Canciones viejas siempre nuevas que invitan a soñar (+fotos)
Lagartijita verde, Patico Tico Tico, Mi amiguita Dorotea. Una tras otras nos iluminaron, como un torrente de luz, letras que parecían dispersas, distantes en la memoria, melodías casi desconocidas para muchos, poesía con una sencillez bella, terrenal y cotidiana.
Desde la maravillosa voz de Olga Blanco y los exquisitos arreglos musicales de Raúl Valdés, Teatro de las Estaciones reverencia las composiciones menos conocidas de Teresita Fernández, pretéritos temas que marcaron la niñez de generaciones de cubanos y vuelven de la mano de la tropa de la Luna y el Sol para hacernos revivir tiempos pasados.
El concierto, con guion y dirección artística de Rubén Darío Salazar, Premio Nacional de Teatro, recorre el arsenal de motivos que inspiraron a nuestra compositora mayor desde El elefantico Tito o La señora Manatí.
“Yo creo que hay un tesoro, un cofre, lleno de joyas musicales, literarias, plásticas, teatrales que tiene que ver con las infancias y Cuba tiene de todo, a Martí, a Dora Alonso, a Teresita Fernández.
“Entonces, ¿cómo no buscar su repertorio, buscar incluso su repertorio desconocido, su repertorio menos popular, el menos cantado, incluso por allá misma en los conciertos y traerlo al teatro, unir voluntades, niños aficionados como la compañía Gabi & Sofi, profesionales como Teatro de las Estaciones, una solista como Olga Blanco que viene del Coro de Cámara de Matanzas y canta como los ángeles o el talento de Raúl Valdés en los arreglos musicales, ligado al de Zenén Calero? ¿Cómo no reunir todo ese todo ese material que es oro y regalárselo a las infancias de Cuba y de quien quiera escucharlos?
El también actor y Maestro de Juventudes engarzó con gracia y refinado gusto los siempre hermosos diseños de Zenén Calero Medina, Premio Nacional de Teatro, en una escenografía que sorprende en colores, vestuarios y muñecos en constante interacción con los actores, actrices, bailarines.
“Somos inmensamente ricos en cultura, en la cultura nacional, la nuestra, nuestra identidad, nuestro patrimonio. ¿Qué hacemos buscando, mirando para otros lados? Lo otro existe y es válido porque cada cual tiene su manera de expresarse, pero es más importante la nuestra, combinada con todas esas experiencias.
“Yo creo que eso se habla mucho, pero no lo suficiente. Nunca será ocioso recurrir a Teresita, recurrir a Martí, recurrir a Don Alonso, recurrir a tantas creadores que legitiman la isla y el país hermoso que somos”.
La puesta en escena minimalista, pero impecable, se sostiene también sobre el estratégico diseño de luces y la imagen siempre fresca de la compañía Gaby & Sofi.
Iván García, Laura Marín, Raúl Alvarez y el propio Rubén manipulan los títeres al tiempo que Irina Madrazo, Patricia García y Doly Díaz tienen a su cargo la música en vivo de los catorce temas de ayer, de hoy y de siempre.
Como si Teresita Fernández desde la platea los hiciera brotar de la guitarra los presentes en la sala Pepe Camejo disfrutaron de Chicharrita; Peppy; Canta, canta pajarito y Titiritero, entre otros, a lleno total el sábado 10 de enero en la sala Pepe Camejo experiencia que se repitió el domingo en el teatro del Museo Nacional de Bellas Artes, en la capital cubana este fin de semana, 17 y 18, otra vez en la salita de la calle Ayuntamiento.
Canciones viejas siempre nuevas, espectáculo que acogió antes la Sala de Conciertos José White, el 20 de diciembre último, es una invitación a revivir una etapa maravillosa de la vida de la mano de quien nunca dejó de ser niña, gracias al empeño de un grupo que, desde Matanzas, enaltece, defiende, promueve y revitaliza nuestros valores culturales más auténticos en las artes visuales, la danza y el teatro.
