FOTOCANÍMAR abrió sus puertas en Matanzas
El momento inaugural de FOTOCANÍMAR en su segunda edición, el jueves último, sirvió como adelanto de lo integral de sus propuestas, al tiempo que marcó, desde el principio, los ejes sobre los que se asienta el trabajo curatorial del Festival de Fotografía de Matanzas: memoria, poder y sobrevida.
Ejercicios de reconocimiento, muestra personal de Mónik Molinet, en la primera planta de la Biblioteca provincial Genere y Del Monte, abrió las expectativas ante lo que les deparaba a los participantes en el segundo piso del antiguo casino español Príncipe Alfonso.
“Conocí a Julio César (García) en Barcelona, en la Reunión Internacional de Festivales de Fotografía, y me presentó la posibilidad de venir aquí. Yo apliqué a la convocatoria. Tenía muchas ganas de participar.
“Me interesa mucho visibilizar mi proyecto, especialmente porque trata sobre un episodio de la Guerra Civil Española, una de las mayores masacres que hubo en la guerra, en el sur de España, en el que estuvo presente mi familia.
“Durante muchísimos años este episodio ha estado totalmente silenciado, sigue siendo muy desconocido y me interesa visibilizarlo en todos los sitios posibles porque creo que aún sigue vigente en el mundo; parece que no aprendemos de las cosas que sucedieron en el pasado.
“Creo que es importante hacer estos ejercicios de memoria para dejar constancia de que lo seguimos repitiendo y que al final ese dolor no trasciende solamente a las personas que han vivido ese conflicto bélico sino a sus familiares y a muchísimas generaciones”, expresó Beatriz Polo, de España.
“Una de las obras que tengo aquí la hice después de organizar, hace cerca de dos meses, mi participación. La pieza como tal está formada por varias obras y estoy feliz por eso.
“Estoy aquí gracias a una invitación. Caridad (Blanco) me contactó y me dijo que le interesaban mis obras para el festival FOTOCANÍMAR. Yo realmente no sabía sobre el evento pero me puse como a trabajar. Eran 6 obras inéditas y serán cincuenta”, explicó Michel Deschepell´s.
En una amplia y hermosa galería se transformó la planta alta del imponente edificio colonial cuyas paredes albergan, después de mucho tiempo cerrada, no pocos discursos visuales, desde aristas y orígenes diferentes, pero con un poderoso tema que subyace en cada una de las imágenes: la preocupación de los artistas del lente en diversos países por los problemas de la humanidad.
La muestra abarca desde procesos biológicos como la menopausia y sus efectos en las mujeres hasta temas recurrentes como el deseo, la deshumanización, el amor, la capacidad de recomenzar desde lo abstracto, lo figurativo, lo documental.








