Y cuando el río suena…
El refrán popular martilla en el campo visual de mis vecinos, pero cuando el río suena no siempre trae piedras.
En el reparto Reynold García, de la ciudad de Matanzas, suena con los desechos que arrastra la corriente, principalmente cuando llueve. En la calle 139 B, entre 146 y 148, nació un basurero.
Justo en ese lugar, casi toda una cuadra es un «río» de desperdicios múltiples. Y sé que la escasez de combustible complica la recogida de desechos sólidos, eso lo entendemos todos, pero comprender no es resignarse.
Según los vecinos, antes pasaban camiones y cargadores de distintas empresas. Desde hace meses la basura crece e impide el paso de vehículos por una de las calles más transitadas del barrio, el mal olor llega a las viviendas y el riesgo de enfermedades y epidemias, sobre todo en tiempos de calor y lluvias.
Un detalle que preocupa más, a pocos metros del basurero hay una escuela secundaria básica. Cada mañana los adolescentes pasan junto por ese punto, respirando el olor y esquivando los desechos.
Allí también viven varias familias, niños, ancianos, personas que no pueden mudarse ni mirar hacia otro lado.
Y cuando llueve, por estar el lugar en lo alto de una loma, la basura se desplaza calle abajo, dejando a su paso suciedad y peligro.
No se trata de buscar culpables, ni de criticar a nadie, se trata de encontrar salidas. Tal vez la solución no pase por un camión, quizás pase por la tracción animal, por carretones y tractores con carreta, que en otras comunidades ayudan a mover los desechos hasta puntos de acopio.
Pasa también por una limpieza colectiva con los vecinos, los trabajadores de Comunales y las organizaciones del barrio, un sábado de trabajo voluntario que devuelva la calle a la gente.
Y por definir con el Consejo Popular un horario y una ruta de recogida, aunque sea cada cierto tiempo para que la basura no se acumule hasta lo imposible.
Pasa, por la responsabilidad de cada uno, porque si el vertedero crece, en parte, por acciones de los vecinos, también puede dejar de crecer por ellos mismos.
