24 de agosto de 2026

Radio 26 – Matanzas, Cuba

Radio 26, emisora provincial de Matanzas, Cuba. Noticias locales, música cubana y cultura. La Radio de tu Corazón, siempre cerca de ti.

Ecos de la 24 Feria del Libro en Matanzas (I)

Con características diferentes, atemperado a los tiempos que vivimos, pero con garantías de calidad en cada espacio, se celebró en Matanzas la Feria Internacional del Libro, del 20 al 23 de agosto.

Con características diferentes, atemperado a los tiempos que vivimos, pero con garantías de calidad en cada espacio, se celebró en Matanzas la Feria Internacional del Libro, del 20 al 23 de agosto. Más de 20 novedades formaron parte de las propuestas de las editoriales matanceras en la 34 edición del evento cultural más importante del país en esta ciudad.

El Milanés “chiquito” en el capítulo matancero de la Feria 

Derbys Domínguez Fraguela mereció el premio del Concurso-Debate Milanés con el poema La muela del juicio, durante la primera jornada de la Feria del Libro en Matanzas.

“Este es un texto que escribí a partir de un encuentro que tengo con una guayaba en el patio de mi casa y una cantidad de imágenes que surgen a partir de ese encuentro y que están desde luego relacionadas con la comida, la alimentación, la necesidad de llevarse algo agradable a la boca, al estómago.

“Me alegra mucho recibir el premio porque llevo cinco años mandando de manera consecutiva al Milanés chiquito o Milanés debate y he ido quedando como finalista o como primera mención y ya al fin obtengo el premio.

“La situación por la que está pasando Cuba está haciendo que yo cambie mi estilo literario; en realidad yo soy un poeta, un escritor barroco, sin embargo la situación de Cuba está siendo que yo me desbarroquice y dentro de ese ejercicio de desbarroquización aparece este poema donde trato de nombrar las cosas tal y como son. Digamos que estoy encontrando el poema directamente en la ferocidad de la realidad”.

Según el acta del jurado, “el autor demuestra un profundo dominio de la palabra poética y el correcto tratamiento de las ideas. El poema se construye a partir de las preocupaciones cotidianas y resalta su profundidad al abordarlas y su valor performático”.

“Creo que fue un debate muy valioso en el sentido de que aportó al conocimiento de los participantes y del jurado y fue muy valioso debido a la muy buena organización de Ediciones Matanzas, del jurado de preselección que escogió cuidadosamente las obras y además a la invitación de poetas y escritores de la ciudad que aportaron muchísimo también a este debate.

“Todo esto trajo como consecuencia de que se hiciera un análisis profundo en poco tiempo de las diez obras presentadas. Estamos muy contentos con el evento. Creo que fue hermoso, inteligente, sabio, profundo y ganamos todos en relación con la poesía”, explicó Israel Domínguez, poeta, editor, traductor y presidente del jurado.

En el certamen se entregó una primera mención a Lianet Fundora Armas por La sed de una isla, “por su notable manejo de la décima con un logrado y alto lenguaje poético”. Recibieron menciones las obras El río de los nombres, de Luis Enrique Mirambert del Valle y Puntos de sutura, de Zuilen Roja, los cuales “abordan de manera precisa los intereses artísticos de sus autores”.

El jurado, integrado además por los poetas Gaudencio Rodríguez Santana y Mae Roque, resaltó la calidad de los diez textos finalistas.

“Tienen la suficiente calidad para prestigiar un concurso de esta magnitud en la ciudad que pareciera que es insignificante porque se trata de un solo poema pero no es así, en primer lugar estamos rindiendo homenaje a Milanés, uno de los grandes poetas del siglo XIX cubano que, además, tenemos el honor de que sea uno de los poetas insignes de la ciudad; pero las obras sí tenían calidad y se nos hizo difícil al jurado valorarlas.

“Pudimos dar más menciones pero no tenía sentido colmar el acta del jurado; es suficiente con la valoración de la preselección que ya de alguna manera es un reconocimiento a esos autores.

“La decisión se basa en primero la calidad de los textos y ya cuando se quedaron esos cuatro textos pues era un poco difícil y la valoración yo creo que estaba sobre todo en los aportes que pueda hacer tanto Lianet Fundora que fue primera mención y Derbys a la poesía del país, o sea, no son textos que se asemeja a otros textos, sino que hay aportes, hay una búsqueda y esa búsqueda es lo que se agradece”.

Novedades de ediciones de Matanzas en la Feria 

Durante la penúltima jornada de la Feria del Libro en Matanzas se reservó el espacio Como ángel cierto a la presentación de las novedades de Ediciones Matanzas, en la casa de las letras Digdora Alonso.

Con edición de Norge Céspedes, Curiosas maneras de recordar, de la narradora, ensayista y profesora Denia García Ronda, reúne 80 crónicas que operan, al decir de la presentadora, la editora, poeta y traductora Laura Ruiz Montes, como miniaturas familiares, sociales y culturales que narran historias, desde los años 40 del siglo XX hasta la actualidad, con coordenadas urbanas y rurales.

La autora agradeció que Ediciones Matanzas acogiera la publicación del libro desde la creatividad, la belleza y en tiempo record.

“Son recuerdos, cápsulas de memoria que yo considero curiosas desde varios puntos de vista, ya sea porque son humorísticas o porque son emocionales, familiares, homenajes determinadas personas como mi primera maestra o incluso críticas de determinadas situaciones y personalidades.

“Son recuerdos disgregados, no es una cronología de vida ni mucho menos. A partir de esa idea general rondan las pequeñas anécdotas que pongo en esos ochenta recuerdos que yo considero curiosos. Ojalá los lectores también lo consideren”.

En La callada molienda, la poeta Maylan Álvarez se presenta como una acuciosa investigadora. El texto, merecedor del premio Memoria de la editorial Pablo de la Torriente Brau en su primera edición, aparece corregido y ampliado en esta segunda entrega con documentos e informaciones oficiales del MINAZ, entrevistas y testimonios de quienes trabajaron en la industria azucarera y textos de grandes autores relacionados con la que una vez fuera la locomotora de la economía nacional, expresó Alfredo Zaldívar en su presentación.

La periodista y editora afirmó que la intención fue siempre que la memoria no se amargue a pesar de ser un texto desgarrador que no solo habla de pérdidas económicas sino también de lo dramático de la destrucción de la identidad.

“Estoy primero muy honrada de que en medio de tantas situaciones que estamos viviendo, ahora pueda publicarse La callada molienda en su segunda edición. He hecho algunas correcciones y he aumentado el volumen de testimoniantes y los documentos que se publicaron en el 2012.

“Tengo entendido que es la primera vez que estos documentos se publican y de alguna forma esto es como una muestra que va a quedar recogida para la historia del azúcar en Cuba. Este es un libro del deterioro de una industria y vale la pena, no tanto nosotros que nos quedan los ecos de la grandeza sino que es un libro que va a quedar para que múltiples generaciones cubanas recuerden nuestra raíz que es dulce como la caña.

“Es un libro que va a quedar como testimonio de lo que hicimos, también de lo que no se hizo y, sobre todo, de un pueblo que ha amado un sector, el sector de la economía cubano más grande, a lo largo y ancho de la isla. Matanzas fue la industria más dulce, la industria más azucarera, pero este es un libro de Cuba entera”.

En Sigfredo Ariel. La vida en un trapecio, nueve voces se acercan a la vida de una de las personalidades imprescindibles de la cultura cubana. “Más que un homenaje el libro representa una simbología que debe advertirse desde el inicio”, argumentó Laidi Fernández de Juan.

“Son nueve textos, nueve amigos que tuvimos la dicha de ser seleccionados porque realmente Sigfredo era como como el hombre del millón de amigos y ahí hay de todo. Es un libro muy bien pensado, en primer lugar porque estéticamente es precioso; todos los dibujos, las viñetas, las capitulares, son de Sigfredo que fue un gran artista visual además.

“Ofrece un recorrido pues están Reinaldo González, Arístides Vega, estoy yo, está Derbys, está Laura Ruiz, está Náthaly, está Alfredo Zaldívar y entonces muestra una panorámica desde Sigfredo muy jovencito cuando comienza en todas sus labores en términos radiales, musicales, su poesía. Algunos textos son ensayísticos, otros son pura memoria”.

A propósito se inauguró la exposición Tintas, concebida en su primer momento para la ciudad de Matanzas, con ilustraciones para libros y dibujos del también poeta y guionista.

Quedaron a disposición del público, además de los textos presentados, los títulos Diez canciones parisinas y una fuga, de Roberto Méndez; La memoria crítica, de Rafael Acosta; Decir la república, de Félix Julio Alfonso y la antología Caracoles y truenos del Caribe holandés.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *