Un metate en la calle de Medio

Se trataba de un metate, obra monolítica tallada en roca volcánica, con forma de asiento y apoyada en tres patas, sobre la que se macera el maíz en México y áreas de Centroamérica. Atribuida a la cultura azteca del siglo XV, a la luz del conocimiento actual parece corresponder a descendientes mayas de Yucatán, de la primera mitad del siglo XIX.

Las migraciones procedentes de Yucatán hacia Cuba –en lo fundamental hacia La Habana–, comienzan desde fechas tan tempranas como el siglo XVI. En más de dos mil se calcula el arribo de yucatecos entre los años 1849 y 1861, asentados en su mayoría en el occidente de la Isla, incluidos no pocos avecindados en la ciudad de Matanzas y sus alrededores.

Para 1899, próximo al poblado de Madruga, en el llano García, en la cima de la Sierra del Grillo, se estableció una fuerte comunidad de yucatecos. Todavía iniciada la década de 1990 sus descendientes conservaban tradiciones y costumbres de sus antepasados, como el uso de bejucos para la cestería, la cocción de la carne de cerdo bajo tierra y el molido del maíz sobre lajas, sustitutas éstas del tradicional Metate, según el artículo “Yucatán en La Habana: encuentros y desarraigos”, de Karén Mahé y Sonia Menéndez, publicado en La Jiribilla, en el año 2007.

En 1999 el autor conversó con dos descendientes yucatecos residentes en la serranía de referencia que respondían a los apodos de Flecha y Viento.

Sobre el metate de la calle Medio quedará la incógnita de su presencia en el lugar, mientras se reconocen los aportes de Pedro Pérez, Zenén Lorenzo y demás integrantes del grupo Humboldt a la historia local.

Adrián Álvarez Chávez. Girón

 

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