10 de febrero de 2026

Radio 26 – Matanzas, Cuba

Emisora provincial de Matanzas, Cuba, La Radio de tu Corazón

Regresan las motos clásicas al balneario de Varadero (fotos)

“Se trata de una historia de amor que vale la pena defender y mostrar, porque estos moteros son unos apasionados y logran una relación muy hermosa con sus equipos, algunas verdaderas joyas museables"
VARADERO.- Este balneario acogió nuevamente uno de los eventos más esperados del año y que despierta el interés de los apasionados a las motos clásicas.
Por décimocuarta ocasión hasta la Península de Hicacos viajaron casi un centenar de moteros del país para celebrar un nuevo Encuentro de Harlistas Cubanos, donde se desarrollaron diversas actividades que tuvo a los motociclos como protagonistas del convite.
Durante varios días se efectuaron variadas acciones como exhibición de motos, venta de artículos y prendas relacionadas con el evento, conciertos, desfiles por las principales avenidas, a lo que se sumaron otras en beneficio de la comunidad, como la limpieza de dunas, siembra de árboles y entrega de donativos a ancianos y niños.
Como cada año, el Hotel Club Tropical representó una visita obligada para estos apasionados de las motos clásicas. El recinto hotelero acogió a los harlistas para beneplácito de los clientes, en su mayoría canadienses.
Esta relación que ya data de varios años ha logrado crear un segmento de turismo que opta por hacer coincidir sus vacaciones con la celebración del encuentro.
Incluso varios canadienses se han sumado al movimiento de harlistas que recorre la ciudad sobre ruedas e integran la comitiva con sus ciclos en perfecto estado de conservación a pesar de los años de fabricados.
Entre los equipos destaca uno que presume de contar nueve décadas años de fabricación. De esa forma el evento deviene una especie de museo rodante, donde los varaderenses y visitantes foráneos pueden apreciar motos antiguas junto a otras más modernas.
Para Ivón Cervantes, presidenta del Consejo Popular y miembro del Comité Organizador de la cita, asegura que este certamen se ha insertado en la vida cultural de Varadero como un hecho trascendental que despierta admiración e interés.
“Se trata de una historia de amor que vale la pena defender y mostrar, porque estos moteros son unos apasionados y logran una relación muy hermosa con sus equipos, algunas verdaderas joyas museables».
Ivón Cervantes destaca que cada año regresan en un movimiento que asume también acciones humanistas como las donaciones de sangre, entrega de recursos a personas vulnerables y limpieza y cuidado del medio ambiente.
El sonido potente de estas máquinas advierte desde la distancia que las Harley Davidson se encuentran en la península. Con los años se ha convertido en una festividad que aglutina a residentes, visitantes, junto a otros factores de la comunidad que logran la sostenibilidad de encuentro a pesar del complejo contexto.
Desde el propio Hotel Club Tropical su subdirector general, Osvaldo Betancourt, recibe a los motociclistas. En un área de la instalación les da la bienvenida y destaca la relación con este movimiento.
Como parte del recibimiento una banda de rock compuesta por jóvenes músicos le imprimen un sello especial a la jornada. Los huéspedes quedan extasiados ante la presencia de las motos, con las que  se retratan, interactuando además con los moteros.
Entre estos se encuentran dos canadienses que desde que conocieron de este movimiento decidieron sumarse. Desde entonces cada año forman parte de los harlistas.
Daniel Mese, oriundo de la norteña nación, apenas puede articular palabras ante la emoción que le embarga al intentar describir en francés lo que representa para él estos días en los que comparte con tantos amigos.
Por su parte Bodé, también canadiense, logra expresiones donde siempre prevalece la amistad, las buenas vibras y lo más importante: el amor por las Harley Davidson.
Desde la salida del Canal de Paso Malo, desde donde parte el grupo en formación compacta hacia los diferentes escenarios donde se celebran las actividades del amplio programa que abarcará tres jornadas, van despertando la admiración de los transeúntes ante los diversos diseños de los equipos.
Este encuentro resulta una especie de cofradía que cada año gana más adeptos y que ya cuenta con integrantes de varias generaciones como es el caso Carlos García, más conocido como el Samurai, quien viajó en esta ocasión en compañía de su hijo de 17 años.
El Samurai, uno de los líderes del certamen, aguarda porque muy pronto su hijo asista con su propia moto, contribuyendo así a mantener la vitalidad de un encuentro de personas que han logrado cultivar la camaradería, junto a un sentimiento profundo y sostenido hacia las motos clásicas, por lo cual prometen volver dentro de un año para convertir a Varadero en el reino absoluto de las Harley Davidson.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *