12 de abril de 2026

Radio 26 – Matanzas, Cuba

Radio 26, emisora provincial de Matanzas, Cuba. Noticias locales, música cubana y cultura. La Radio de tu Corazón, siempre cerca de ti.

Presidente Díaz-Canel en Meet the Press: «Somos un país de paz. Nosotros no promovemos la guerra» (+ video)

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez concedió una entrevista al influyente programa «Meet the Press», de NBC News. Este intercambio con la periodista Kristen Welker es la primera entrevista que el jefe de Estado cubano concede a una televisora de Estados Unidos.

Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez en Meet the Press:

«Somos un país de paz. Nosotros no promovemos la guerra, no nos gusta la guerra, propiciamos la solidaridad, la cooperación entre los pueblos, pero estamos dispuestos a defender esa paz que queremos».

(Versiones Taquigráficas – Presidencia de la República)

 

Kristen Welker.-  Presidente Díaz-Canel, bienvenido a Meet the  Press.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Muchas gracias, gracias a ustedes por la oportunidad y gracias por estar en Cuba.

Kristen Welker.-  Gracias por invitarnos a su bello país, es un honor.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Para nosotros es un placer que ustedes estén acá.

Kristen Welker.-  Gracias, muchísimas gracias.

Yo quisiera comenzar con el presidente Trump.  Él dijo que tiene planes de tomar a Cuba de alguna forma.  Él dijo: Creo que puedo hacer lo que yo quiera con Cuba.  ¿Usted toma en serio las amenazas de Trump?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Yo creo que en los últimos días se han dicho muchas cosas no solo por el Presidente, sino por otros funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, que realmente denotan un lenguaje, una retórica agresiva hacia Cuba.

Hay que conocer la historia de nuestro país.  Nuestro país es un país que en su identidad tiene muy arraigados los valores de la soberanía y la independencia.  Durante 150 años Cuba luchó, primero para librarse de la colonia y después de la neocolonia.  Y con la Revolución Cubana, con su triunfo en enero de 1959 se borraron todo un grupo de dependencias, se borró el avasallamiento, la subordinación a una potencia extranjera, y trajo todo un grupo de consecuencias para el país en beneficio, a las cuales el pueblo cubano no está dispuesto a renunciar.

Hay uno de los generales más brillantes de nuestras guerras de independencia, Antonio Maceo, que dijo: Quien intente apoderarse de Cuba solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la contienda.

Nosotros somos un país de paz.  Nosotros no promovemos la guerra, no nos gusta la guerra, propiciamos la solidaridad, la cooperación entre los pueblos, pero estamos dispuestos a defender esa paz que queremos; por lo tanto, no nos intimidamos, y no queremos que nos tome ni la sorpresa ni la derrota.  Esa es una de las interpretaciones que se le pueden dar a esta amenaza y cuál es la posición de Cuba.

La otra interpretación que se le puede dar es cuando hablan de que Cuba se caerá por sí sola, y nos tratan de poner una etiqueta de Estado fallido o de país que va a colapsar, lo cual está negado por la realidad: cómo un país como este en 67 años ha soportado todo tipo de presiones, de agresiones, e incluso, durante más de sesenta años, el bloqueo más prolongado de la historia, que es un bloqueo criminal, genocida.  Habría mucho que hablar sobre estos temas, pero sí les digo que el pueblo cubano, la Revolución Cubana está dispuesta a defenderse.

Kristen Welker.-  Pasamos a la próxima pregunta.

El presidente Trump quiere tomar a Cuba como ha hecho con el presidente Maduro en Venezuela, como ha hecho en Irán donde ha matado al Líder Supremo.  ¿Pudiera ser usted arrestado o asesinado por el Gobierno de los Estados Unidos, piensa usted?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Es una pregunta muy interesante.  A mí nunca me gusta que se hagan paralelismos entre Cuba y otras naciones, porque nosotros tenemos una historia propia, nos movemos en una circunstancia propia, y es también desconocer un poco nuestra historia, la fortaleza de nuestra unidad y la fortaleza de nuestras instituciones.

(Versiones Taquigráficas – Presidencia de la República)

 

Kristen Welker.-  Presidente Díaz-Canel, bienvenido a Meet the  Press.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Muchas gracias, gracias a ustedes por la oportunidad y gracias por estar en Cuba.

Kristen Welker.-  Gracias por invitarnos a su bello país, es un honor.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Para nosotros es un placer que ustedes estén acá.

Kristen Welker.-  Gracias, muchísimas gracias.

Yo quisiera comenzar con el presidente Trump.  Él dijo que tiene planes de tomar a Cuba de alguna forma.  Él dijo: Creo que puedo hacer lo que yo quiera con Cuba.  ¿Usted toma en serio las amenazas de Trump?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Yo creo que en los últimos días se han dicho muchas cosas no solo por el Presidente, sino por otros funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, que realmente denotan un lenguaje, una retórica agresiva hacia Cuba.

Hay que conocer la historia de nuestro país.  Nuestro país es un país que en su identidad tiene muy arraigados los valores de la soberanía y la independencia.  Durante 150 años Cuba luchó, primero para librarse de la colonia y después de la neocolonia.  Y con la Revolución Cubana, con su triunfo en enero de 1959 se borraron todo un grupo de dependencias, se borró el avasallamiento, la subordinación a una potencia extranjera, y trajo todo un grupo de consecuencias para el país en beneficio, a las cuales el pueblo cubano no está dispuesto a renunciar.

Hay uno de los generales más brillantes de nuestras guerras de independencia, Antonio Maceo, que dijo: Quien intente apoderarse de Cuba solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la contienda.

Nosotros somos un país de paz.  Nosotros no promovemos la guerra, no nos gusta la guerra, propiciamos la solidaridad, la cooperación entre los pueblos, pero estamos dispuestos a defender esa paz que queremos; por lo tanto, no nos intimidamos, y no queremos que nos tome ni la sorpresa ni la derrota.  Esa es una de las interpretaciones que se le pueden dar a esta amenaza y cuál es la posición de Cuba.

primera parte de esa frase a un niño, a un anciano, a un cubano, a un joven, te la va a completar inmediatamente, porque así nos hemos formado, y eso está en nuestros sentimientos.

Te repito que no es lo que deseamos.  No deseamos una guerra, no deseamos un enfrentamiento.  Tendría mucho costo para todos.

Kristen Welker.-  Bien, le voy a preguntar sobre este momento extraordinario.

Los Estados Unidos han suspendido los suministros de combustible a Cuba; pero Rusia los ha reanudado. ¿Usted piensa que los rusos han obtenido permiso para ayudar a Cuba?  ¿Cómo ha funcionado esto?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Yo creo que nunca un hecho tan común, como puede ser el comercio de dos países, había sido tan seguido por los medios de prensa y por la población, en diferentes confines del mundo, como la llegada del barco ruso con combustible, que vino con un concepto de ayuda humanitaria.  O sea, no fue una relación comercial.

Yo creo que Cuba tiene el derecho, como cualquier país, de importar petróleo.  Y todos los países también tienen el derecho de exportar petróleo a Cuba. Por lo tanto, es muy injusto este bloqueo energético que recrudece aún más el bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba.  O sea que haber declarado el bloqueo energético a Cuba demuestra una vez más que hay toda una agresión multidimensional por parte del Gobierno de los Estados Unidos a Cuba.  Con una guerra económica que ha durado 67 años, con un bloqueo que ha durado más de 60 años, con un bloqueo que en el año 2019 con la primera administración Trump se recrudeció, que fue mantenido por la administración Biden en condiciones incluso de COVID-19, y que ahora, nuevamente, tiene una expresión de máxima presión que provoca daños devastadores en la población cubana con ese bloqueo energético.

crear, y con eso puede sobrepasar la adversidad.  Por lo tanto, es el pueblo, y nuestra fortaleza está en nuestro pueblo y en la unidad que tenemos con ese pueblo.

Ahora, para nosotros, bienvenida sea la ayuda de Rusia, la ayuda de China, la ayuda de Vietnam, la ayuda de México, la ayuda de otros países.  Estados Unidos también podría tener otra visión hacia Cuba que no fuera la del enfrentamiento, la agresión y el bloqueo, y pudiera también ayudar a Cuba.

¿Es qué perjudica que Cuba se desarrolle?

Kristen Welker.-  El presidente Trump dice que este es un país al borde del colapso.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Es muy curioso, porque en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, sobre todo en momentos de tensión, se acude mucho a las construcciones mediáticas, a las construcciones representativas de estereotipos, e incluso, para la opinión pública mundial, casi le imponen unas determinadas visiones.  Y en este caso está la del colapso.

Yo preguntaría, ¿qué país en el mundo sería capaz, como lo ha hecho Cuba, como lo ha hecho el pueblo cubano, de soportar 67 años de agresión mantenida, sostenida, de la potencia más poderosa del mundo, con más de 60 años de bloqueo, con los últimos seis o siete años con bloqueo recrudecido, y ahora con bloqueo energético, y pudiera no colapsar?  Nosotros no hemos colapsado, nosotros mantenemos un país organizado, un país con armonía.

En 67 años de Revolución hemos conquistado muchos logros en lo social; y a veces se nos critica lo económico, pero es que hemos tenido que enfrentar una economía de guerra, y en medio de esa economía de guerra nuestra economía ha sido capaz de soportar y avanzar en proyectos sociales.  Nosotros tenemos más de 32 proyectos sociales para atender vulnerabilidades, desigualdades.  Sesenta y siete años de Revolución permitieron que el país no colapsara, ¡y no va a colapsar!, y el país desarrolló conquistas.

Nosotros tenemos un sistema universal de salud, que llega a todos con salud gratuita para toda la población.  Tenemos un sistema de educación, desde la enseñanza general hasta la enseñanza universitaria, que incluye a todos y es también gratuita.  Tenemos logros en la cultura y en el deporte, somos uno de los países con mejor proporción de medallas olímpicas por habitante.  Hemos desarrollado los recursos humanos, y tenemos un potencial también de fuerza de trabajo calificada, de científicos.  Hemos desarrollado la ciencia y la innovación.  Se conocen los avances de la biotecnología y de la industria biofarmacéutica cubana.  Hemos logrado equidad, justicia, igualdad.

Tenemos una sociedad donde se respira tranquilidad, una sociedad segura; una sociedad que no admite la corrupción, el narcotráfico, el crimen organizado; una sociedad que es capaz de brindar solidaridad a otros pueblos a partir de sus potencialidades.  Y eso no se puede ver como un colapso.

Por lo tanto, aquí está el efecto que venía acumulado del bloqueo, más el efecto que adiciona el recrudecimiento del bloqueo, más el efecto que ahora acumula también y potencia este bloqueo energético.  Te lo digo responsablemente, no es culpa del Gobierno cubano.  ¡No es culpa del Gobierno cubano!

También ha creado malestar, porque vivir los últimos 10 años que han vivido bajo esas condiciones, que son extremas en comparación con otro momento…  El pueblo cubano tiene frustraciones, el pueblo cubano tiene molestias, el pueblo cubano sufre situaciones muy complejas; pero la mayoría del pueblo cubano no le achaca esa culpa al Gobierno.  También se ha manipulado mucho en las redes mediáticas, se trata de desconocer los efectos que ha tenido ese bloqueo en todos estos años.

Y te voy a comentar con ejemplos concretos, para que veas la brutalidad de ese bloqueo y lo que ha implicado en el pueblo cubano, y, sin embargo, cuál ha sido la respuesta de ese Gobierno que supuestamente quieren condenar como el culpable.  Y voy a referirme a los momentos de la COVID-19.

Cuando la COVID-19, cuando entró la COVID-19 en nuestro país, en un momento inicial nos dimos cuenta de que no íbamos a tener acceso al mercado de vacunas en el mundo, que estaba dominado por las grandes transnacionales, y, por lo tanto, con las restricciones económicas que ya veníamos sufriendo con el impacto del bloqueo recrudecido, no teníamos el dinero necesario para adquirir esas vacunas.  Por lo tanto, para nosotros estaba negada la adquisición de vacunas.  Tuvimos que acudir a la ciencia cubana.

Este Gobierno condenado por algunos dedicó todos sus esfuerzos a proteger la vida de las cubanas y los cubanos.  Acudimos a nuestros científicos y nuestros científicos en poco tiempo fueron capaces de desarrollar vacunas cubanas que nos permitieron tener uno de los niveles de mejor efecto en el enfrentamiento a la COVID-19.

Nuestros indicadores de enfrentamiento a la COVID-19, en eficiencia, son mejores que los de Estados Unidos, que es una potencia que no está bloqueada por nadie.

Después tuvimos una crisis por una rotura en la planta de producción de oxígeno medicinal.  El Gobierno de los Estados Unidos en aquel momento negó que empresas nos pudieran vender oxígeno, lo cual es una cosa totalmente criminal, y con solidaridad internacional y también con toda una operación organizativa logramos superar ese momento.

Y cuando tuvimos que crecer en salas de cuidados intensivos, el Gobierno de los Estados Unidos prohibió que se les vendieran ventiladores pulmonares a Cuba.  Acudimos a jóvenes científicos y esos científicos desarrollaron los ventiladores pulmonares.

Ahora, tú sabes que para hacer un ventilador pulmonar se necesitan piezas y componentes norteamericanos.  El bloqueo impide que un equipo que tenga más de un 10 % de componentes norteamericanos pueda ser vendido a Cuba.  Entonces, hubo que salir por diferentes lugares a comprar una piececita, a comprar un conductor, a comprar un servomotor para lograr esas cosas.  Esas cosas no se las han impuesto a nadie en el mundo.

El bloqueo es muy agresivo, es muy genocida, entonces es injusto, es injusto culpar a un Gobierno que todo lo que tiene es una vocación por su pueblo, por entregarse a su pueblo, por buscar justicia social, por encontrar soluciones, y en situaciones complejas las vamos encontrando, para culparlo de esos males.

Yo creo que el Gobierno de Estados Unidos debía revisar cuán cruel ha sido hacia Cuba y hacia ese pueblo cubano.  Y que no venga a presentarse como salvador de la situación cubana, no tiene ese derecho, ¡no tiene ese derecho, ni tiene esa moral!

Kristen Welker.-  Pero en términos de lo que el pueblo cubano está experimentando, con nuestros propios ojos lo vimos, hay personas que están sufriendo en las calles de La Habana, la ciudad capital, ¿no es hora de que Cuba asuma la responsabilidad, que se mire en el espejo y cambie el sistema económico de Cuba en favor de las personas que están sufriendo?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Nosotros siempre hacemos análisis muy autocríticos de nuestras realidades y constantemente estamos tratando de transformar, de revolucionar lo que hacemos para buscar perfeccionamiento, pero no tiene que ver con el sistema político.

El sistema político nuestro no es el que abraza esa imposibilidad de avanzar.  Te repito que el responsable es el bloqueo que ha ejercido el Gobierno de los Estados Unidos.  Ese mismo pueblo que hoy sufre esas situaciones y que una parte importante comprende quién es el verdadero culpable, es el pueblo que ha aprobado en varios ejercicios de consulta popular y de referendo el sistema político que nosotros defendemos.

Nuestro sistema político está en función de las personas, está en función de la justicia social, está en función de que todos avancemos.  Y parece que les molesta a otros en el mundo por lo que pudiera representar, porque es un sistema para nosotros, no es un sistema que le queramos imponer a nadie, y entonces lo bloquean de esa manera; porque, fíjate, no solo estamos hablando de un bloqueo, es que estamos hablando de un bloqueo que es inusual, ha sido el más prolongado en la historia de la humanidad, el más severo.

Un bloqueo que, además, no es solo contra el pueblo cubano, es contra el pueblo norteamericano y, además, se ha internacionalizado.  Los empresarios norteamericanos no pueden invertir en Cuba, ¿por qué?    Los ciudadanos norteamericanos no pueden visitar libremente a Cuba, ¿por qué?  Los ciudadanos de otros países, los empresarios de otros países son sometidos también a sanciones.

Kristen Welker.-  Pero ustedes pueden comerciar con otros países.

de los Estados Unidos?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Aquí yo creo que podemos tener un enfoque que parte de lo que es posible y de lo que es difícil.

Creo que el diálogo y los acuerdos con el Gobierno de los Estados Unidos son posibles, pero son difíciles.

¿La posibilidad dónde está? Cuba siempre ha tenido una disposición, en todos los años de la Revolución, una posición histórica de tener una relación civilizada como vecinos con los Estados Unidos, que nos permita en todo un grupo de áreas tener cooperación, tener intercambio, tener una relación normal.  Y siempre lo que hemos pedido es que esa relación hay que construirla desde una posición de respeto, desde una posición de igualdad, sin imponer, sin condicionar; porque condicionar no lleva al diálogo, imponer no lleva a la negociación.

Para que haya una conversación, para que haya un diálogo, para que se pueda llegar a un acuerdo de negociación, tiene que haber disposición, tiene que haber capacidad de dialogar y de escuchar de ambas partes, tiene que haber respeto, tiene que haber decencia y tiene que haber reconocimiento.

Por lo tanto, hay todas las condiciones y todas las posibilidades, si ambas partes estamos de acuerdo, de tener ese diálogo.  ¿Cuáles son las cosas que hacen difícil ese diálogo?  En primer lugar, en estos 67 años la política de Estados Unidos hacia Cuba ha sido una política totalmente hostil.  Los Estados Unidos siempre han asumido, como potencia, la posición de agresora y Cuba ha tenido que asumir la posición, como pequeña isla, de agredida.

En varios momentos –y este es otro de los antecedentes que facilita que pueda haber un diálogo– se han tenido acuerdos, se han tenido conversaciones con diferentes administraciones de Estados Unidos y se ha llegado a compromisos.  Cuba siempre ha cumplido sus compromisos.  Estados Unidos ha incumplido muchos de esos compromisos.

Estados Unidos, por ejemplo, en los momentos actuales ha estado en conversaciones con otros países y después en medio de esas conversaciones los ha agredido.  Entonces, todo esto crea mucha desconfianza.

Y sabemos que en Estados Unidos hay fuerzas que, constantemente, cada vez que ven un momento en el cual hay posibilidades de conversar o hay posibilidades de dialogar tratan de boicotear esa negociación.  Pero, insisto, confío en que podemos conversar con respeto, con decencia; en que podemos encontrar, por la vía del diálogo, solución a nuestras diferencias bilaterales; en que podemos encontrar áreas de cooperación en las cuales podamos desarrollar proyectos.

Hay muchos temas en los cuales podemos trabajar, están los temas de enfrentamiento al narcotráfico, al terrorismo, los temas migratorios, los temas de enfrentamiento al crimen transnacional.  Podemos avanzar en negociaciones, podemos tener inversión y negocios de empresarios norteamericanos en Cuba.

Existe una comunidad cubana residente en Estados Unidos a la que tenemos también que propiciarle facilidades tanto en Estados Unidos como en nuestro país; un pueblo norteamericano que podría visitar a Cuba.  Podemos tener intercambio cultural, deportivo, de salud.  Todo eso nos permitiría entonces construir espacios de entendimiento, que nos alejen de la confrontación, que garanticen la paz y la seguridad no solo de Cuba y de Estados Unidos, sino también del área de América Latina y el Caribe.  Ese es el futuro al que nosotros aspiramos, a tener una relación de buenos vecinos, una relación civilizada, independientemente de nuestras diferencias ideológicas.  Yo creo que sería una oportunidad, es lo que merecen nuestros pueblos.

Te voy a contar una anécdota.

Kristen Welker.-  Me dicen que se nos acaba el tiempo.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Es una lástima, ¡es una lástima!

Kristen Welker.-  Por favor, déjenos terminar con las preguntas.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Es una lástima que se nos acabe el tiempo, porque tenemos mucho que conversar.  Por lo tanto, te propongo que en otro momento también podamos conversar.

Pero mira, te voy a contar dos anécdotas.

Kristen Welker.-  Pero está bien.  Tenemos muchas más preguntas.  Quería darle el tiempo y darle la respuesta para que la escuchen el pueblo cubano y el de los Estados Unidos.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Estoy de acuerdo.

Kristen Welker.-  Está bien.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Por ejemplo, dos anécdotas que te dan la idea de cuánto podríamos disfrutar ambos pueblos si pudiéramos llegar a acuerdos y pudiéramos llegar a realizaciones, a espacios que permitan todo esto.

Una entidad cubana de ciencia, tecnología y biotecnología farmacéutica hace años lleva un ensayo clínico con una prestigiosa entidad de cáncer en los Estados Unidos.  Un ensayo clínico sobre una vacuna cubana contra el cáncer pulmonar.  Y ya casi lleva una década este ensayo clínico.  Hay que decir que los resultados de este ensayo clínico son sumamente alentadores.  Tanto la parte norteamericana como la parte cubana tienen una confianza tremenda en el éxito de este ensayo clínico y en lo que podría representar para la salud de los Estados Unidos y para la salud de Cuba.

Ahora recientemente, yo todas las semanas tengo encuentros con científicos cubanos porque tratamos de abordar desde la ciencia y la innovación la solución a los problemas del país, y me presentaron los resultados que va teniendo también un ensayo clínico sobre un medicamento cubano, muy novedoso, para combatir el Alzheimer.  En ese ensayo clínico hay una colaboración con una clínica de Colorado, en los Estados Unidos, de donde vienen pacientes norteamericanos a recibir el tratamiento en Cuba, después regresan a los Estados Unidos y continúan su tratamiento.

Ahora, ¿qué ocurre?  En Cuba, por ejemplo, se producen manifestaciones, sobre todo cuando hay apagones largos, cuando hay problemas de suministro. La gente cuando se manifiesta ¿qué hacen?  Van a las instituciones de nuestro Gobierno, a las instituciones del Estado, y ahí comparten con dirigentes que los atienden, les explican y se solucionan los problemas o se dan los argumentos.  Eso es un ejercicio totalmente democrático y nadie va preso por hacer eso.

Ahora, muchas veces se confunde y se estimula que personas que tienen una determinada aversión o un determinado descontento lo promuevan para que cometan hechos vandálicos o hechos que alteran nuestro orden constitucional, o que alteran también el orden interior, o agreden la tranquilidad ciudadana,  incluso, muchas veces financiados por organizaciones terroristas; muchas veces financiado por los programas de agencias del Gobierno norteamericano que estimulan la subversión contra Cuba; muchas veces instruidos, incluso, por la Embajada de los Estados Unidos en Cuba.  Y esas personas, entonces, no están presas por manifestarse; están presas, como estarían en cualquier lugar del mundo que respete su Constitución y que respete sus procesos legales, por cometer hechos vandálicos y hechos que son condenables en cualquier lugar del mundo.  No hay presos políticos en Cuba, te lo aseguro.

Kristen Welker.-  Ya tengo que ponerle fin a la entrevista.  Tengo que hacerle esta última pregunta.

¿Estaría usted dispuesto a dimitir con tal de salvar a Cuba, al pueblo de Cuba?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Tú que eres una periodista importante, reconocida, ¿le has hecho esa pregunta a algún otro presidente en el mundo?

Kristen Welker.-  Si se lo pidiera Estados Unidos, porque es una de las condiciones que está imponiendo los Estados Unidos.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Te repito, ¿tú le hubieras hecho esa pregunta a otro presidente en el mundo?  ¿Se la has hecho a otro presidente?

¿Se la podrías preguntar a Trump?

Kristen Welker.-  Yo hago preguntas muy difíciles al  presidente Trump.

Miguel M. Díaz-Canel.- ¿Es una pregunta tuya o es una pregunta del Departamento de Estado o del Gobierno de los Estados Unidos?

Kristen Welker.-  Mi pregunta es, porque es una de las cosas que hemos oído del Gobierno de los Estados Unidos.  Si se lo pidieran.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Por tu sinceridad voy a asumir que la haces precisamente por esas cosas.

Primero, en Cuba las personas que están al frente y en las responsabilidades del Gobierno no las elige el Gobierno de los Estados Unidos ni las mandata el Gobierno de Estados Unidos.  Nosotros somos un Estado soberano, libre.  Nosotros tenemos autodeterminación, nosotros tenemos independencia y nosotros no nos sometemos a ningún designio del Gobierno de los Estados Unidos.

Por otra parte, los dirigentes cubanos no llegamos porque representamos una élite de poder.  Podrías ver mis orígenes, dónde nací, en el seno de qué familia nací, qué es lo que he hecho en la vida.  Es el pueblo el que nos elige, aunque hay una matriz que trata de desconocer eso.

Cualquiera de nosotros para ocupar una responsabilidad tiene que ser elegido en la base, en un distrito electoral, por miles de cubanos, y después los cubanos que representan a esos otros en la Asamblea Nacional del Poder Popular eligen esos cargos en votación indirecta, como es en otros países del mundo, ¡como es en otros países del mundo!  Nosotros tenemos un sistema también de elecciones que es totalmente sobre la base de la participación popular.

Por lo tanto, cuando nosotros asumimos una responsabilidad no lo hacemos ni por una ambición personal, ni por una ambición corporativa, ni incluso por una posición de partido, porque nuestro Partido no es electoral.  Lo hacemos por un mandato del pueblo, y en el concepto de los revolucionarios no está rendirnos.

Si el pueblo cubano entiende que soy incapaz, que no estoy a su altura, que no lo represento, ese es el que tiene que decidir si yo debo estar en la dirección, u ocupando el cargo de Presidente o no.

Además, recuérdese que no pueden focalizar solo la dirección del país, la dirección de la Revolución y la continuidad de la Revolución en una persona.  Aquí hay una dirección colegiada y es una dirección colegiada que tiene un amplio vínculo con ese pueblo.  Pero no son los Estados Unidos los que nos pueden imponer ni nos pueden pedir un cambio.

El Gobierno de los Estados Unidos, que ha llevado esa política hostil contra Cuba, no tiene moral para exigirle nada a Cuba.  No tiene moral, incluso, para decir que ellos están preocupados con la situación del pueblo cubano y que el Gobierno cubano es el que ha llevado a Cuba a esta situación cuando ellos tienen toda esa responsabilidad.

Yo creo que lo más importante es que asumieran una posición crítica, una posición sincera, vieran cuánto ha costado lo que han hecho en política para el pueblo de Cuba en sufrimiento, en limitaciones; cuánto han privado al pueblo norteamericano de una relación normal con Cuba y se dispongan, como hemos pedido, como hemos solicitado y como tenemos interés, a dialogar, a debatir sobre cualquier tema, no condicionando, no exigiendo cambios de nuestro sistema, como nosotros no exigiríamos cambios del sistema norteamericano sobre el cual tenemos un sinfín de dudas y un sin fin de críticas, y nos centremos en lo que nos puede unir, en lo que nos puede facilitar espacios de entendimiento, y una vez más, repito, para evitar la confrontación y tener un futuro para ambos pueblos de beneficio, de relación, de amistad y también de solidaridad.

Kristen Welker.-  Presidente Díaz-Canel, gracias.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Muchas gracias a ti, y habernos dado esta oportunidad de hablar para el pueblo norteamericano.

Y están invitados permanentemente ustedes para poder hablar sobre otros temas y con más amplitud.

Kristen Welker.-  Gracias.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Gracias a ustedes.

Kristen Welker.-  Ojalá que podamos tener más entrevistas para continuar la discusión.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Así es, así es.

Kristen Welker.-  Es un honor.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Gracias a ti.

La entrevista completa en video

Cubadebate

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *