Llegó a su fin Lado a Lado
Este jueves la telenovela brasileña Lado a Lado llegó a su fin.
En espera de desentrañar la madeja que se formó en torno a las subtramas de personajes principales o secundarios, cientos de cubanos sintonizaban Cubavisión cada noche de martes, jueves y sábado.

El nacimiento de la mujer moderna en el Brasil del siglo XX fue el hilo conductor de esta novela, en la que dos féminas de diferente raza y nivel social construyen sus vidas encaminadas hacia un mismo propósito, encontrar el amor y la libertad dentro de una sociedad conservadora.
Otro de los elementos que ambientó el histórico argumento que disfrutamos en el centenar de capítulos regalados por Globo fue el desalojo forzado de la población negra del centro urbano hacia los insalubres suburbios para ignorar su cultura (dígase comidas, bailes, religión), y así calificarlos de marginados, violentos, vagos.
El divorcio entre Laura y Edgar, la difícil situación de hijos ilegítimos como Melissa, Angello y Elías, los prejuicios sufridos por la mujer, el racismo, la libertad religiosa, el origen del fútbol en el gigante sudamericano y la nacionalización de la capoeira como símbolo de la cultura brasileña fueron las temáticas más importantes que Lado a Lado ofreció durante su transmisión.
Mientras que Isabel y José María divulgaban la cultura africana mediante su arte y la lucha con la samba y la capoeira, Laura y Edgar promovían la igualdad de sexo y racial a través de sus artículos periodísticos.

Por otro lado, una Constanza -sin lugar a dudas uno de los personajes más polémicos y contradictorios-, protagonizada por la reconocida actriz brasileña Patricia Gadelha Pillar, madre manipuladora de Laura y Albertito, reflejo de la típica familia aristócrata de la época, que en su afán de mostrarle a la sociedad su mejor apariencia, sólo logró destruirla.
Ese crudo antagonismo entre padres e hijos también se manifestó en la relación de Bonifacio con Fernando por el evidente desprecio que el joven siempre percibió de su progenitor. Razón por la que sus valores fueron encaminados hacia una conducta negativa, basada en la envidia y la traición.
No existe leyenda más hermosa que la que contaron nuestros antecesores, que la que cuenta nuestra historia y Lado a Lado es muestra de ello. Rescatar el origen de lo que somos nos hace auténticos y una novela o una serie también pueden conseguirlo.



Estudiante de Periodismo



Una perfecta interpretación que le explica al publico cubano el verdadero sentido de esta telenovela brazileña