Creatividad ante el bloqueo: una solución local para la higiene en Matanzas
En una reciente conferencia de prensa el presidente cubano y primer secretario del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, destacó que ante el bloqueo económico y energético actual, es fundamental que los ciudadanos y las instituciones adopten una actitud creativa y proactiva.
Subrayó la importancia de buscar soluciones innovadoras con los recursos disponibles para superar las limitaciones impuestas, especialmente en el ámbito energético. Hizo un llamado a impulsar iniciativas locales y alternativas que permitan aumentar la producción y reducir la dependencia externa, enfatizando la necesidad de trabajar unidos y aprovechar al máximo las capacidades propias.
En esencia, su mensaje fue un llamado a la resiliencia, la inventiva y el esfuerzo colectivo para enfrentar los desafíos actuales.
Apoyándome en lo planteado por el presidente y en una frase popular que se repite a menudo: «La peor idea es aquella que no se dice», voy a expresar una que lleva días dándome vueltas. Quizás sea descabellado, pero podría resultar efectiva.
El asunto está relacionado con la higienización de la ciudad. Matanzas, actualmente convertida en un vertedero, enfrenta graves implicaciones sanitarias. Pueden existir muchas causas, pero en estos momentos no estamos en condiciones de atacar las negligencias, pues hay un factor principal: la falta de combustible, provocada por el bloqueo energético.
Mi iniciativa busca servir de apoyo para que la inteligencia colectiva la moldee y lleguemos a una solución correcta. Propongo comenzar por repartos y barrios alejados del centro de la ciudad —por facilidad de movimiento— y crear en cada vecindario un área designada para concentrar los desechos. Luego, en la medida de lo posible, estos podrían ser trasladados al vertedero municipal, lo que ahorraría combustible y recursos.
La idea consiste en recoger diariamente los depósitos existentes con vehículos de tracción animal. Si la basura se recoge todos los días, podremos disciplinar nuevamente a la población en cuanto a horarios de depósito y otras normas establecidas.
Reconozco que la idea puede parecer descabellada, pero si todos aportamos, puede surgir una solución perfeccionada. Espero su opinión. Recuerde: ¨su aporte, aporta».
