19 de junio de 2024

Radio 26 – Matanzas, Cuba

Emisora provincial de Matanzas, Cuba, La Radio de tu Corazón

Protección penal para las familias: un reto actual desde el Derecho (IV y final)

En el contorno jurídico actual se considera que la familia y las relaciones que en ella se originan, como la armonía, el respeto, la unidad y la solidaridad, son importantes bienes que merecen y deben recibir una tutela especial por parte de los Estados.

En el contorno jurídico actual se considera que la familia y las relaciones que en ella se originan, como la armonía, el respeto, la unidad y la solidaridad, que son las que le dan sentido, fundamento, identidad y estabilidad, son importantes bienes que merecen y deben recibir una tutela especial por parte de los Estados, protección que debe ser integral y no necesariamente penal.

Igualmente se acepta en este espacio que, siendo múltiples las conductas que afectan negativamente la institución familiar, la intervención penal debe limitarse al amparo de aquellos bienes y sólo contra conductas que los lesionen gravemente, que resulten intolerables dentro de ella, por la forma en que afectan su existencia y la convivencia entre sus miembros.

Es que si bien la tutela penal es la más drástica, resulta ser la más ineficaz para prevenir y controlar las conductas que afectan a la familia u otros bienes jurídicos porque, cuando actúa, estos ya han sido vulnerados. Por ello es importante que se delimiten los principales factores de riesgo de índole social, que van a influir en que exista violencia en la familia y por la familia, y por consiguiente en los menores de edad.

El Derecho Penal entra a jugar su rol fundamental cuando determinados comportamientos, por su implicación y la peligrosidad que revisten en el marco familiar, se extienden en el ámbito de aplicación, lo cual comienza a tener una protección desde la esfera penal por la importancia que presenta para la sociedad el bien jurídico que se afecta o pone en peligro.

De esta manera comienza una interrelación entre estas dos materias, por la conexión que se establece al tutelar en el Derecho Penal  bienes jurídicos que por su propia naturaleza se encuentran recogidos en el Derecho de Familia; este bien jurídico no desaparece, pero sí sufre cambios en dependencia del ámbito de protección.

La tarea fundamental de enorme trascendencia económica, política, social para cualquier sociedad es la de combatir y vencer el delito, cuando menos, reducirlo a su mínima expresión, lo que no significa el sueño quimérico de que el delito desaparezca totalmente. Siempre habrán conductas delictuosas, pero se trata de disminuirlas a lo exiguo. Por eso se lucha. Por y para eso existe el Derecho.

En temas como la violencia familiar o violencia doméstica, que entrañan la victimización, la deshumanización a miembros de las familias, se precisa que cuando la integridad física, psíquica, emocional de los miembros de la familia peligre por la asunción por  individuos de esa propia familia de conductas delictuosas, estén presentes como garantes de esa integridad, las normas sustantivas penales de corte familiar y el instrumento que constituye el proceso penal para la materialización de esas normas de tutela penológica a la familia.

  • Profesor Consultante Universidad de Matanzas  

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