Presidente cubano comparte criterios con el pueblo por Radio Rebelde
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó en el primer programa Criterio Compartido, de Radio Rebelde, que las transformaciones que se implementan en el país son de carácter económico y social, y reiteró que deben tener como premisa evitar un incremento de las desigualdades.
Tal como se anunció hace unos días, este espacio de debate y escucha se transmitirá cada 15 días y abordará temas que preocupan a la población como el que inició esta temporada referido a las transformaciones del país.
Díaz-Canel explicó que las medidas fueron aprobadas en julio último por la Asamblea Nacional del Poder Popular y que actualmente se encuentra en marcha una etapa de implementación. Según detalló, grupos de trabajo han elaborado los procedimientos necesarios para aplicar más de 158 medidas y se han preparado más de un centenar de normas jurídicas, entre ellas cuatro leyes, como respaldo legal al proceso.
El mandatario señaló que la implementación contempla dos momentos fundamentales: el aseguramiento político y la seguridad jurídica. En ese sentido, destacó las discusiones realizadas en las organizaciones de base del Partido Comunista de Cuba y la Unión de Jóvenes Comunistas, espacios en los que —según dijo— se han recogido críticas, propuestas y nuevas iniciativas.
Como siguiente paso anunció un proceso de discusión con los trabajadores en los centros de producción y servicios del país. Consideró decisiva su participación, particularmente ante la elaboración del plan de la economía para el próximo período, que, afirmó, debe construirse desde la base y teniendo en cuenta las transformaciones que se aplican.
Ante las opiniones de la población en el programa, Díaz-Canel también informó que estas discusiones llegarán a las comunidades, donde se tendrá en cuenta la opinión de la población, especialmente de jubilados y personas en situación de vulnerabilidad. En este ámbito, subrayó la necesidad de fortalecer el trabajo comunitario para acompañar la aplicación de las medidas.
El presidente consideró que este proceso de intercambio debe contribuir a una mayor comprensión de las transformaciones y adelantó que ya existen algunos niveles de implementación de las medidas, sobre los cuales dijo que ofrecería posteriormente datos concretos.
El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que las transformaciones que se ejecutan en el país no pueden ser vistas como simples cifras o números contenidos en una hoja de cálculo, sino como cambios que tienen un impacto directo en la vida cotidiana de la población.
Durante sus declaraciones, subrayó que existe un horizonte de transformaciones que debe convertirse en realidad mediante el trabajo y la producción, al tiempo que llamó a crear riqueza y a garantizar una distribución con justicia social.
Díaz-Canel reconoció la complejidad de la situación actual y expuso varios indicadores para ilustrarla. Señaló que el déficit energético pronosticado supera los dos mil megavatios, aunque en los últimos días se ha mantenido por debajo de esa cifra.
También mencionó que más de tres millones 600 mil personas están afectadas por dificultades en el abasto de agua en el país, mientras que 890 de las mil 600 panaderías existentes no pueden producir pan debido a la falta de harina, situación que, según explicó, repercute en más de cuatro millones de habitantes.
A ello se suma, dijo, más de un millón de clientes afectados por las dificultades con el gas licuado y un transporte urbano que llegó a funcionar apenas al seis por ciento de su capacidad en el país.
Ante este escenario, el mandatario planteó la necesidad de analizar las causas de esa realidad y cuestionó cuánto inciden factores como la ineficiencia y las restricciones externas.
En sus declaraciones, Díaz-Canel atribuyó un peso determinante al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, al que calificó de criminal, y aseguró que Cuba lleva nueve meses sin recibir un barco de combustible.
El presidente sostuvo que las actuales condiciones dificultan el funcionamiento de la economía, la prestación de servicios a la población y el incremento de la producción.
Afirmó, finalmente, que el país atraviesa una situación muy difícil y señaló que el bloqueo, vigente durante más de seis décadas, se encuentra actualmente recrudecido y acompañado por un «bloqueo energético». El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que las transformaciones que se ponen en práctica actualmente en Cuba no significan un giro hacia el capitalismo, ni un proceso de restauración capitalista.
Según explicó, se trata de una actualización del modelo económico y social cubano dentro de la construcción socialista, que —dijo— debe ser también innovadora para responder a las actuales circunstancias.
Díaz-Canel señaló que Cuba enfrenta una situación marcada por el prolongado bloqueo económico de Estados Unidos, al que calificó además como un bloqueo acrecentado en su dimensión energética.
Ante este escenario sostuvo que no existe un regreso al capitalismo y recordó que en diferentes momentos de la historia de la Revolución se han adoptado mecanismos y decisiones que no necesariamente resultaban deseables, pero que fueron consideradas necesarias para preservar las conquistas alcanzadas.
En ese sentido, mencionó las medidas adoptadas durante el llamado Periodo Especial y recordó el papel desempeñado entonces por el Comandante en Jefe Fidel Castro.
