El abrazo de Lidis Lamorú a Matanzas, y viceversa
Me sentí llenita de amor, Matanzas me dio la oportunidad de ser yo y lo agradezco porque traje a este escenario temas de mis 10 discos, recibidos y coreados por un público, sin dudas culto y conocedor, confesó Lidis Lamorú al concluir el Concierto «Casa, Cariño y Ternura», en el cierre del 16 Festitaller Internacional de Títeres del territorio.
En conversación con la Agencia Cubana de Noticias, la cantautora holguinera destacó la riqueza cultural que habita en la Atenas de Cuba, el conocimiento, el cariño sentido y la identidad arraigada en los pequeños nacidos en la urbe de ríos y puentes.
Esta ciudad irradia una extraordinaria cultura del detalle, los niños saben y llegan al teatro dispuestos a recibir ese alimento espiritual atrapado entre tablas, música y colores, recalcó la intérprete de música infantil que se presentó el 22 de marzo reciente en el Teatro Sauto, Monumento Nacional.
Admiro el trabajo sano realizado para y por la infancia en el calor de proyectos socioculturales como Corcel de Esperanza, Peque Soy y Por Amor a mi Raíz, entre otros que me acompañaron en el concierto.
Lamorú enfatizó, además, en la necesidad de prestarle especial atención a las nuevas generaciones e incentivar al desarrollo personal y profesional de los más pequeños desde actividades propias de este grupo etario, así como también la importancia de que sean ellos los protagonistas de su etapa de vida.
Como adultos debemos respetar ese pequeño universo. Los infantes son los mejores maestros, los juegos de roles en este caso, les dan la posibilidad de ser y sentirse únicos en la escena aunque aún no dominen la escritura o la lectura, argumentó.
El valor de la familia prevalece en cada melodía interpretada por Lamorú, quien afirmó que nadie puede compensar la presencia de los seres queridos en el camino de la existencia y el tesoro abrigado por la también conocida célula fundamental de cualquier sociedad.
Puedes tener de todo, pero cuando está la familia es mucho mejor. No cambio la dicha de tenerla y disfrutarla por nada, pues difícilmente se puede sustituir, comulgo con esa verdad, añadió acerca del motor que la impulsó a interpretar el tema Lluvia de Diamantes.
Resulta impresionante la disciplina en el auditorio, la capacidad de adentrarse y formar parte del espectáculo, todos vinieron a recibir este abrazo y yo necesitaba sentirme así, refirió además la autora de los estrenos «Yo soy Pelusín» y «Titiriteros», compuestos de manera especial para la ocasión.
Soy esta mujer que no finge y estoy feliz, enfatizó la cantante reconocida por llenar de alegrías la infancia de muchos cubanos con temas como «Negrito Curioso», «Vamos a Jugar» y «Naturaleza», coreados desde el Teatro Sauto por un público que abrigó a generaciones.
Tomado de la ACN
