Logros y avatares en una cochiquera

Pedro Betancourt.-La entrega de preceba a las unidades del Minaz es el principal reto que hoy asume el Centro Reproductor Porcino Bolondrón de la Empresa EsAzúcar. El colectivo de la entidad perteneciente a este municipio, se esfuerza por obtener mejores resultados cuando la carencia de piensos amenaza el bienestar de las crías.

De aquella cochiquera rústica de hace nueve años atrás queda muy poco. Las mejoras tecnológicas, la llegada de animales de mejor raza y la constancia de los trabajadores, transformaron en poco tiempo la entidad.

PESE A LAS DIFICULTADES

Omardo Alemán Hernández, jefe de la unidad destaca que de 60 reproductoras existentes al inicio, hoy cuentan con 240, mientras de del plan de ocho crías por parto, poseen un real de 9.2.

“Pasados los 96 días entregamos los animales con un peso promedio de 30 kilogramos a los cebaderos, cuyo destino es el balance cárnico de la empresa”, explica.

El trabajo en esta unidad requiere constancia y disciplina. Bien lo sabe Yoandry Navarro Durán, navero de 29 años, que en los últimos meses ha celebrado como suyo cada avance en el área de las reproductoras, luego de cumplir con celo los horarios de alimentación y limpieza, dos veces al día.

PERO DUELE…

A pesar de los avances, como manifestara preocupado Alemán Hernández, duele cuando el alimento tarda demasiado en llegar al centro.

“Enero es esencial al constituir la etapa de arranque para todo el proceso. Aunque de 40 partos previstos, ya suman 50, el futuro de las crías depende en gran medida de la alimentación”, enfatiza.

No es la primera vez que enfrentan una situación similar, pero diciembre y enero han sido los meses más críticos en cuanto a la entrada de piensos. Sobre su impacto desfavorable señala Henry Linares, técnico veterinario del centro:

“Todo el proceso comienza con la reproducción, espacio que debe estar en óptimas condiciones para tener los mejores resultados. Pero, también resulta vital la alimentación específica por área, ya sean los cerdos de inicio, las reproductoras y los propios verracos”.

“La calidad de la alimentación de estos últimos, por ejemplo, influye en su fertilidad. Si la comida no es la adecuada también se puede producir momificación fetal y otros efectos secundarios”, agrega.

En el momento de la visita de Radio 26 hacía ya cinco días que no entraba alimento alguno a la entidad. Alternativas como las hojas de plátano y la miel han impedido mayores pérdidas, pero sin dudas dicha situación atenta contra el peso, desarrollo y salud de los cerditos.

Hoy la nación atraviesa por una crisis económica compleja, pero perseguir la eficiencia de cada eslabón de esta cadena productiva constituye un reto vital. De ahí la urgencia de buscar estrategias capaces de superar la actual situación en pos de la soberanía alimentaria que se necesita.

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