De verde olivo y batas blancas

CuandooCuando apenas era ayudante de enfermería, en el año 1959, Juan Ramón Herrero Morejón fue testigo del paso de la Caravana de la Libertad por la provincia de Matanzas, y con ella, de la creación del Hospital Militar Mario Muñoz Monroy.

Cuenta con acierto su pausada voz, que el Tercer Frente Oriental del Ejército Rebelde, dirigido por Juan Almeida Bosque, designó la tarea de convertir el pequeño puesto médico en uno de los hospitales de campaña más importantes del Ejército Occidental, en aquel entonces.

Los médicos del Movimiento 26 de Julio iniciaron las primeras labores de jefatura, así como el completamiento de las especialidades médicas. Nombres como el de Humberto Rodríguez Tapia, recuerda Juan Ramón de aquellas jornadas, que cuentan la historia del hospital de batas blancas y uniforme verde olivo.

Aunque de algunos nombres, la memoria de Juan solo ofrezca apellidos, como Tápanas, González Álvarez, Morúa, entre otros. El médico fundador del Hospital Militar, mantiene intacto el recuerdo de las especialidades médicas que atendieron los primeros galenos del recién constituido Mario Muñoz Monroy.

Una de las misiones iniciales del nuevo centro hospitalario, fue la atención a los alzados, así como a los combatientes revolucionarios que participaron en la lucha contra bandidos.

Sesenta y cuatro años después de aquellas jornadas de fundación, esta institución perteneciente al Ejército Central, ha sido testigo del empeño de médicos y oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) que laboran incansablemente para salvar vidas.

Además de crecer en su infraestructura, el Hospital Militar se nutre constantemente con la sabia de talentosos médicos recién graduados, así como de las novedosas técnicas empleadas en el mundo de las ciencias médicas para salvar vidas humanas.

Población civil y oficiales de las FAR recibe diariamente el doctor Juan Ramón en su consulta de ortopedia. El paso de los años ya no le permiten disfrutar de la medicina desde la dinámica de un salón de operaciones. Sin embargo, este veterano de la medicina militar en Matanzas, transmite con orgullo los conocimientos adquiridos en las salas del hospital, que fue fundado con el paso de los rebeldes por nuestra ciudad.

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