Primeros latinos en el béisbol organizado de Estados Unidos

Cuando se aborda este tema de los primeros latinos, aparecen pocos nombres de jugadores nacidos en nuestra región que dieron sus primeros pasos en Estados Unidos, país creador del juego, aunque ellos tienen su orden de aparición en tan apasionante deporte.

Las noticias del primero en incursionar en un terreno estadounidense se trasladan hasta 1858,  cuando el yucateco Primitivo Cásares, según describe el  historiador mexicano César González Gómez,  “firmaba con caligrafía decidida y trazo firme en el campus de la Universidad de Harvard,  la constitución del Lawrence Base Ball Club el 8 de noviembre de 1858. Lo hacía en calidad de presidente y cátcher del equipo”.

Primitivo Cásares y Galera nació en Mérida en 1837, agrega el historiador, pero desde muy pequeño fue enviado a estudiar a Boston junto con su hermano mayor David. Su familia era la dueña de la hacienda Santo Domingo de Xcuyum, una de las plantaciones pioneras del henequén en Yucatán a mediados del siglo XIX.

En 1858, Primitivo fue inscrito en la Lawrence Scientific School, facultad de Harvard que estaba entre las pioneras en Estados Unidos dentro de la educación de excelencia en ingeniería.

En otras investigaciones de González Gómez, encuentra que además del yucateco Cásares, en el Lawrence BBC jugó otro joven latinoamericano: José Eulogio Delgado, oriundo de Lima, Perú, quien redactó todos los documentos oficiales del club. Delgado está considerado como el primer sudamericano en graduarse y recibir un título en Estados Unidos, y en 1889 llegaría a ser Ministro de Economía en Perú.

El equipo, de carácter amateur,  participaba con otros conjuntos, de diferentes facultades  hasta 1861 cuando por motivos de la guerra civil de Estados Unidos, dejan de competir.

Son precisamente estos dos jugadores, Primitivo Cáceres y José Eulogio Delgado los primeros latinoamericanos que se han documentado en la historia jugando al béisbol, aseveración muy lógica del César González Gómez, ya que anteriormente no hay otro manuscrito que demuestre que hubo otros latinos jugando este deporte en el país norteño.

Después debutaría en el béisbol de aquel país el matancero Rafael de la Rúa, quien incluso lo hizo un año antes de Esteban Bellán. El periodista e historiador Andrés Pascal en un trabajo titulado No sólo Bellán, señala:”

“Cuando Esteban Bellán dejó el Colegio San Juan en 1868 para jugar béisbol (con los Unions de Morrisania), no era el único cubano en hacerlo. Rafael de la Rúa, matancero, nacido el 28 de enero de 1848, actuó en 12 juegos para los Unions de Lansingburgh de la Asociación Nacional en el propio año1868”. Queda claro, agrega Pascal, que son los primeros peloteros hispanos en competir en un nivel de calidad quizás amateur del béisbol en Estados Unidos.

Otros datos importantes de estos jugadores cubanos lo ofrece Marshall Wright, en su libro Los Jugadores de la Asociación Nacional, 1857-1870, que identifica al cubano solo como Rúa, roster de 1868. Mientras, Bellán aparece como miembro en 1869.

La Asociación no sería supuesta como Liga Mayor hasta convertirse en profesional, en 1871; etapa en la que si aparece Esteban Bellán, por lo que es considerado el primer latino en jugar en el béisbol profesional de Estados Unidos, según coincide la mayoría de los historiadores.

Ya después del siglo XX, una Comisión Investigadora de la MLB, no dio el visto bueno a los encuentros de algunos equipos entre los años de 1871 a 1875, por irregularidades, entre los que se encontraba el Troy y el New York Mutual, en los que jugó Bellán, y dejó de considerarse aquella etapa como del circuito mayor.

Por esa razón es que muchos historiadores colocan como el primer latino en las Grandes Ligas al colombiano Luis Manuel Castro, nacido en Medellìn el 25 de noviembre de 1876, quien trasladó joven para Estados Unidos y llegó a jugar una temporada, la de 1902 con los Atléticos de Philadelphia, en 42 juegos.

Quedó claro entonces que Bellàn fue el primer cubano y latinoamericano en jugar en un equipo profesional y Castro, primero en el béisbol de la MLB.

Recordemos que Esteban Bellán es uno de los jugadores del equipo Habana que enfrentó al de Matanzas la tarde del 27 de diciembre de 1874, en el estadio Palmar de Junco, choque de gran significación histórica y poseedor de varios requisitos que lo hicieron fuera considerado hasta nuestros días, aunque algunos detractores de los últimos años en la capital no lo crean así, el primer juego de carácter organizado u oficial de Cuba, avalado por documentos.

Cuatro años después, el 29 de diciembre de 1878,  tendría lugar en nuestro país el inicio de la Liga  General de Base Ball de la la Isla de Cuba, como se le llamó y que indiscutiblemente es el primer campeonato oficial celebrado y en el que también Bellàn participa con el Habana, e incluso llegó a dirigirlo.

El matancero Rafael de la Rúa, nunca llegó a jugar en certámenes oficiales celebrados en nuestro país.

Después de ellos y hasta este siglo XXI, la sangre latina ha dado brillo a los campeonatos estadounidenses, en todas sus Ligas. Es difícil encontrar actualmente algún equipo del más alto nivel, digamos la MLB, que no tenga en sus nóminas a peloteros latinoamericanos.

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