Momentos históricos de las transmisiones deportivas en la radio cubana
La radio en Cuba contó desde sus inicios con las noticias deportivas producidas en los estudios de transmisión antes de que se produjeran las primeras narraciones, dedicadas al boxeo y al béisbol.
En aquellos años de inicios de la radio el sistema utilizado entonces de transmitir las noticias deportivas era en los espacios informativos, en la voz de un locutor, Esas informaciones las tomaban de los periódicos. No existía el especialista de deportes en los medios.
La actividad deportiva radial adoleció en sus inicios de programas
especializados como Noticieros Deportivos o de participación de oyentes hasta cerca de los años 40 del pasado siglo.
especializados como Noticieros Deportivos o de participación de oyentes hasta cerca de los años 40 del pasado siglo.
Dentro de la programación deportiva, la narración atrajo desde su comienzo la atención de los oyentes. Hasta entonces sólo había noticias, pero ahora podían seguir las acciones de los atletas desde los estadios.
En la pequeña emisora 6 EV, de Caibarién, propiedad de Manolín Álvarez, el 14 de septiembre de 1923 se produce la primera trasmisión oficial deportiva cubana, cuando Feliciano Reynoso describió la famosa pelea de Jack Dempsey y Luis Ángel Firpo, que tenía lugar en el Polo Ground, de New York. El médico Lorenzo Martín Álvarez le traducía lo que ocurría en la instalación neoyorkina, que recibía por radio desde Estados Unidos y Reynoso la describía en español simultáneamente, dándole estilo narrativo.
La primera descripción del béisbol ocurrió en octubre de 1925 a través de la propia emisora de Manolín Álvarez, de Caibarién, denominada desde ese año 6LO, con los choques de la Serie Mundial de Estados Unidos, entre los equipos Piratas de Pittsburg y Senadores de Washington. La forma de transmitir fue la misma que la señalada anteriormente en el boxeo, lo que ahora el narrador era José Gastón Caturla, quien describía lo que le decía el traductor Miguel Balais.
Esta forma de transmitir se mantuvo por algunos años. Algo muy significativo ocurrió el 22 de diciembre de 1929, en el segundo Almendares Park, en el reconocido como primer juego narrado por la radio en la Liga Profesional Cubana de Béisbol, cuando el propietario de la instalación no permitió la transmisión radial.
En el libro CUBAN BASEBALL, A Statistical History 1878-1961, de la
autoría del profesor cubano Jesús S. Figueredo, publicado por la Editorial McFarland, en Carolina del Norte, el autor señala: “este juego fue narrado por la emisora CMW, La Voz de las Antillas, que tuvo que colocar a un hombre (el periodista Hilario Franquiz) con un teléfono sobre la azotea de un edificio cercano al estadio con un binocular. Entonces Adolfo Gil Izquierdo recibía la llamada en la que este periodista le decía lo que estaba ocurriendo en el estadio y junto a René Cañizares, “Kañita”, con efectos de sonido, narraban el juego. Más tarde la Liga apeló al propietario y se le permitió a la CMW llevar en vivo desde el parque las incidencias del campeonato.”
autoría del profesor cubano Jesús S. Figueredo, publicado por la Editorial McFarland, en Carolina del Norte, el autor señala: “este juego fue narrado por la emisora CMW, La Voz de las Antillas, que tuvo que colocar a un hombre (el periodista Hilario Franquiz) con un teléfono sobre la azotea de un edificio cercano al estadio con un binocular. Entonces Adolfo Gil Izquierdo recibía la llamada en la que este periodista le decía lo que estaba ocurriendo en el estadio y junto a René Cañizares, “Kañita”, con efectos de sonido, narraban el juego. Más tarde la Liga apeló al propietario y se le permitió a la CMW llevar en vivo desde el parque las incidencias del campeonato.”
Esa colocación de efectos sonoros fue un éxito radial, ya que los oyentes vivían las emociones del juego como si estuvieran en el estadio.
En 1930, en ocasión de ser La Habana sede de los Segundos Juegos
Centroamericanos y del Caribe, pasó algo similar, pero por suerte, todo quedó resuelto.
Centroamericanos y del Caribe, pasó algo similar, pero por suerte, todo quedó resuelto.
La primera transmisión internacional realizada directamente desde Estados Unidos en la propia instalación, con el uso de una línea telefónica, la realizó René Cañizares, a través de La Voz de las Antillas, en 1940, en ocasión de la Serie Mundial entre los equipos Cincinnati y Detroit.
El béisbol, tanto profesional como el amateur, que vivía entonces una época de esplendor por las décadas del 30 al 50 del siglo pasado en el territorio nacional, llegó a todos los rincones del país gracias a las narraciones de las emisoras capitalinas y en ocasiones en las de provincias.
Las transmisiones de estos torneos contribuyeron en gran medida a la
connotación de espectáculo y la popularidad de que hoy goza el béisbol.
connotación de espectáculo y la popularidad de que hoy goza el béisbol.
La rivalidad entre los simpatizantes de los equipos Habana y Almendares, algo que venía desde el siglo XIX, iba en aumento cada día, aunque seguidores de los conjuntos Marianao y Cienfuegos también defendían su parte en el juego.
Los grandes acontecimientos en la historia del deporte cubano han tenido lugar después del primero de enero de 1959 y acompañándolos ha estado presente la radio.
Ocupan espacios de gran significación en este análisis, los certámenes de béisbol, nuestro Deporte Nacional, transmitidos ininterrumpidamente desde el inicio de la Primera Serie Nacional de 1962 y los torneos internacionales del propio deporte.
De las transmisiones internacionales de béisbol hay mucha historia y muchos triunfos que la radio “guarda en sus archivos”. El más resonante sucedió en el mes de agosto de 1969, en el estadio Quisqueya, de Santo Domingo, capital de República Dominicana, cuando la selección nacional derrotó a la de Estados Unidos 2 carreras por 1, en el juego decisivo del día 26, cierre de uno de los Campeonatos Mundiales más espectaculares y que significó la primera victoria de la Cuba Socialista ante los Yankees.
El estadio repleto apoyaba constantemente a los criollos, motivación adicional para que nuestros jugadores se crecieran en busca del éxito.
Como la televisión no trasmitió el juego, la atención del pueblo cubano estaba en las ondas de Radio Progreso. En todas las localidades los aparatos de radio salieron de las casas, se colocaron en las puertas y aceras. En los centros de trabajo, recreativos, cafeterías, restaurantes se detuvieron las acciones y se colocaron altoparlantes en las principales plazas debido a la aglomeración de público que no quería perderse el desenlace del juego, narrado por los inolvidables Eddy Martin y Juan Antonio “Bobby” Salamanca.
Aquel día Eddy y «Bobby» engrandecieron su historial en la radio nacional por sus brillantes descripciones y comentarios. La genialidad de Salamanca en aquel campeonato hizo “temblar el cañaveral y mover los tándem del central” en un estadio de béisbol, con una narración histórica.
En el trabajo periodístico de Graciela Pogolotti, titulado La pelota, el fen{omeno cultural de mayor arraigo en Cuba, publicado hace algunos
años en La Jiribilla, la intelectual cubana indicó: «(…) No fue lingüista Bobby Salamanca, pero intuyó esa particularidad comunicativa, tanto como el hilo secreto que vincula todas las instancias del hacer humano, diversión y trabajo, entre tantas otras, inspirado por la zafra del 70, esfuerzo monumental que involucró al país entero, introdujo el léxico azucarero en la narración del juego”.
años en La Jiribilla, la intelectual cubana indicó: «(…) No fue lingüista Bobby Salamanca, pero intuyó esa particularidad comunicativa, tanto como el hilo secreto que vincula todas las instancias del hacer humano, diversión y trabajo, entre tantas otras, inspirado por la zafra del 70, esfuerzo monumental que involucró al país entero, introdujo el léxico azucarero en la narración del juego”.
La programación deportiva en la radio cubana, además de contribuir a la popularidad de los deportes, es fuente de cultura general y deportiva para nuestro pueblo.
