional desde 1978 por sus valores históricos y arquitectónicos.

Orishas. Ochosi: orisha mayor. El cazador de la Regla de Ocha. Adivino, guerrero y oescador. Representa la justicia. Oggún: orisha mayor. Dueño de los metales. Recolector, guerrero y cazador. Simboliza la guerra. Elegua: orisha mayor. Simboliza el destino y lo imprevisto. Abre y cierra todos los caminos. Babalú-Ayé: orisha mayor. Patrón de las enfermedades. Obatalá: orisha mayor. Creador de los seres humanos. Dueño de las cabezas. Representa la paz y el amor espiritual.
La otrora Fortaleza de San Carlos de Manzaneda fue la primera y más importante edificación de la ciudad de Matanzas desde su fundación. Típica construcción militar renacentista, conformó el sistema defensivo de la ciudad. Comenzó a construirse en mayo de 1693, después de numerosos avatares desde su concepción en 1680 por el ingeniero militar Juan de Císcara.
El centro que posee importantes salas de exposición vinculadas al devenir de esta ciudad, describe Isabel Hernández Campos, directora del lugar que constituye el único vestigio constructivo del año de fundación de la urbe y Museo de la Ruta del Esclavo.
“Mantiene su exposición permanente ahora enriquecida por paneles que facilitan la interpretación del patrimonio y los elementos arquitectónicos originales que conserva el inmueble y una sala donde se narra la historia del sitio en una línea del tiempo.
“Nuestras muestras son muy didácticas y se dirigen fundamentalmente a los estudiantes, investigadores y amantes del patrimonio”.
Pero este tema tiene varias aristas espinosas… Durante décadas el Castillo de San Severino ha permanecido demasiado alejado del centro de la ciudad, no solo por la distancia que lo separa de ella (aproximadamente nueve kilómetros), sino también por las reiteradas dificultades con el transporte, aclaró Hernández Campos.
“Nos afectan mucho el transporte y el tema gastronómico. Durante años hemos luchado por tener una cafetería en el museo, sin resultados. Por supuesto, cuando las personas llegan aquí buscan degustar un refrigerio y no se lo podemos ofertar.
“Por otra parte, luego de mucho tiempo sin ninguna opción, se establecieron tres rutas de ómnibus que llegan hasta las cercanías de la institución, pero no hasta ella.
“Debido a ello recibimos más visitantes extranjeros que cubanos, cuando se podría resolver la situación con una pequeña ampliación de los recorridos de las rutas”.
No basta con que las instituciones museísticas amplíen sus colecciones y las actividades de su programación, con que el personal que trabaja en centros culturales como este conozca a fondo sus funciones y las cumpla con dedicación (como es el caso); el análisis debe volcarse hacia las posibles soluciones a un dilema que, hace demasiado tiempo, no solo afecta las visitas a los museos de la periferia de la ciudad o el disfrute de las opciones culturales que se ofrecen en el horario nocturno, incluso en el centro citadino yumurino. Es tiempo de resolver una problemática que a diario constituye preocupación para los matanceros.

Piezas correspondientes al siglo XIX cubano: Documentos relacionados con la trata negrera por el puerto de Matanzas Tambores Iyessá: tambores rituales del cabildo Iyessá, San Juan Bautista de origen yoruba. Son únicos en Cuba.
En el caso de San Severino y otras instituciones con las mismas problemáticas como El Morrillo, la inclusión de rutas a estos sitios de encuentro con la historia Patria, con los aseguramientos logísticos necesarios (y no solo me refiero a las destinadas al turismo extranjero), podría ser una solución.
En la actualidad las oficinas del Conservador y el Historiador trabajan en la organización de este tipo de propuestas.


