21 de abril de 2024

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Zenén Calero: un diseñador de fantasías

El diseñador en una obra de teatro es como el creador de un mundo de fantasía en el que el público debe creer y sentir que existe una verdad muy vinculada a la realidad

El destacado diseñador de teatro Zenén Calero Medina inició su camino en la Escuela provincial de Artes Plásticas de Matanzas, sin embargo, la práctica hace al maestro y fue en el grupo de teatro Papalote, dirigido por René Fernández, donde se enamoró del mundo del títere y la magia del diseño.

“Papalote fue mi primer centro de trabajo vinculado al mundo del teatro. Cuando llegué era una persona totalmente ajena a ese mundo, pues había vivido en un pueblecito de la costa del norte de aquí, de la provincia de Matanzas y el teatro que había visto era muy poco. Poco a poco fui conociendo las técnicas del mundo del teatro de títeres, sobre todo con el maestro René Fernández. Títeres que hicieron que me sintiera muy realizado desde el punto de vista de que siempre me gustó la escultura y la pintura, y vincular ambas es una de las cosas que produce trabajar con el mundo del títere, que creas personajes que intervienen en una trama, pero que al final son esculturas con color”.

“(…) estudié o trabajé 18 años con Papalote y esos fueron 18 años de una producción muy fuerte, espectáculos y una vida teatral muy intensa, eso siempre me ha marcado a través de la historia de mi trabajo”.

Para Zenén el trabajo del diseñador resulta una de las labores artísticas que suman a la creación colectiva de un grupo de teatro, donde el apoyo de otros profesionales influye en el resultado final que se muestra al público.

“El trabajo de un diseñador escénico, que es el caso mío, diseño escénico general, parte principalmente de la integración, mezcla o unión de la puesta en escena con los propósitos que persigue el director. Lo primero es el texto, o sea, la idea que persigue el director para poder seleccionar un texto y ese texto se convierte en la motivación, no solamente mía, sino también del coreógrafo y de los que intervienen en el trabajo creativo del teatro, que es colectivo realmente”.

¿De dónde se nutre la inspiración de Zenén Calero para crear?

“La inspiración va de esa temática vinculada a raíces. Por ejemplo, trabajamos con el mundo del folklor, pues hay que ir a las raíces del folklor, hay que pensar en qué se hace, de dónde viene y por qué hacemos eso, ya que el mundo del teatro o del diseño del teatro tiene como elemento muy importante la síntesis. Con el trabajo visual solamente se remarca el proyecto o propósito del director y se hace que el público reciba un mensaje también visual dentro del mensaje general de la puesta en escena”.

Fundador junto a Rubén Darío Salazar del grupo Teatro de Las Estaciones en 1994 y al frente de la Galería El Retablo, especializada en la preservación de la imagen del títere, Zenén tiene una trayectoria envidiable en la cultura matancera y cubana. ¿Por qué escoger el teatro de títeres para desarrollar una carrera de tantos años?

“El teatro de títeres para mí es uno de los más completos que hay en el mundo del teatro, porque su diseño lleva a crear personajes que no parten de un ser humano, como el caso del diseño para actores. Puedes partir libremente de características de los personajes, hace que tú pongas a volar tu fantasía de una manera impresionante, que no tengas límites a la hora de hacer un trabajo con el mundo del títere”.

Sobre las versatilidades del tipo de teatro que escogió para dedicarle su vida continuó comentando Zenén: “El títere tiene la posibilidad que no tiene el actor en vivo, el ser humano, de hacer cualquier cosa, desde proporcionar un cuerpo y enfatizar una cabeza o unas manos, la parte que quieras, que también eso te apoya en la psicología del personaje y en el desenvolvimiento que uno quiera darle a la puesta en escena como tal, ya sea que quieras partir de un espectáculo que tenga la imagen de época, en algún año o siglo específico, o quieras partir de un evento atemporal, de cualquier atmósfera”.

El diseñador en una obra de teatro es como el creador de un mundo de fantasía en el que el público debe creer y sentir que existe una verdad muy vinculada a la realidad, códigos que establecen los humanos que, de una manera u otra, siempre están presentes a la hora de conformar cualquier mundo de fantasía.

“El diseño es algo muy aplicable, es algo que todo el mundo usa en la vida real, lo lleva presente. Cuando te sientas a comer, pones en el plato los alimentos con el color que tienen y estás, al mismo tiempo que arreglas tu plato de comida, diseñando lo que vas a comerte. Cuando te vistes estás pensando en que la ropa combine con los zapatos, eso es diseñar, lo que hagas vinculado con la imagen ya eso es un hecho de diseño. En el teatro, principalmente, es un apoyo de un medio expresivo para que el público reciba un mensaje completo. Resulta algo que existe para todos y que, aunque no sepamos que estamos diseñando, a la hora de componer los elementos en un espacio ya estamos haciendo diseño”, expresó.

Zenén Calero considera que la falta de un material lleva al diseñador a un momento de crecimiento en el que potencie con uno solo, elementos como la textura para que el espectador siempre se mantenga motivado.

“Pienso que mi trabajo está muy vinculado a la factura, siempre me ha gustado que la apariencia o el acabado de los trabajos que hago en el teatro, y no solamente en el teatro, sino en otras vertientes, me gusta todo el diseño en sentido general, lo llevo muy vinculado a lo que es la factura, me gusta, aunque el material sea pobre, trabajar el acabado. Siempre, desde muy pequeño, conocí a través de mi madre, que fue una costurera muy buena y brillante, que las piezas de ropa deben tener tanta importancia interna como externamente”.

¿Qué distingue a los diseños creados por Zenén Calero? ¿Cuál es el secreto detrás de esa vasta labor como diseñador?

“Las cosas que he hecho las he hecho pensando en que el material tenga su atractivo, nunca me ha gustado que lo que se vea en el escenario, ese mundo que he creado tratando de llevarlo a una relación de realidad fantástica, sea alejada de la realidad que vemos en la calle. Quiero que el público cuando entre a la sala reciba un ambiente diferente.

“En nuestra sala de teatro eso tratamos de hacer, que haya un olor particular, una luz particular, un sonido, y toda esa atmósfera haga que se sienten en la platea a recibir algo fantástico, que te llene los sentimientos, que te haga emocionarte, pensar en tu actitud ante algo, pero que te enriquezca tu manera de ser, de continuar la vida, de ver la belleza en algo que hasta ese momento no veías, en el caso mío, que comprenda, conozca y sepa apreciarla en la cotidianidad, disfrutar la relación entre personajes y objetos del escenario por todos los medios, ya sea lo corporal, el trabajo con el movimiento, la luz, todo eso forma parte del diseño”.

A lo largo de más de 40 años vinculado al teatro, han sido muchísimas las obras que ha presentado al público. Con constantes revisiones de Federico García Lorca por la poética que enriquece el trabajo teatral a la hora de concebir un espectáculo, Zenén rememora algunas de las presentaciones. Martí aparece como otro de los pilares que alimentan la inspiración.

“He hecho espectáculos como Los zapaticos de rosa, en el cual pude trabajar con mi madre en la producción del vestuario, asesorarme con Maria Elena Molinet, que fue una diseñadora muy importante del cine cubano y del teatro. Se logró un trabajo muy rico de época, siglo XIX, de vestuario, donde trabajé con muñecas. Asesoré el color, la forma, los mínimos detalles, eso me dio la medida de que el actor, cuando tiene un vestuario como ese puesto en su cuerpo desde que se lo coloca está adquiriendo una posición, una actitud que lo lleva a ese siglo. Es un espectáculo para mí muy bello (…) Cada espectáculo para mí tiene un valor particular”.

¿Cuál es esa obra, diseño o creación que aún no hace, pero que le gustaría materializar en el futuro?

“Ahora mismo, que llevo bastante tiempo trabajando en las producciones de Las Estaciones, cualquier cosa que vaya a hacer con Rubén como director, va a ser algo que me hará feliz a la hora del diseño. Él como director y yo como diseñador tenemos una empatía muy fuerte a la hora de la creación, además tenemos un equipo que nos responde mucho. No podría decir qué me gustaría hacer porque sé que lo que vayamos a hacer juntos lo voy a disfrutar”.

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