Uso del agua y la energía en instalaciones hoteleras (III)
La economía circular emerge como un paradigma transformador: reemplaza el modelo lineal de «extraer-producir-desechar» por sistemas regenerativos que maximizan la vida útil de los recursos. En hoteles, esto implica desde la reutilización de aguas grises hasta la implementación de energías renovables, prácticas que, además de reducir la huella ambiental, mejoran la reputación corporativa y atraen a un turismo cada vez más consciente.
Para Cuba, adoptar estas prácticas no solo permite preservar sus recursos naturales, que son base de su oferta turística, sino que fortalece su posición en un mercado global que valora la sostenibilidad.
Desde el derecho, es preciso subrayar la necesidad de un marco jurídico proactivo que incentive la transición hacia modelos circulares. En Cuba, aunque existen leyes ambientales fuertes, su aplicación en el sector turístico suele ser reactiva y fragmentada. Esta sinergia entre derecho y economía es clave para superar la brecha entre la teoría legal y la práctica operativa.
La evaluación económica permite identificar áreas donde se pueden reducir los costos asociados al consumo de agua y energía, como la implementación de tecnologías más eficientes, la optimización de procesos y la corrección de fugas o ineficiencias.
Facilita la toma de decisiones informadas sobre la gestión de los recursos, permitiendo a los hoteles priorizar las inversiones más rentables y sostenibles. Los hoteles que gestionan eficientemente sus recursos pueden ofrecer tarifas más competitivas y atraer a clientes cada vez más preocupados por la sostenibilidad.
Lic. Diana Rosa Alvarez Jiménez.
Consultante: Prof. Dr. Osvaldo Manuel Alvarez Torres
