28 de octubre de 2026

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Un viaje hasta el río Canímar (+fotos)

El río Canímar seduce por su majestuosidad, siendo una de las corrientes de agua más impactantes del país, dada la frondosidad de su cauce.

A muchos maravilla su belleza natural y excelente estado de conservación, siendo una de las áreas más visitadas y admiradas de Matanzas.

Posee tesoros y misterios por descubrir. En un punto de este río se yergue una estructura que es única de su tipo en el país.

Durante milenios, brindó refugio a los primeros habitantes del archipiélago, deviniendo en uno de los sitios arqueológicos más famosos y estudiados del Caribe.

A varios kilómetros de su desembocadura, en un área conocida como «Canímar arriba», se encuentran dos parajes de inconmensurable belleza: La Arboleda y un campismo popular, ambos espacios de exuberante riqueza natural por la variedad de la flora y la fauna que allí habita.

La tranquilidad de las aguas cristalinas de un sitio con nombre aborigen y la tupida vegetación que crece en las altas colinas que le sirven de cauce hacen del río Canímar un sitio paradigmático que cada día es visitado por cientos de personas de diversas partes del mundo.

Justo en un espacio conocido como la Arboleda, funciona un centro turístico conformado por varios establecimientos gastronómicos donde brindan a los visitantes diferentes servicios, aunque el verdadero atractivo lo representa el verdor circundante y el impresionante espejo de agua en cada recodo del río.

Las flores de mariposas abundan en el lugar y justo desde cualquier rincón seducen al caminante con su llamativa forma y aroma exquisito.

Justo a poca distancia del río emerge un manantial de agua muy fría y gran transparencia lo que denota la riqueza del manto freático en esta zona.

Muchas familias optan por disfrutar de tan singular paraje para estar en contacto directo con la naturaleza y sentir el oxígeno tan puro que ahí se respira.

A lo largo del río se han localizado una treintena de asentamientos aborígenes y en un punto del cauce se halla uno de los enterramientos más antiguos y con mayor número de individuos del que se tenga noticia.

Por la riqueza de este singular espacio ostenta la condición de Monumento Nacional.

Con 12 kilómetros navegables de sus 19 de extensión, se trata del río más extenso y caudaloso de la provincia. Nace en la región de Santa Ana y se alimenta de afluentes como el Yaití, el Moreto y El Palma.

En su tránsito hacia la Bahía de Matanzas, la corriente atraviesa el Valle Canímar de origen fluvial a través de un cañón con predominio de escarpas erosivas muy abruptas donde predominan las rocas calizas.

Sus laderas alcanzan pendientes verticales que superan los 90 metros. Este hábitat natural se caracteriza por la riqueza de las numerosas especies de aves, reptiles y mamíferos que se pueden encontrar durante el trayecto.

Si bien el prodigio natural de este lugar nos motivó a pedalear los 21 kilómetros que lo separan de la ciudad de Matanzas, también emprendimos el viaje con el deseo de localizar una estructura singular con condiciones que la hacen única en el país.

Y no, no se trataba de las curiosas formaciones de piedra que hallamos a cada paso, sin dudas reflejo de asentamientos humanos que datan de siglos pasados cuando la zona era un emporio productivo de café y caña de azúcar.

Sin dudas uno de los grandes atractivos de la zona lo es el puente ferroviario sobre el río Canímar, el más alto y esbelto de su tipo en el país según nos afirmara el arquitecto Ramón Recondo.

Se trata de una imponente estructura construida en los años 70 del siglo pasado, con una longitud de 303 metros, posee 11 luces de 25 metros cada una. Las pilas centrales alcanzan alturas de 42 metros y poseen una escalera interior que facilita las acciones de conservación.

Viajar hasta el sitio conocido como Canímar Arriba, atravesar la tupida vegetación para toparse a cada paso con recodos del río que bien asemejan el cuadro del más entusiasta pintor, bien vale resistir el ataque despiadado de los mosquitos.

Al final, la experiencia vivida resultará inigualable, motivando siempre al retorno para apreciar una vez más uno de los espectáculos naturales más llamativos y hermosos de Cuba.

Fotos: Del autor

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