Precios incumplidos: brecha entre lo que se regula y lo que se aplica
La medida se enmarca en un contexto de alta inflación, escasez de divisas y dificultades en la producción nacional
Tomada de Trabajadores.
Cuba es uno de los países que más cuerpos legales promulga. También es alto el nivel de incumplimiento de las medidas anunciadas. He repetido esta ideaen trabajos anteriores.
Mi criterio es que regular lo que funciona mal y no cumplirlo hace más daño que dejarlo al libre albedrío. Esto ocurre con los precios altos, el cobro por pasarelas electrónicas y otros asuntos. A mi juicio, no cumplir lo que se regula es una burla, tanto para quien regula como para quien debe cumplir la medida.
El gobierno de Cuba anunció la promulgación de un conjunto de normas jurídicas dirigidas a contener y recuperar los precios en el país. La medida busca enfrentar la inflación y el desabastecimiento que afectan a la economía cubana.
El cuerpo legal incluye disposiciones para:
– Topar precios de productos y servicios, tanto en el sector estatal como en el privado.
– Recuperar precios mediante mecanismos de control, inspección y sanciones a quienes incurran en especulación o acaparamiento.
– Fortalecer la regulación de los mercados agropecuarios y de los actores económicos no estatales.
– Establecer topes máximos a los márgenes de comercialización en determinadas cadenas de suministro.
La medida se enmarca en un contexto de alta inflación, escasez de divisas y dificultades en la producción nacional. Las autoridades cubanas han señalado que el objetivo es proteger el poder adquisitivo de la población y garantizar el acceso a bienes esenciales.
La idea, la intención y el propósito son correctos. La realidad es otra.
Un ejemplo: el aceite comestible, que está entre los productos topados. Primero desapareció del mercado y comenzó a venderse de forma oculta. Después se comercializaba por las calles. Ahora aparece de nuevo en las listas de ofertas de los mismos mercados, a precios altos otra vez.
En resumen, burla sobre burla.
