Amar el patrimonio desde la inmersión
Explorando el Patrimonio, taller infantil de verano que auspicia la Oficina del Conservador de la ciudad de Matanzas a la par con otros organismos, potencia la curiosidad de los más pequeños sobre las reliquias de nuestro territorio.
Asimismo, esta novedosa idea propicia un mayor contacto de los infantes con instituciones que designan sus recursos al cuidado y preservación de dicho patrimonio.
Tamara Hernández Manso, coordinadora de esta iniciativa, explicó que la misma surgió a partir de un plan de cooperación que lleva por nombre Zonas Creativas Matanzas, resultado de una alianza entre la institución cubana y una organización no gubernamental italiana.
La principal responsable del proyecto definió como objetivo clave el desarrollo de las capacidades creativas y empresariales de los muchachos desde la gestión del patrimonio yumurino.
“En cada encuentro los participantes aprendieron una habilidad diferente que pusieron en práctica con la observación y restauración de estas herencias culturales o elementos identitarios de la ciudad”.
Las artes plásticas constituyeron la modalidad artística por la que se encaminó esta actividad, en la cual se destacó la utilización de materiales reciclables y recuperados para fines más educativos y prácticos.
Durante la impartición de este taller los alumnos dispusieron de técnicas creativas y de interpretación vinculadas con el tópico general.
Por otro lado, algunos de los módulos más sugerentes del programa resultaron la restauración de objetos recuperados en excavaciones y la paleontología combinada con el de dibujo.
Aunque la dirección de la casa cultural se dedica a capacitar a la comunidad en su totalidad, en esta ocasión su enfoque son los niños y jóvenes para que disfruten de un mejor aprovechamiento del verano.
Instructores con formación pedagógica de este y otros centros de Matanzas, trabajan con los aficionados en la tarea final de confeccionar libros manuales que contengan sus impresiones del proyecto.
Estos encuentros iniciaron en la primera semana de julio y finalizaron las clases el penúltimo día de ese mes con la permanencia del horario de martes y jueves en la sesión de la mañana.
Sin embargo, se estima que el cierre oficial del programa se efectúe el 9 de agosto con el montaje de los trabajos encomendados a los aprendices.
El diseño de estos talleres de verano ofrece una muestra más de que las propuestas culturales más fructíferas son las que impulsan el crecimiento personal y profesional de los individuos.
