Concurso internacional premia a escritores cubanos en Puentes Poéticos
El jurado otorgó el reconocimiento en la categoría juvenil al cuaderno Las edades del hierro, de Náthaly Hernández Chávez y a Erian Peña Pupo por su texto Fresco de Pompeya
Con la premiación del concurso Entre dos aguas concluyó la
primera edición de Puentes Poéticos, Festival Internacional de Poesía de Matanzas.
El jurado, integrado por los poetas Daniel Calabrese, de Argentina, Luis Franco, de Ecuador, y Víctor Rodríguez Núñez, otorgó el reconocimiento en la categoría juvenil al cuaderno Las edades del hierro, de Náthaly Hernández Chávez.
«Me siento muy feliz y agradecida con este premio de poesía joven Entre dos aguas. Agradezco al jurado por sus palabras y por confiar en este cuaderno que gira en torno a los objetos cotidianos.
«La historia personal, la de una familia, la de una generación, la de un país se puede contar a través de los objetos, muchos de los cuales ya se han vuelto reliquias y se siguen usando mucho más allá de su vida útil.
«Son cosas con las que convivimos en lo cotidiano, que no parecen tan importantes, sin embargo, son parte de nuestra vida y están impregnados de nuestra historia.
«Los poemas del libro giran en torno a estos objetos y a nuestras situaciones cotidianas, personales, situacionales, de país, a nivel mundial. O sea, es una reflexión que va de lo micro a lo macro. Estoy felicísima por este premio y porque el libro salga publicado también».
La selección se fundamenta en la fuerza de esta poesía que se enfrenta a la realidad y la desnaturalización con gracia, sabiduría y frescura. La condición femenina se expresa con firmeza, según el acta, pero sin estridencias, en un discurso donde la imagen prevalece.
Asimismo, el poeta y periodista holguinero Erian Peña Pupo mereció el galardón por su texto Fresco de Pompeya, gracias a su extraordinaria madurez en contenido y forma. Se trata, al decir del jurado, de una poesía equilibrada, vivencial y culta, emocional y lúcida, donde la condición cubana se expresa sin nacionalismo.
«A mí el premio me sorprendió bastante porque convocó en dos categorías, una menor de 35 años, o sea, para autores más jóvenes y otra general.
«Cuando leía en el acta y escuchaba la cantidad de libros en concurso, era para asustarse y alegrarse al mismo tiempo. Tuve la dicha, la felicidad de no ganarlo en la categoría que era mi edad, tenía 32 años cuando Zaldívar me anunció que había ganado el premio principal.
«Cuando envié, realmente pensé en la posibilidad del premio joven, que era el que me correspondía por edad, o sea, que fue una alegría tremenda. Además que el jurado fue un jurado internacional reconocido.
«A veces es bueno salir de las singularidades del patio, de las poéticas locales. Casi siempre los jurados pertenecen a las provincias donde se convocó el concurso o de alguna provincia cercana. El hecho de que el de este concurso sea un jurado internacional con Luis Franco, de Ecuador, Daniela Calabrese, de Argentina, y Víctor, que está en
Estados Unidos y se mueve por los grandes festivales del mundo conociendo poéticas diferentes, da un poco más de confianza, de fe en la escritura, en el libro y en el ejercicio poético.
«Este es un libro que fue escrito recientemente y juega mucho con referentes intertextuales, con un poco mi concepto de literatura, de la poesía, relacionándola con filmes, obras de arte, fotografías, que tienen mucho que ver conmigo.
«Espero volver el año próximo a Matanzas, porque el libro debe estar aquí, debe presentarse, debe volver a los Puentes Poéticos. En épocas de complejidad de la industria poligráfica cubana, tener un libro disponible, un libro a mano, poder compartirlo con los lectores, es algo que también suma beneficios, suma alegrías dentro de un concurso como Entre dos aguas y un festival como Puentes Poéticos en Matanzas».
Durante la última jornada del evento se dedicó un espacio de homenaje a la periodista, traductora y crítica estadounidense Margaret Randall, en la que intervinieron poetas traducidos por ella como Alfredo Zaldívar, Víctor Rodríguez Núñez y Gaudencio Rodríguez. El escritor, investigador y crítico Arturo Arango expresó palabras de elogio.
También ocurrió un panel en el que los intelectuales Mireya Cabrera Galán, Premio de Ensayo de la UNEAC 2023 y Urbano Martínez Corriente, Premio Nacional de Historia, disertaron acerca de la vida y obra de José María Heredia.
En la gala ofrecieron su arte la intérprete Olga Margarita Muñoz, la orquesta de cámara José White y bailarinas de Danza Espiral con un performance dirigido por la Maestra Liliam Padrón.
