23 de mayo de 2024

Radio 26 – Matanzas, Cuba

Emisora provincial de Matanzas, Cuba, La Radio de tu Corazón

«… el hombre que más sabe de transformadores de alta potencia en Cuba»

“¡Oye, ese es el hombre que más sabe de transformadores de alta potencia en Cuba, muchos saben de elementos aislados, pero Luis lo sabe todo, ese viejo sabe cantidad!”

“¡Oye, ese es el hombre que más sabe de transformadores de alta potencia en Cuba, muchos saben de elementos aislados, pero Luis lo sabe todo, ese viejo sabe cantidad!”, expresó entre risas un compañero de trabajo al finalizar la entrevista.

Y, ciertamente, Luis sabe un montón, de eso no cabe duda, pero su mayor cualidad yace en la humildad con que se expresa, para alguien que ha trabajado por casi 60 años dedicado a brindar conocimientos sobre transformadores de alta potencia. Para Luis la capacitación resulta indispensable por el vertiginoso avance de las tecnologías.

No dudó en dar el paso al frente ante la compleja situación de Caracas, donde un atentado dejó sin electricidad a la ciudad por ocho días. Partió hacia allá el día antes de ser condecorado Héroe del Trabajo de la República de Cuba. Ese es José Luis Silva Menéndez, quien hoy a sus 78 años continúa trabajando y en la difícil profesión del magisterio.

¿Cuántos años de labor le ha dedicado a esta profesión?

-Yo entré a trabajar el 16 de septiembre de 1962 en la Empresa Eléctrica de Matanzas. Nosotros fuimos el grupo de la primera graduación de técnicos medio en electricidad de la Revolución. La graduación fue presidida por el Che, y a un grupo de compañeros nos designaron para trabajar en la Empresa Eléctrica, porque en aquel entonces la empresa era capitalista y había sido nacionalizada en el año 60.

-Llevaba prácticamente dos años de nacionalizada y mucho personal que había no era afín a la Revolución y se habían ido y entonces había necesidad de nutrir la institución con técnicos nuevos para paliar la situación. Ya desgraciadamente el único que queda de ese grupo de los que entraron soy yo, ya los demás han fallecido y yo todavía tengo la suerte de estar vivo.

-Mi trabajo siempre fue ahí hasta el año 2000, que se creó la Empresa de Transmisión y yo paso de la entidad provincial hacia la ECIE (Empresa de Construcción de la Industria Eléctrica) hasta el 2015 que me retiré.

-Me retiro y descanso solo un mes, porque al mes me estaban buscando y me volvieron a contratar. Toda la vida laboral en lo que es la actividad de sub estaciones, de equipos primarios, de transformadores, de interruptores…

Estudió en La Habana para tener una mejor preparación en la parte de subestaciones, pero luego comenzó a trabajar y al mismo tiempo estudiar ingeniería, eso supuso un reto grande, ¿cierto?

-Pasé un curso en La Habana de subestaciones, estuve en la parte de cables soterrados también y después regresé y pasé a trabajar a la brigada de subestaciones y ahí llegue a ser jefe de brigada, hice la carrera de ingeniería como trabajador, fue muy duro porque siempre estaba botado, afuera, trabajando en otros lugares, en diferentes provincias, aquí y allá. Era esa época de grandes inversiones que se hicieron en 110 y 220 kv y bueno, pude terminar la carrera.

¿Imagino que en tantos años de trabajo debe tener alguna anécdota?

-No, anécdotas tengo varias. Recuerdo una situación que sucedió aquí en Matanzas, en el año 90. Tuvimos una avería en un transformador en la planta José Martí y fui a verlo y la detecté, pero parece que en aquel momento no confiaron en mí y mandaron a otros compañeros de la Dirección Nacional de la Unión y cuando llegaron ahí los compañeros me dijeron: ¿qué tú hiciste? Y yo les dije, hice esto, esto y esto, y me dijeron: nosotros no tenemos nada que hacer aquí, si ya está identificada la falla aquí no hay nada que hacer, nos vamos. Esa es una de las anécdotas.

-Recuerdo la década del 70, antes de la zafra del 70 y después de la zafra, la electrificación grande que se hizo aquí en Matanzas. Se hicieron muchas subestaciones para los centros de acopio. En la zona de Colón se hizo una brigada provincial y radicábamos allí. Ahí estuve al frente de ese trabajo. Se construyeron las subestaciones en el central México; en el Jesús Rabí, de Los Arabos, la de Palmilla y se electrificó toda la zona rural de Colón para los centros de acopio Fue un trabajo muy, muy importante y tuve la oportunidad de participar.

¿El 2019 fue un año trascendental para su carrera, que marcó una nueva experiencia, pudiera contarnos sobre ello?

-Estaba en La Habana, me encontraba allí porque me iban a dar el título honorífico de Héroe del Trabajo de la República de Cuba y un día antes de la condecoración me llamaron que había un problema en Venezuela, en la planta de Gurí, un atentado que habían hecho en un transformador y que era necesario que yo fuera.  

-Dije que me iban a condecorar y me dijeron que era urgente y que no tenían a quien mandar y que desde Venezuela me estaban pidiendo a mí. Bueno partimos hacia allá y tuvimos una tarea difícil, difícil. Tuvimos que diagnosticar, trazar estrategias y realizar cambios de transformadores, Caracas estaba apagada y lo estuvo así durante 8 días.

-La misión fue exitosa, quedaron muy complacidos, coseché muy buenas amistades allá y, bueno, regresé y no pude participar en la entrega del título de Héroe del Trabajo. Pero después en el año 2020 me lo entregaron aquí en un acto solemne en el Parque de la Libertad.

¿Cómo recuerda ese momento?

-Imagínate, muy emocionante, muy emocionante. Además, como fue una cosa que era yo solo, porque los demás ya lo habían recibido en el 2019, entonces fue conmovedor, estábamos todos, mi familia, mis hijos, nietos, esposa y, mucho personal conocido de aquí de Matanzas que asistió.

Y ahora recientemente, en el mes de noviembre o diciembre, hubo una gran avería en el transformador de la Unidad 4 de la Carlos Manuel de Céspedes, y el director, Alfredo López, me envió, Participé en el dictamen de la avería y después coincidí con los compañeros venezolanos que habían trabajado allá conmigo. Aparte de que el trabajo fue un éxito, fue una alegría volverme a encontrar con los compañeros que habían trabajado en el Gurí, tenemos muy buena relación. De ahí, cuando ellos terminaron en Cienfuegos vinieron para acá y estuvimos haciendo diagnóstico en la Guiteras.

El magisterio también forma parte de su vida profesional y constituyó una nueva etapa en su vida.

-He dado dos cursos nacionales ya. Hace dos años dimos uno de transformadores y uno de interruptores. Ahora estoy dando otro de aplicación práctica de ensayo de transformadores en Cano, que lo doy los viernes y en la Escuela Nacional de Capacitación de la Unión Nacional Eléctrica he dado varios cursos también.

-Desde hace años formo parte del claustro de profesores y con la CUJAE he dado dos cursos de pos grado, con profesores de esa institución, inclusive uno que hicieron ellos de Licenciatura en Mantenimiento y Diagnóstico, participé como profesor, fui profesor de una asignatura en ese curso también.

¿Cómo fue la experiencia de impartir clases?

-A mí siempre me ha gustado impartir clases, siempre he tenido esa vocación y me ha gustado siempre lo poquito que sé explicárselo bien a los compañeros y que la gente lo aprovechen. Yo digo que la capacitación es parte de cualquier trabajador y mucho más si es un trabajador de nivel, si es técnico, ingeniero, pues necesita capacitarse. Todos necesitan capacitarse.

-Figúrate tú, cuando estudié ingeniería, yo le hago el cuento a los muchachos, no había computadoras ni teníamos calculadora, era con regla de cálculos, había que sacar logaritmos y todo con la regla, no era fácil. Ahora no, ahora las técnicas han avanzado, entonces si tú no te pones al día con la técnica, imagínate…

-Los muchachos que se gradúan en la universidad y empiezan a trabajar vienen con otra mentalidad. No es que sea más fácil, si no que resulta más factible el estudio gracias a los medios. Está la laptop, las calculadoras, en la época de nosotros no era así. Todo era lo que decía el profesor, las notas que tú tomaras y después a trabajar, ya tú sabes, con regla de tres, con regla de cálculo y esa serie de cosas.

-Ahora es más viable, pero necesitan superación porque la tecnología en el mundo avanza mucho y es necesario continuar superándose. Yo siempre lo hago y estoy buscando siempre información por internet, yo siempre busco, y es lo que trato de enseñarle a los compañeros.

Al finalizar Luis me expresa con una sonrisa en el rostro:

-Ahora este curso que estoy dando, imparto técnicas de prueba que son modernas totalmente, con instrumentos totalmente modernos que son de electrónica de potencia y entonces me supero mucho en ese sentido y lo imparto, yo si no le guardo conocimientos a nadie, lo poquito que puedo enseñar, lo enseño.       

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