25 de enero de 2026

Radio 26 – Matanzas, Cuba

Emisora provincial de Matanzas, Cuba, La Radio de tu Corazón

La IA, ¿progreso o precipicio?

La inteligencia artificial experimenta una expansión sin precedentes, siendo impulsada por avances tecnológicos que son cada vez más potentes. Sin embargo, existen contradicciones con respecto a su uso que no se pueden obviar.

La inteligencia artificial experimenta una expansión sin precedentes, siendo impulsada por avances tecnológicos que son cada vez más potentes. Sin embargo, existen contradicciones con respecto a su uso que no se pueden obviar.

Según informes internacionales, más del 77 por ciento (%,) de las empresas en el mundo tienen incorporado la IA en sus funciones y se proyecta alcanzar en el año 2033 los 4.8 billones de dólares en el mercado global.

En campos profesionales indispensables, estas nuevas tecnologías han deslumbrado. En la Medicina se elaboran fármacos efectivos en el tratamiento a pacientes y se anlisis de grandes cantidades de datos que analizan millones de historiales, así mismo la economía se ve impulsada por la automatización de tareas que predicen mercados y detectan fraudes en tiempo real; arte subastado por fortunas, nacido de prompts simples en algún asistente de IA.

Pero esta promesa es un filo de navaja. El Fondo Monetario Internacional predijo en el año 2024 que la IA transformará el mercado laboral global, afectando a un 40 % de los empleos en determinadas áreas. Las personas pueden perder las habilidades y competencias claves que le han inculcado desde niños producto a una dependencia excesiva a los asistentes virtuales.

Uno de los principales desafíos de la IA es la privacidad y seguridad de datos. Las plataformas recopilan y analizan grandes cantidades de datos personales, lo que plantea interrogantes sobre cómo se almacenan y los fines de su uso.

 

La inteligencia artificial es una tecnología de la cual sus resultados dependen de la intención humana y la conciencia social. Su impacto precisa ética, regulación global y alfabetización masiva. Sin ellas, pasamos de ser creadores a prisioneros de nuestra propia capacidad.

  • Por: Fabianny Rodríguez Domínguez, estudiante de Periodismo/Foto: Tomada de Internet

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