Mamá: otra buena maestra (+audio)


Llega la hora. Ana Lía alista sus libretas y el resto de los materiales de trabajo para ver las teleclases. A su lado mamá es la sabia educadora, cuya vocación revela el confinamiento en casa.

Es una madre muy preocupada y mantiene al día a su hija en todas las materias-comenta la jefa de ciclo de la escuela. Mientras, Moraima Ucha evade los elogios con una sonrisa tímida, pero se siente dichosa de contribuir con el aprendizaje de su hija:

“Es sumamente importante porque si un padre no se sienta al lado del niño a resolver las teleclases es imposible que él la pueda entender”.

Destaca además que, por ejemplo, los pequeños de cuarto grado como su hija reciben mucho contenido nuevo y sin la ayuda de algún adulto se pueden ver perdidos completamente.

“A veces he tenido alguna duda y trato de acercarme a la maestra para que me oriente primero y luego poder transmitirle ese conocimiento a la niña”, agrega.

Reconoce que se trata de una tarea compleja entre tantas obligaciones:

“Es difícil, pero tratamos de que sea por la mañana, por eso la grabamos en su horario habitual al mediodía y al día siguiente la vemos con calma para hacer los ejercicios. Siempre el tiempo se busca”, explica.

María Eugenia Jorrín, directora de la Escuela Primaria Félix Varela Morales en el municipio Pedro Betancourt, reconoce la actitud de madres como esta, capaces de valorar la enseñanza como una garantía para el futuro.

“Los padres se han comportado de una manera increíble, muy pendientes a la educación de sus pequeños; al tiempo que los docentes también han mantenido el contacto con sus alumnos a través de las vías indicadas por la dirección municipal de Educación”, señala.

Ana Lía Ucha Trujillo guarda entonces sus cuadernos y confiesa:

“Sin mi mamá yo no sería nada, ella me ayuda mucho. Primero escuchamos la clase y después juntas a la mesa lo resolvemos todo”.

La estudiante no duda en afirmar cuando le pregunto si entiende con claridad. Luego, al hablar de la escuela dice que también extraña a sus profesoras y compañeros de aula, pero mientras tanto se esfuerza por aprender desde el hogar y agradece; pues allí encuentra en su mamá otra buena maestra.

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