19 de junio de 2024

Radio 26 – Matanzas, Cuba

Emisora provincial de Matanzas, Cuba, La Radio de tu Corazón

Absueltos por la Historia

Aun así, los guerrilleros demostraron el patriotismo que latía en su interior a pocas jornadas de la mañana de Santa Ana, justo el 21 de septiembre de 1953, cuando la Sala del Pleno de la Audiencia de Oriente evidenció que la gesta moncadista no implicaba meras acciones insurreccionales, sino que integraba el certero programa político revolucionario encabezado por el entonces joven Fidel Castro Ruz para derrocar al régimen impuesto a la nación por el dictador Fulgencio Batista.
La enérgica voz de Fidel resonó en aquellas paredes durante el juicio por los sucesos del Moncada. donde se declaró jefe de las acciones del Movimiento 26 de julio. Foto: Tomada de Internet

Si bien los sucesos del Moncada marcaron un revés militar para el Ejército Rebelde, la connotación de lo ocurrido aquel 26 de julio de 1953 en los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, al oriente de nuestro país, devinieron motor impulsor para alcanzar la victoria revolucionaria aquel primero de enero de 1959.

Aun así, los guerrilleros demostraron el patriotismo que latía en su interior a pocas jornadas de la mañana de Santa Ana, justo el 21 de septiembre de 1953, cuando la Sala del Pleno de la Audiencia de Oriente evidenció que la gesta moncadista no implicaba meras acciones insurreccionales, sino que integraba el certero programa político revolucionario encabezado por el entonces joven Fidel Castro Ruz para derrocar al régimen impuesto a la nación por el dictador Fulgencio Batista.

Aunque el futuro presidente de la Mayor de las Antillas no recibió su condena hasta el 16 de octubre, ni siquiera las crecientes irregularidades que en su contra orquestaban los tribunales sirvieron para acallar la voz de Fidel, quien además de denunciar el cinismo del sistema judicial imperante, repudió los males económicos, políticos y sociales que aquejaban a la República y ponderó a José Martí como autor intelectual de la epopeya del Moncada.

«Condenadme, no importa, la historia me absolverá»

La enérgica voz de Fidel resonó en aquellas paredes y se declaró jefe de las acciones del movimiento más adelante reconocido como Generación del Centenario. En su condición de abogado asumió su propia defensa, pasó de acusado a acusador y manifestó los principales lineamientos políticos que motivaban a la acción rebelde, como continuidad del proceso revolucionario iniciado 88 octubres atrás por Carlos Manuel de Céspedes.

Seis décadas y siete años después, aún perviven en la memoria del pueblo cubano los eventos del 26 de julio y el juicio que les sucedió, acontecimientos que marcaron un hito para la mayor de las Antillas y que, además de ensalzar el coraje de quienes perecieron por la libertad de la nación y perpetuar en el Moncada las bases para materializar el triunfo del primero de enero, posicionaron a Fidel Castro como el líder indiscutible de nuestra Revolución.

 

 

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *