Un domingo en la escuela
Este año no vi llanto en los que inician el curso por primera vez. Observé a padres, maestros y familiares contentos, a una comunidad vinculada a su escuela que exhibe una imagen optimista, no obstante las presiones externas
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Domingo, temprano en la mañana realicé un recorrido por el barrio. Pasé frente a la escuela primaria Seguidores de Camilo y el Che, ubicada en el reparto Armando Mestre, de la ciudad de Matanzas.
Reinaba el silencio. No había ni un solo alumno, padre o maestro, como es lógico, por ser un día de asueto escolar. Pensé que diferente al primero de septiembre, donde toda esta instalación estaba colmada de un público ansioso por el inicio del curso escolar.
Recuerdo con nitidez los días previos al inicio del curso lectivo, donde el claustro, con trabajadores de mipymes y parte de la comunidad, se afanaban por dejar la instalación pintada y limpia.
También vino a mi pensamiento el día esperado: la conga callejera que salió desde un área a cinco cuadras del plantel, anunciando el inicio de un nuevo año escolar. Además, surcaron mis pensamientos otras imágenes, de igual forma alentadoras.
Esta escuela, que cuenta con todo su claustro, su mobiliario, material de estudio, personal de servicio y otras necesidades para desarrollar un trabajo meritorio, como el que concluyó la etapa anterior, fue designada para desarrollar el acto provincial del inicio del curso escolar 2026-2027.
Alegría que venció obstáculos provocados por el cerco energético al que está sometida Cuba. La noche previa al inicio del curso no hubo corriente, lo que conlleva un descanso maltratado por el calor y los mosquitos, entre otras afectaciones.
Muchos de los niños quizá no pudieron desayunar, o si lo hicieron, no fue con las proteínas necesarias. Otros no pudieron asistir con el uniforme completo. Eso sí, todos con sus pañoletas, que identifican el nivel de enseñanza y son un símbolo del estudiantado cubano de los niveles primario y secundaria básica.
Este año no vi llanto en los que inician el curso por primera vez. Observé a padres, maestros y familiares contentos, a una comunidad vinculada a su escuela que exhibe una imagen optimista, no obstante las presiones externas.
Por ser el centro designado de la enseñanza primaria para iniciar el curso escolar, también fue estimulante contar con la presencia de las máximas autoridades políticas y gubernamentales de la provincia, en las personas de Mario Sabines Lorenzo, primer secretario del Partido Comunista de Cuba, y Marieta Poey Zamora, gobernadora.
Esta jornada demostró el poder de resiliencia de los cubanos, que sabemos crecernos ante las adversidades.

