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Sunday 17 November 2019
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Los jóvenes y el cuentapropismo

cafeteria-cuentapropiaRolando tiene 27 años, siempre soñó con ser un excelente ingeniero y que sus conocimientos fueran las herramientas para desarrollar grandes proyectos. Sin embargo, pudiera parecer que la vida le jugó una mala pasada.

Su oficina no luce las cortinas y adornos que él una vez idealizó y sus horas de trabajo no transcurren con la actividad esperada.

Rolando es Ingeniero en Ciencias Informáticas, cumplió sus años de servicio social y cuando pensó que podía empezar a crear se dio cuenta de que en el local de su amigo Ismael tenía más posibilidades de convertir sus “sueños” en realidad.

Allí su “consorte”, le habilitó una pequeña mesa con una computadora de última generación y un cliente de vez en vez, que le reporta lo suficiente para vivir.

Cuando le pregunté cuáles eran los motivos que lo impulsaron a cambiar sus objetivos contestó:

“En realidad yo quería trabajar en una empresa estatal y resolver problemas, pero aquí tengo horario abierto, vengo cuando quiero y nadie me controla, cuando me quedo sin dinero trabajo unos días y con eso paso el mes, así  me puedo dar algunos gustos.”

A esta interrogante no solo contestó Rolando…

“Yo soy graduada en Ingenería Industrial, cumplí mi servicio social y trabajé dos años con el estado. Cuando comenzó el cuentapropismo no me lo pensé dos veces y cambié mi puesto. Aquí nadie me manda, soy mi propia jefa, vendo cuando quiero y siempre tengo dinero, aunque los impuestos son un tanto altos.”

“Yo tengo solo 18 años, estudio en un politécnico y en los tiempos libre trabajo en un puesto de venta de flores que tiene mi tío y así me busco mi dinerito para salir a las fiestas y comprarme algunas cositas. Yo quiero seguir estudiando, pero si mi tío me deja aquí me quedo.”

Esta nueva forma de gestión no estatal se convierte en la puerta de escape de gran parte de la población.

Movidos por un salario mejor remunerado, un horario flexible, entre otras posibilidades, los más jóvenes y no tan jóvenes, direccionan sus objetivos laborales hacia este sector no estatal.

Y agregan…

“Siempre quise ser una profesional destacada, que mis padres estuvieran orgullosos de mi desempeño, pero una vez graduada comencé a trabajar en una empresa que no tenía nada que ver con mi perfil y eso me alejó de mis sueños. Luego una amiga puso un puesto de venta de alimentos, me pagaría diez CUC diarios más la propina y solamente tenía que llevar las cuentas. Por supuesto, con ese salario y poca carga de trabajo, no lo pensé. Llevo aquí dos años.”

“Ya tengo dos niños pequeños, la vida no me sonríe igual. Cuando trabajaba de diseñadora en una empresa estatal no tenía descanso, ni tiempo. Y el salario ni hablar. Cuando se abrió esta nueva forma de empleo enseguida busqué ofertas de trabajo y aquí estoy.”

Tal vez, solo tal vez, estas son las razones por las que hoy una gran parte de los jóvenes graduados en Ingienería Informática, Industrial o alguna carrera de Comunicación, abandonan el servicio social o cuando lo concluyen buscan sus horizontes en el sector no estatal.




One thought on “Los jóvenes y el cuentapropismo

  1. jessica

    La situación es dura, pero real. Muchos de nuestros profesionales, incluso de los mejores y más jóvenes, abandona su profesión en busca de soluciones económicas en sus vidas. La vinculación con el sector no estatal les brinda la oportunidad de ver sus esfuerzos remunerados. Es triste tener que abandonar tu vocación, tus sueños por ganarte el sustento, es muy difícil no encontrar la satisfacción de tus expectativas en la profesión que amas. Ojalá ese escenario cambie.

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