De la Torrefactora y sus producciones alternativas
El café que se produce en Cuba no es suficiente para abastecer la canasta normada y tampoco se importa café con este objetivo. Sin embargo, en aras de atenuar el faltante de un producto tan apetecible para los cubanos, además de sostener sus operaciones y pagar a los trabajadores la Torrefactora de Matanzas ha optado por las producciones alternativas.
La modalidad permite establecer contratos con productores independientes, quienes suministran la materia prima que se procesa en la industria matancera. Recientemente se adquirió en la provincia de Sancti Spíritus.
Los productores agrícolas venden el café que les queda después de cumplir con los compromisos pactados con la agricultura, de ahí que el precio sea negociado entre las partes y sea superior por no tratarse de un producto subsidiado.
La Torrefactora tiene que enfrentar obstáculos difíciles de vencer, como por ejemplo la notable compentencia con las Mipymes; ya que estas forman no estatales van donde los productores de café, no regatean precios y pagan en efectivo, mientras la Torrefactora tiene que pagar por transferencia y puede demorarse hasta un mes.
Al conversar con varias personas que esperaban para adquirir el producto frente al establecimiento,
conocí los diversos criterios. Aunque por regla general hay aceptación ante su buena calidad,
existen algunas quejas debido al precio.
Sin embargo, el precio obedece al alto valor en que adquieren el grano, que oscila entre los MIL 500 pesos el kilogramo y al elaborar la ficha de costo también deben incluir los gastos en transporte, lo que determina que el kilogramo del polvo tenga que venderse a DOS MIL 400 pesos.
No obstante, la Torrefactora de Matanzas no se detiene y pretende ampliar sus ofertas, para ello trabajan en la adquisición de otros productos, entre ellos frijoles y arroz para venderlos por libras y kilogramos, ya que tienen las posibilidades técnicas para envasar.
