Versos al Titán de Bronce

Generaciones de cubanos se han inspirado en la figura ejemplar del Mayor General Antonio Maceo Grajales. Entre estas las voces de Rubén Martínez Villena, Juan Almeida Bosque y Antonio Guerrero Rodríguez, nos llegan con sus versos.

Cada uno con su visión fueron reflejando en sus poemas la personalidad del inclaudicable adalid, protagonista de la Protesta de Baraguá.

Martínez Villena, líder revolucionario, comunista y poeta de renombre de mediados del siglo 20, famoso en su lucha contra la tiranía de Gerardo Machado, compañero de lucha de Julio Antonio Mella y Carlos Baliño, describió a Maceo en su obra “San Pedro”, como “Aquel titán de robustez de cedro,/ Aquel rebelde de feliz memoria”.

Y al referirse a su caída en combate el 7 de diciembre de 1896 escribió: “Y aquí, en el delirar de su agonía./ Se juzgó necesario todavía/ Para las libertades y la guerra…”

Y entonces el poeta de la Revolución del 30, ferviente seguidor de las ideas libertarias de nuestros próceres, recalca el rechazo de Maceo a la adversidad, cuando expresa en los dos últimos versos su espíritu de honor: “Sintióse derrotado por la suerte/ Y clavó las espuelas en la tierra”.

También el Comandante de la Revolución Juan Almeida escribió el poema “Elegía a Antonio Maceo”, en el cual califica al Titán como “símbolo de rebeldía” y enaltece sus pasos en la invasión, durante la Guerra Necesaria, al decir en estos versos:

“Desde Oriente hasta Occidente / trajo en un hilo colgada/ la espada de la vida/ que una bala quebró una tarde/ en extraña sorpresa, /dejándolo en la tierra prometida…”

Y de estas últimas generaciones, resulta cercana la evocación poética que le hiciera Antonio Guerrero, uno de los cinco jóvenes revolucionarios que se infiltró en grupos terroristas de la mafia anticubana y fuera condenado a cadena perpetua en Estados Unidos. Guerrero, con el fervor de Fidel y de nuestro pueblo, junto a sus compañeros pudo regresar a la Patria.

Antonio utilizó la décima para indicar su sentir hacia Maceo, aquel gigante, aquel coloso, aquel genio de la guerra, al exponer en octosílabos:

“Maceo vive presente,/ se encuentra por dondequiera,/ en la eterna primavera/ de las montañas de Oriente/ y en las calles de Occidente/ llenas de nuevas conquistas…”

Y en su poema Antonio Guerrero resalta la actitud demostrada por Maceo en la Protesta de Baraguá, como símil de la posición también inquebrantable de los cinco héroes de estos tiempos:

“Su Baraguá nos alista,/ nos guía y sirve de rienda/ en la épica contienda/ contra el odio imperialista.”
Y finaliza diciendo como esa posición histórica de ofrenda y honor del Mayor General del Ejército Libertador:

 

“hará que sea posible/ un mundo de paz y amor”.

Rubén Martínez Villena, Juan Almeida Bosque y Antonio Guerrero Rodríguez, tres continuadores de la lucha por la soberanía de Cuba rememoran en versos a Antonio Maceo desde el heroico andar de su época.

 

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