23 de abril de 2024

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La protección del patrimonio, garantía de la preservación de la memoria (+ audios, fotos e infografía)

Los pasos de los hombres se extravían inevitablemente ante la estampida de los años, las imágenes fotográficas y las letras impresas en los libros se confunden con el amarillento color de los recuerdos antiguos, ni siquiera las nuevas tecnologías de la información se salvan ante la sacudida del dios Cronos.

La protección del patrimonio, garantía de la preservación de la memoria Los pasos de los hombres se extravían inevitablemente ante la estampida de los años, las imágenes fotográficas y las letras impresas en los libros se confunden con el amarillento color de los recuerdos antiguos, ni siquiera las nuevas tecnologías de la información se salvan ante la sacudida del dios Cronos.

El 18 de abril, desde 1982, se celebra el Día Internacional de Monumentos y Sitios, adoptado por la UNESCO en su vigésimo segunda Conferencia General. Muchos monumentos por su valor histórico o artístico se convierten en íconos o en símbolos del lugar o ciudad donde están ubicados.

Toda obra con valores artísticos, históricos o sociales se consideran monumentos. El patrimonio cultural de una nación se compone por creaciones del hombre o la naturaleza. Incluye grupos de construcciones, cuya arquitectura e integración en el paisaje tienen valores excepcionales para la historia, el arte o la ciencia.

En Cuba existen muchos lugares de importancia histórica y cultural, objetos valiosos, documentos originales, piezas arqueológicas, bailes populares, tradiciones. Los más de 270 sitios declarados monumentos nacionales hablan de una isla que mira al mundo y cuyas raíces palpitan en cada esquina.

“Los monumentos son las trazas de la vida del hombre en la naturaleza, en las ciudades; el recuerdo de sus acciones, su inteligencia. Es la obra que realizan los arquitectos y constructores con el fin de perpetuar un estilo.

“Pueden considerarse la expresión sofisticada del pensamiento humano, realizada en piedra, bloque o cantería. Reflejan también sus quehaceres culturales, de su vida en general”, valora Leonel Pérez Orozco, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Matanzas.

La provincia Matanzas posee cerca de una veintena de sitios declarados Monumento Nacional, por sus valores, históricos, culturales y naturales, varios de ellos se encuentran en la ciudad capital.

 

“Tenemos una ciudad integrada perfectamente entre monumentos naturales y arquitectónicos, únicos en el país. Aunque pueda parecer una ironía, somos de las 10 ciudades patrimoniales del país que mejor conservado mantiene sus monumentos más importantes hasta hoy”, considera el también historiador, espeleólogo e investigador.

Esta idea fue respaldada por el arquitecto matancero Ramón Recondo Pérez. “A veces no somos capaces de valorar las cualidades excepcionales de la arquitectura colonial que poseemos, la cual trascendió del neoclasicismo y el eclecticismo a todas las corrientes de la modernidad. Esa constituye la mayor grandeza de esta ciudad, con sobrados méritos para ser reconocida Patrimonio de la Humanidad”.

Abriendo las puertas del centro histórico, en la fundacional Plaza de la Vigía, se ubican importantes construcciones típicas del siglo 19 como el Teatro Sauto, el Cuartel de Bomberos y la antigua Aduana, motivo que le valió para ser declarada Monumento Local. La distinción alcanzó categoría nacional en el 2013 como parte del centro histórico.

“Dentro de los monumentos más importantes de la ciudad tenemos las plazas. La segunda Plaza de Armas, me refiero al Parque de la Libertad, se encuentra bien conservada y la Plaza de La Vigía, donde se produjo la fundación de la ciudad de Matanzas, contiene la mayoría de los edificios patrimoniales del centro histórico”, ahondó Leonel.

Ubicado en la primera Plaza de Armas de la urbe, el Museo Palacio de Junco es una construcción del año 1838 exponente del estilo neoclásico de la época y vanguardia en estilos constructivos. El edificio perteneció a uno de los más ricos propietarios de Matanzas: Don Vicente del Junco y Sardiñas.

El teatro Sauto constituye una de las instituciones de su tipo más importantes de Cuba y parte del mundo, debido a los valores que atesora como su perfecta acústica y la elegancia de su estilo neoclásico. Ubicado en la Plaza de la Vigía, constituye símbolo de la cultura cubana y por su arquitectura neoclásica, una joya en el tiempo. Por estos y otros elementos se decidió conformar el expediente para su declaratoria como Patrimonio de la Humanidad.

En la Plaza de la Vigía se alzan, igualmente el primero y el último exponentes del movimiento neoclásico construidos en Cuba. El otrora inmueble de la Aduana Terrestre, devenido Palacio de Justicia y sede de la Oficina del Conservador, constituye una de las mejores interpretaciones del eclecticismo con influencias del neoclásico en Cuba, así como una de las más equilibradas en sus estructuras, cuyo estilo románico le aporta elegancia.

El Cuartel de Bomberos por su parte se inauguró el 2 de febrero de 1873. Fabricado en cantería e inspirado en la arquitectura neoclásica, es uno de los edificios más atractivos de su tipología en Cuba.

Sin embargo, otras edificaciones matanceras no corrieron con la misma suerte. “Dentro de los monumentos más importantes tenemos los edificios ubicados en la calle Río, en la actualidad muy dañados tanto en su estructura interna como externa, entre ellos la clínica del doctor Tamargo la cual, después de sufrir un avatar tremendo de vandalismo arquitectónico conserva incólume sus paredes exteriores y todavía puede ser remozado.

“Hablamos también del caso especial de un edificio que durante muchos años dolió en el sentido de pertenencia de los matanceros y aún hoy se sufre su injustificada desaparición: la Plaza del Mercado de Santo Tomás.

“El Riomar era un hotel de las tantas casas almacenes a la orilla del río por la calle Narváez, existentes en la Matanzas del siglo XIX. Su presencia cerraba el cuadro visual de la subida a la calzada de Tirry, desde la Plaza de la Vigía. Víctima del ciclón que azotó la ciudad en el año 48 y después devenido en casa de vivienda múltiple hasta que desapareció.

“Igualmente sucedió con el edificio de los Cien mil pesos, un inmueble que le aportaba elegancia arquitectónica a la entrada de la ciudad procedente de La Habana”.

La Botica Francesa de Ernesto Triolet es legendaria por un tesoro intacto que muestra los secretos de una farmacia de finales del siglo 19 y la primera mitad del 20. El primero de mayo de MIL 964 abrió sus puertas allí el Museo Farmacéutico, único de su tipo en Latinoamérica.

«En el 2007 el artista de la plástica Sergio Roque Ruano y el grupo ATENART restauraron el inmueble. Declarado Monumento Nacional el 25 de enero de 2008, “mereció el Premio Nacional de Restauración por la diversidad e integralidad de los trabajos realizados en su intervención”, explicó Marcia Brito, directora del otrora botica francesa.

“La botica recuperó sus valores patrimoniales y el esplendor de sus primeros años. Este representa la única institución de su tipo en el mundo, datada en los finales del siglo XIX, que se conserva completa y original. Su valor desde el punto de vista histórico es incalculable».

A este reconocimiento sumó en 2021 el Premio Nacional de Conservación. Sus valores históricos y culturales patentizan la pertinencia de incluirlo en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Poco más de 90 hectáreas del centro histórico de la ciudad de Matanzas fueron declaradas Monumento Nacional el 11 de octubre de 2013, víspera de la celebración del aniversario 320 de la urbe, por los valores arquitectónicos y culturales que de los siglos 18, 19 y 20 que aquí se atesoran.

Erigido en la Calzada de Esteban, en la barriada de Pueblo Nuevo, en el Palmar de Junco se celebró el primer juego de pelota debidamente organizado el 27 de diciembre de MIL 874. Fue declarado Monumento Nacional el 24 de julio de 1991.

Los orígenes de la Ermita de Monserrate, construida con la colaboración de catalanes residentes en Matanzas, se remontan a la segunda mitad del siglo 19. Con una vista espectacular del Valle Yumurí y de la ciudad de Matanzas, es sede de numerosas actividades culturales como la culminación del recorrido de la Fiesta de la Colla.

“La ermita de Monserrate estuvo cerrada durante muchos años, casi al colapso total de todas sus estructuras. Gracias al empeño de las autoridades gubernamentales de la provincia y a la dirección de cultura comenzó su restauración.

“Pero esa colosal tarea no hubiera sido posible sin los desvelos y la entrega con que el arquitecto matancero Ramón Recondo Pérez asumió la reconstrucción”, significó.

De prototipo renacentista, típico del sistema de fortificaciones españolas edificadas en Américas durante el siglo 18 con influencias francesa e italiana, el Castillo de San Severino compagina de manera excepcional con la historia y la cultura de la ciudad en la que se encuentra enclavado.

La iglesia San Pedro Apóstol recibió una reparación capital en el año 2005, bajo la tutela del Cura párroco Silvano Castelli, gracias a la cual se alzó con el Premio de Restauración en 2009. Es un bello monumento que se distingue por su equilibrio de masas, airosa prestancia y dominio magistral de las proporciones canonizadas por el neoclasicismo.

“Uno de nuestros edificios emblemáticos y la mejor iglesia construida durante el siglo XIX en Cuba. Durante su restauración se rescataron hasta los detalles mínimos de su sala central porque, además, es una copia bellísima de la iglesia del Vaticano.

“Así es que, como en el caso del teatro Sauto, el arquitecto Daniel Dall´aglio le obsequió a esta ciudad un edificio portentoso, uno de los monumentos más importantes del neoclasicismo cubano y uno de sus símbolos más auténticos”, agrega Leonel Pérez Orozco.

Las Cuevas de Bellamar figura como el centro turístico en activo más antiguo de Cuba. Con sus más de 20 kilómetros de extensión y su complicada red de galerías, ofrece una antigüedad de 25 mil años. Declarada Monumento Nacional, figura como propuestas para convertirse en Patrimonio de la Humanidad.

El Museo Memorial El Morrillo se construyó durante la primera década del siglo 18. La edificación, otrora parte del cinturón defensivo de la ciudad, asiento de un registro de aduana y apostadero naval, se erigió a pocos metros de la desembocadura del río Canímar, antiguamente parte del cinturón defensivo de la ciudad matancera, asiento de un registro de aduana y apostadero naval y hoy es Monumento Nacional.

Son estos solo algunos ejemplos de monumentos dentro de la urbe yumurina. La provincia de Matanzas posee en general una riqueza patrimonial incalculable en cuanto a monumentos y sitios históricos.

El Museo Casa Natal de José Antonio Echeverría, declarado Monumento Nacional en 1971 y convertido en museo en 1973, atesora la vida y obra del líder estudiantil José Antonio Echeverría. Restaurado y remontado capitalmente gracias a los programas de la Revolución, la casa fue reinaugurada por Fidel Castro Ruz, en el mes de julio del 2005.

Inaugurado el 19 de marzo de 1900, el Museo Municipal de Cárdenas Oscar María de Rojas, es el segundo museo más antiguo de Cuba, con un fondo patrimonial de alrededor de 100 000 piezas, distribuidas en 11 colecciones básicas. Esta fue la primera edificación construida para atesorar las muestras museables existentes y para fungir además como biblioteca pública. Fue declarada Monumento Nacional, el 17 de mayo de 2000.

En la finca La Ignacia, localizada en el municipio Limonar, aconteció el alzamiento del 24 de febrero de MIL 895 en territorio occidental, por decisión de los patriotas bajo las órdenes de Juan Gualberto Gómez y Antonio López Coloma. Este sitio histórico con grado de protección I, fue declarado Monumento Nacional el 8 de mayo de 1996.

En el ingenio Triunvirato, en Limonar, existió una hacienda azucarera en siglo 19, propiedad de la familia Alfonso. El 5 de noviembre de 1843 se produjo una rebelión en el lugar, liderada por el gangá Manuel, los lucumíes Felipe, Narciso y la legendaria negra Carlota. El 25 de julio de 1991 se inauguró el Monumento al Esclavo Rebelde, elegía arquitectónica a los sucesos de Triunvirato en justa recordación a la acción heroica de los hombres esclavizados, símbolos de la libertad en una época en que Cuba vivió sumida en la tristeza.

El Memorial Caimito del Hanábana es un monumento dedicado a José Martí. Se encuentra seis km al sur de la localidad de Amarillas. Allí el Apóstol escribió su primera carta conocida, el 23 de octubre de 1862, en la que le contaba a su madre sus nuevas experiencias en un entorno diferente. El sitio fue declarado Monumento Nacional en mayo de 1996.

La Dominica conforma, junto a otras valiosas edificaciones, el marco físico de la fundacional plaza Cristóbal Colón, centro cultural, político y administrativo de la ciudad de Cárdenas. El inmueble de cantería y tejas, concebido en los cánones neoclásicos, ha sido testigo de acontecimientos significativos, como la toma de la ciudad el 19 de Mayo de 1850 por el General venezolano Narciso López y el izamiento de la bandera tricolor, devenida nuestra enseña nacional.

En reconocimiento a sus valores patrimoniales, el centro histórico de Cárdenas se declaró Monumento Nacional, cuando la localidad celebró sus 194 años de fundada.

Otros sitios de la provincia se incluyen entre los Monumentos Nacionales, entre ellos la mansión Xanadú y el museo de Playa Girón, por solo citar dos ejemplos.

Diversos fenómenos y procesos que tienen lugar en los tiempos actuales, necesitan ser profundamente analizados para entender su esencia y desenmascarar las amenazas y peligros que asechan a los países del Tercer Mundo, nuevas y complejas problemáticas a enfrentar, pues cada nueva teoría justifica las condiciones de pobreza económica y cultural que viven estos pueblos y las causas de esta situación.

A la luz de una época denominada postmoderna se pretende refrendar el triunfo de lo más reaccionario del imperialismo y sus afanes hegemónicos. Uno de estos nuevos engendros es la globalización, continuación de la política neoliberal, que constituye una seria amenaza para las grandes mayorías por las repercusiones que tiene no solo en la esfera económica sino en los aspectos sociopolíticos y socioculturales.

Consecuencia de este fenómeno es también la pérdida de la trasmisión de los valores y símbolos culturales más auténticos de los pueblos, que son relegados a un segundo plano. Así en medio siglo XXI, se vive un nuevo y sofisticado proceso de desculturación, entendida como mecanismo consciente de desarraigo de la cultura.

Grandes son los retos para la sociedad cubana, en medio de este entorno neoliberal y globalizado que trata de imponer patrones de conductas distorsionantes, con la única finalidad borrar la identidad cultural y la historia de los pueblos.

El tema del patrimonio, y dentro de este, los monumentos, juega un papel fundamental pues identifican a los cubanos, convirtiéndose en una de las  riquezas fundamentales del país, reflejo ante todo los valores culturales.

“Sin los monumentos estaríamos apócrifos, huérfanos, sin raíces. Cada pueblo que mantiene y ensalza sus sitios históricos, se respeta a sí mismo y a su devenir cultural.

“Cuando rescatamos un monumento conservamos la memoria de sus raíces para el futuro, para las generaciones que no vivieron ese momento y desde ahí siempre lo recordarán mirando una estatua, un edificio y en ellos reconocerá un sitio de encuentro con sus padres” afirmó Pérez Orozco.

Tarde o temprano todo lo físico que conocemos expirará. Lo único que quedará de su existencia será lo que podamos salvar de las penumbras del olvido. De una manera especial reflejan las características de su gente. Los monumentos y sitios históricos, como las personas, resguardan memorias que perviven mientras pasan los años.
Con nuestras acciones podemos extender la vida de todo lo que revele a la posteridad la historia que nos antecede, salvarla ante la desesperanzadora intervención del tiempo y las malas prácticas de los hombres.

“Es verdad que el patrimonio matancero ha sido dañado ampliamente, sobre todo en edificios públicos que han colapsado con los años debido a que no se ha desarrollado un plan de protección para su conservación o han sido dolorosamente saqueados por la población.

“Es verdad que de la memoria histórica y arquitectónica de la ciudad han desaparecido montones de edificaciones que hoy son parques; sin embargo hay mucho que proteger y salvar. Hay mucho por mostrar de nuestras riquezas patrimoniales”, concluyó el Conservador de la Ciudad.

Diversas actividades se desarrollarán en el marco del Día Internacional de Monumentos y Sitios entre la que encontramos el embellecimiento y limpieza de sitios y Monumentos de la localidad, charlas, conversatorios sobre el cuidado y conservación de nuestros Sitios y Monumentos, con la participación de estudiantes, profesores, pioneros y trabajadores de las diferentes instituciones culturales, acciones encaminadas a contribuir al conocimiento de la población sobre nuestro patrimonio para conservar, preservar el mismo para el disfrute de las nuevas generaciones.

Fieles testigos de la evolución de tendencias estéticas y estilos arquitectónicos los monumentos abren una página al pretérito acontecer de la vida de nuestros abuelos.

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