Aproximaciones entre una casa y la memoria

Pipo, mañana y por siempre, cuando tus manos no reconozcan las mías y la memoria no sea más que una promesa del pasado, volveré a decirte cuánto te amo. Todo comenzó a desaparecer lentamente, sin previos avisos ni posibilidades de evitarlo, como si, gota a gota, el agua del mar comenzara a tornarse oscura y áspera. No sabría definir en

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