La disciplina social

La complejidad de los tiempos actuales exigen de cubanas y cubanos recuperar la disciplina social de los hombres y mujeres que han demostrado con creces su valía.

La escasez de productos de primera necesidad nada tiene que ver con el desorden que se aprecia en las colas para adquirir estos, donde campea el irrespeto al turno, los tumultos en torno a las puertas de entrada y salida… Personas que entran una y otra vez y rellenan sus bolsos ante la mirada impotente de quienes esperan para acceder por única vez al centro comercial; u otras que se las arreglan para aparecer con niños en brazos, y hasta acompañados de una segunda persona, para obtener preferencia.

Debo agregar el comentario de dos jóvenes arabenses, quienes de visita en Calimete trataron de adquirir jabón de tocador y detergente líquido expuesto en un establecimiento por moneda nacional y obtuvieron por respuesta: “Se distribuye por la libreta de abastecimientos, por acuerdo de la administración municipal.”

Publicaciones de autoridades competentes dan cuenta de que en los próximos meses mejorarán los abastecimientos, pero en tanto puedan estos estabilizarse los ciudadanos hemos de actuar con cordura, marcar y esperar el turno en la «cola», mostrar la cultura alcanzada en lugar de actuar como marionetas.

Y aunque se observa en menor cuantía en suelo arabense, hemos de ser implacables con los revendedores, pues recuperar la disciplina social es uno de los componentes de la unidad imprescindible, en tiempos en que el enemigo apuesta con todas sus fuerzas para dividirnos. Pensemos como país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *