Ruinas cafetaleras del siglo XVIII, nicho de estudio en Matanzas (+Video)

Ruinas cafetaleras con orígenes estimados en el siglo XVIII, ubicadas en la actualmente conocida como finca La Julia, en la periferia de la urbe yumurina, constituyen área de estudio para el Grupo Espeleológico Guamacaro, que propició la visita de autoridades de Patrimonio al sitio.

Rescatar este lugar del olvido es un mérito que indiscutiblemente tiene el Grupo Guamacaro, con un trabajo disciplinado, organizado y que permite revelar un fragmento de nuestra historia económica prácticamente desconocido, resaltó Ercilio Vento Canosa, Historiador de la Ciudad de Matanzas.

Creo que es deber de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Matanzas poner su fuerza a disposición del Grupo Guamacaro para ayudar, acompañar, en la búsqueda de información sobre el sitio, afirmó Vento Canosa a la Agencia Cubana de Noticias.

Es muy llamativa la que se considera que fuera la cisterna de lavado de café, que es inmensa, 17 metros de largo por cuatro y medio de ancho y siete de profundidad; uno se pregunta qué cantidad de granos se recolectaba en este lugar, un tamaño tan enorme da la medida de lo que era, destacó el prestigioso investigador.

Wendy Pérez Lora, arquitecta y estudiosa del patrimonio, comentó que resultan muy interesantes las proporciones de lo que se supone que fuera el secadero, el emplazamiento, y el buen estado de conservación de la mayoría de las estructuras a pesar de encontrarse abandonadas.

Estimamos que las edificaciones daten de finales del siglo XVIII y algunas de principio del XIX, las distinguen los puntales y los vanos en los que novedosamente se aprecian arcos diferentes a los que usualmente conocemos de la arquitectura de Matanzas, añadió.

Llegué a la finca La Julia en 1976 –explicó Loreto Reinold Acosta Santana («el Rubio»)-, pedí tierra en usufructo al Estado y fui conservando los árboles maderables y también las ruinas, pero desconozco sobre ellas, las cuidaba, pero sin saber el sentido de lo que se podía hacer con eso.

Los espeleólogos se acercaron y me explicaron sobre el valor que tienen las construcciones y me parece perfecto emprender un proyecto de desarrollo local, idea que surgió de ellos, me interesaría que se hiciera para las nuevas generaciones, añadió el cubano de 69 años de edad.

Judith Rodríguez, jefa del Grupo Guamacaro, explicó que las ruinas visitadas constituyen una de las zonas de estudio del colectivo como parte del Proyecto Kabiosile: Tras la ruta del café en Matanzas; y adelantó que se encontraron otras longevas estructuras en áreas aledañas.

La Oficina de Monumentos y Sitios Históricos de Matanzas no cuenta con declaratorias vinculadas al café en esta zona y resultaría muy importante que se investigue el lugar para lograr la debida protección y gestión de los hallazgos, expresó Bielka Cantillo, directora del Centro provincial de Patrimonio Cultural.

Coinciden los expertos en que amplios estudios existen sobre la historia de la industria azucarera en Matanzas, no así sobre la cafetalera, respecto a la cual mayormente se encuentran referencias; ante los importantes nichos de investigación y las evidencias, el Grupo Guamacaro continuará sus indagaciones.

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