14 de junio de 2024

Radio 26 – Matanzas, Cuba

Emisora provincial de Matanzas, Cuba, La Radio de tu Corazón

Acercamiento al pensamiento iusfilosófico de Martí, Martínez Villena y Fidel (II)

En relación con Rubén Martínez Villena, desde el bufete de Fernando Ortiz, donde trabajó primero como auxiliar y después secretario particular, estrechó los vínculos con intelectuales comprometidos.

En varias ocasiones Martí emitió su criterio que lo ubicaba como partidario de una “filosofía intermedia”, que para él era secreto de los dos extremos, que había pensado en llamar “filosofía de relación”.

El método del conocimiento que aplicó fue el dialéctico, indiscutiblemente. Para Martí lo primero era: Todo, concebido como la unidad indisoluble entre la materia y el espíritu.

Debe quedar fuera de toda duda que Martí, como todo liberal progresista de su siglo, inconforme con los medios dominantes, era un iusnaturalista. El iusnaturalismo o teoría del Derecho Natural, había sido la corriente iusfilosófica que dominara desde la antigüedad hasta justamente mediados del siglo XIX. (Cita del Dr. Julio Fernández Bulté).

En relación con Rubén Martínez Villena, desde el bufete de Fernando Ortiz, donde trabajó primero como auxiliar y después secretario particular, estrechó los vínculos con intelectuales comprometidos. Para entonces, ya se había graduado de abogado y sus servicios estarían a disposición de las causas justas. Muy pronto su nombre comienza a conocerse en los círculos intelectuales vinculado al acontecer político de la Isla. Los fragmentos contenidos en su poema Mensaje lírico civil evidencian su temprano compromiso revolucionario. No es casual su liderazgo del grupo que suscribió la conocida Protesta de los Trece.

Consciente de la necesidad de establecer vínculos entre el movimiento obrero y el estudiantado, grupos más radicales de la sociedad cubana, participa en el Primer Congreso Nacional de Estudiantes, invitado por Julio Antonio Mella y posteriormente en la fundación de la Universidad Popular José Martí, basada en principios humanistas e igualitarios, para la superación de la clase obrera cubana en su lucha por las reivindicaciones sociales, impartiendo clases y desempeñándose como secretario de la institución.

Con el decursar del tiempo sus estudios de abogacía serían puestos a disposición de Julio Antonio Mella, de quien fungiría como abogado defensor en más de una ocasión.

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