El mundo vota contra el bloqueo de EEUU a Cuba: dignidad frente al cerco
Este miércoles, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) votará por trigésima cuarta ocasión el proyecto de resolución que reclama el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba.
La votación llega en un escenario de recrudecimiento de esa cruel política, marcado por nuevas restricciones y por las denuncias de la Cancillería cubana sobre las presiones de Washington para influir en la posición de otros Estados miembros. Una vez más, la comunidad internacional tendrá ante sí la oportunidad de pronunciarse sobre una medida unilateral que afecta las condiciones de vida de millones de cubanos.
Durante el martes, primera jornada del debate, representantes de países y organizaciones regionales e internacionales expresaron su rechazo al bloqueo y respaldaron el derecho de Cuba a vivir sin las restricciones que impone esa política.
El Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77 y China, el Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas y el Grupo Africano estuvieron entre las voces que defendieron el respeto a la soberanía, la igualdad entre los Estados y los principios del multilateralismo.
Esas intervenciones reflejan la persistencia de un justo reclamo que trasciende las diferencias políticas y se vincula con normas fundamentales del derecho internacional.
Sin embargo, el debate vuelve a desarrollarse en medio de denuncias sobre gestiones de la Administración estadounidense para modificar el sentido del voto de las delegaciones.
Las amenazas de aranceles, las restricciones de visas y la posible suspensión de programas de cooperación constituyen instrumentos de presión que pueden comprometer la libertad de decisión de los países más vulnerables.
La votación permitirá observar no solo el respaldo que conserva la resolución cubana, sino también el efecto de esas presiones sobre el comportamiento de los Estados miembros.
El bloqueo no es una abstracción diplomática ni una diferencia política sin consecuencias concretas; sus efectos inciden en la vida de todas las familias cubanas, pues limitan la producción de alimentos, el acceso a medicamentos, el transporte, los servicios de salud y el suministro de agua y electricidad.
El informe presentado por Cuba cifra en 8 083,3 millones de dólares los daños ocasionados entre marzo de 2025 y febrero de 2026, un incremento del siete por ciento respecto al período anterior.
Las pérdidas acumuladas durante más de seis décadas ascienden, a precios corrientes, a 178 700,5 millones de dólares, una carga que limita las posibilidades de desarrollo del país.
La resolución que se someterá a votación no tiene carácter jurídicamente vinculante, y su aprobación no basta por sí sola para poner fin al bloqueo, cuya eliminación requiere decisiones de las instituciones competentes de Estados Unidos.
Pero su importancia política y moral permanece: expresa la posición de los Estados ante una política que Cuba denuncia como un obstáculo para su desarrollo y que ha recibido reiterados cuestionamientos en el principal foro deliberativo de la comunidad internacional.
Por eso, el resultado de este miércoles tendrá también un significado en la defensa del multilateralismo frente a las medidas coercitivas unilaterales.
Cuba espera nuevamente un amplio respaldo internacional, pero más allá del número de votos, la jornada será una ocasión para reafirmar que las diferencias entre Estados no deben resolverse mediante el castigo económico a sus pueblos, ni las relaciones internacionales quedar subordinadas a amenazas y represalias.
El fin del bloqueo permitiría avanzar hacia vínculos basados en el respeto a la soberanía y el derecho de cada nación a decidir su propio destino.
Mientras esa política persista, el reclamo cubano seguirá ante las Naciones Unidas: poner fin a una medida que condiciona la vida de todo un pueblo.
En su intervención ante la Asamblea General de la ONU, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla denunció que “desde julio la agresión adquiere una nueva y descarnada dimensión” con los esfuerzos del gobierno estadounidense por “obstaculizar, entorpecer y sabotear” el programa de transformaciones económicas y sociales que Cuba “soberanamente se ha trazado”. Rodríguez advirtió que, pese a la guerra económica, Cuba no cesará “en este empeño por el bienestar y la dignidad de los cubanos”.
El canciller citó directamente al secretario de Estado estadounidense, quien el pasado 7 de agosto habría expresado: “lo que estamos tratando de hacerles entender es que no hay ninguna válvula de escape; cada vez que creen un nuevo mecanismo para intentar librarse del lazo de la horca, nosotros simplemente lo apretaremos más”. Rodríguez sostuvo que el pretexto más manipulado por Washington es presentar a Cuba como “una supuesta amenaza para la superpotencia nuclear o incluso para el hemisferio”, una falacia que, afirmó, “ningún gobierno aquí representado admite o acepta”.
Frente a esas acusaciones, el canciller subrayó que “lejos de constituir una amenaza, Cuba ha contribuido a las prioridades de seguridad nacional de ese país”. Recordó que el gobierno cubano “ha aportado en varias ocasiones a lo largo de los años información sensible relativa a amenazas vinculadas al narcotráfico, al terrorismo y otros delitos transnacionales”, incluida información reciente “a pesar de la hostilidad manifiesta de este gobierno”. Asimismo, calificó el bloqueo de combustible como “un acto de castigo colectivo que amenaza la vida de los cubanos”.
Rodríguez también rechazó las “imputaciones mendaces” y “acusaciones fantasiosas sobre desigualdades, supuesto acaparamiento de riqueza y élites favorecidas”, y denunció como pretexto que Cuba “supuestamente practica la esclavitud o la trata de personas”, calumniando al personal médico y a los programas de cooperación internacional de salud en más de 50 Estados, con “crueles presiones y chantajes para abortarlos”.
En el plano humanitario, el canciller afirmó que “el bloqueo mata y castiga silenciosamente a nuestra población como nunca antes” y que, desde la política de máxima presión, “nuestra tasa de mortalidad infantil se ha duplicado”. “No son estadísticas, no son cifras, son niños, son vidas cercenadas al nacer”, dijo, y agregó que “hoy falta el 70% de los medicamentos del esquema básico” y que unas “100 000 personas, incluidos 12 000 niños, esperan por cirugías”.
Rodríguez puso rostro humano al impacto del bloqueo con ejemplos concretos: un medicamento estadounidense “idóneo para el cáncer de pulmón” que pacientes cubanos necesitan y no pueden tener “no porque no exista, no porque no lo podríamos pagar, no lo tenemos, porque es estadounidense y el bloqueo impide comprarlo”. También mencionó el Neuralcil, “un medicamento cubano”, y se preguntó “por qué el bloqueo contra Cuba impide que 7 millones de estadounidenses reciban los beneficios de este medicamento” contra el Alzheimer, la demencia senil y enfermedades neurodegenerativas.
El canciller denunció además que el 85% de los sistemas de bombeo de agua potable en Cuba dependen de la electricidad y que “2,6 millones de personas sufren problemas de acceso a agua potable”. Acusó a Washington de obstaculizar el envío de “7.000 contenedores contratados incluso por compañías privadas cubanas, mayormente con alimentos, medicamentos, equipos médicos e insumos para hemodiálisis”, y de perseguir navieras, interceptar buques e imponer sanciones secundarias “contra quien interactúe con Cuba”, en violación de las normas de comercio internacional y la libertad de navegación.
Rodríguez afirmó que los estadounidenses “desean normalizar las relaciones con Cuba”, se oponen a una acción militar y a tomar control de la isla, y que solo una cuarta parte de los contribuyentes y electores “se oponen al bloqueo”. Concluyó que “el gobierno de Estados Unidos no tiene derechos ni prerrogativas para intentar gobernar a la población cubana, hacer injerencia en los asuntos internos del país, determinar el destino de la nación, apropiarse de la riqueza o ejercer dominio sobre nuestro territorio”.
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla se refirió hoy a una segunda frase pronunciada ayer por el representante estadounidense: “El bloqueo contra Cuba no existe”, y la contrastó con la realidad que, según denunció, sufre el pueblo cubano. En ese marco, explicó que cada minuto de dilación procesal y cada minuto de deliberaciones implica daños extraordinarios para la población, daños que, dijo, no pueden medirse por el reloj de la sala.
Para ilustrar esa afirmación, pidió al webcast que hiciera zoom y mostró un contador que, según indicó, marca los daños del bloqueo a Cuba desde el comienzo de la sesión del día anterior, contados a precios corrientes en dólares estadounidenses. De acuerdo con esa herramienta, desde que comenzó la sesión los daños del bloqueo equivalían a más de 22,9 millones de dólares.
Rodríguez Parrilla denunció que una gran potencia agrede por vía de la guerra económica a un Estado miembro de la Organización, una nación independiente, pacífica, solidaria y pequeña, y lo hace con fines de dominación y cambio de régimen. Según explicó, esa agresión incluye un bloqueo de combustible que equivale a un bloqueo naval, lo que constituye un acto de guerra y un acto de castigo colectivo y de genocidio proscritos por el derecho internacional.
El canciller añadió que las consecuencias de esa política recaen directamente sobre las personas, limitan sus derechos fundamentales, afectan a terceros países y convierten necesidades esenciales de la población en instrumentos de coerción política. Sus efectos, dijo, terminan en la mesa de las familias cubanas, en la cama de un enfermo, en un parto o en un quirófano, en la alimentación o el aula de un niño, en la falta de electricidad, agua potable y medicamentos, y en los altos precios de bienes indispensables para la vida.
Recordó que la Asamblea General se ha pronunciado sobre este tema desde 1992, pero señaló que hoy lo hace en un escenario nuevo y extraordinario. En ese contexto, denunció que el gobierno de Estados Unidos ha desatado una ola de presiones, intimidación y chantaje sobre muchos Estados miembros, con la exigencia coercitiva, ilegal, inmoral e injustificada de que cambien su tradicional posición y asuman una postura contraria a la que de manera fundada y coherente han ejercido durante décadas como acto soberano.
Rodríguez Parrilla afirmó que puede demostrarlo con un documento que llevaba consigo y que, según dijo, seguramente está en poder de muchos de los presentes. A su juicio, lo que está en juego es definir la postura de la Asamblea General ante el uso de la intimidación y las medidas coercitivas unilaterales para intentar dictar al resto de los Estados miembros qué decir y cómo votar, con cuáles naciones pueden comerciar libremente y con cuáles no, a dónde pueden transportar sus empresas navieras y a dónde no, y con qué país pueden sostener relaciones financieras y con cuáles no. “Hoy la presión la dirigen contra Cuba, ¿contra qué Estado podrían emplearla mañana?”, preguntó.
El canciller planteó que también se trata de definir si las Naciones Unidas condenan o aceptan el castigo colectivo y el empeño de doblegar la voluntad política de un Estado soberano por vía de la asfixia económica y de la imposición del hambre, el sufrimiento y la desesperación a toda la población mediante la destrucción de una nación.
Denunció que el gobierno de Estados Unidos ha reforzado en extremo la agresión contra Cuba desde inicios de este año, con la pretensión pública y oficialmente manifiesta de apoderarse del país, controlar su economía y ejercer dominación. Aseveró que para ello han utilizado abiertamente la amenaza de uso de la fuerza militar y han impuesto decenas de medidas económicas coercitivas adicionales a las ya existentes desde hace décadas, reforzadas en extremo desde 2019 y convertidas, afirmó, en un “asedio medieval”.
11:00 – Bruno Rodríguez califica de cínica e hipócrita la inclusión de Cuba como amenaza a la seguridad de EE.UU.
En otro momento de su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, respondió a la frase “This is America” pronunciada ayer por el representante de Estados Unidos y sostuvo que ese planteamiento refleja una visión del mundo que trata y considera al planeta como si fuera parte del territorio estadounidense.
Frente a esa afirmación, el diplomático subrayó: “Esto es Naciones Unidas. Es la capital del multilateralismo. Es la capital de un orden internacional que tendría que estar basado en el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas”. Además, reivindicó a la Asamblea General como el órgano más universal y democrático de la organización.
Rodríguez Parrilla señaló que la frase del representante estadounidense no constituye un lapsus ni un simple error conceptual, sino que expresa una visión de fondo: la de quienes miran a Cuba y a los demás Estados miembros como si fueran algo cercano a uno de los cincuenta estados de la Unión. En ese sentido, afirmó que esa perspectiva es la base del concepto de la “paz mediante la fuerza”, es decir, de la imposición de la paz por medio de la fuerza. Ante ello, fue categórico: “Cuba no es una amenaza. El bloqueo sí”.
El canciller calificó de cínico e hipócrita que se describa a Cuba como una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional de la mayor potencia nuclear del planeta.

Canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla. Foto: Captura de webtv.un.org
Al presentar por trigésima cuarta ocasión ante la Asamblea General de la ONU el proyecto de resolución que reclama el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla denunció la actitud “irrespetuosa y provocadora” de la delegación estadounidense, en particular el acoso y las filmaciones sin consentimiento por parte de uno de sus funcionarios contra la delegación cubana, que obligaron a la intervención de personal de seguridad de Naciones Unidas.
Rodríguez calificó esos actos como incompatibles con el respeto a la dignidad personal y la privacidad que deben prevalecer en el recinto, y los vinculó con una maniobra contra una importante candidatura cubana a un órgano de la ONU.
El canciller también denunció la presencia en la sala de un “conocido terrorista” responsable de actos de terrorismo contra Cuba, representante de dos organizaciones terroristas asentadas en territorio estadounidense e invitado por la misión permanente de Estados Unidos ante la ONU. Según indicó, se trata del número 52 en la lista de personas buscadas internacionalmente por la República de Cuba por actos de terrorismo, y también de un delincuente responsable de fraudes que habría recibido copioso financiamiento del gobierno estadounidense y lo habría desviado para uso personal.
Solicitó al presidente de la Asamblea que pida a la Secretaría de la ONU verificar la acreditación de esa persona y retirarla de inmediato, por considerarlo una ofensa a las víctimas del terrorismo, en particular a las del 11 de septiembre y a las víctimas cubanas.
En su intervención, Rodríguez expresó además sus condolencias al Reino de España por las pérdidas de vidas en el accidente ferroviario de Toledo y encomió la manera en que la víspera el presidente de la Asamblea General hizo prevalecer el reglamento del procedimiento.
El representante de Mozambique intervino en la sesión de la Asamblea General sobre el tema 37 de la agenda para expresar su profunda preocupación por el mantenimiento e incluso el agravamiento del embargo impuesto por Estados Unidos contra Cuba, y se adhirió a las declaraciones pronunciadas en nombre del Movimiento de Países No Alineados, el G77 + China y el Grupo Africano.
En su alocución, el diplomático recordó que “durante más de seis décadas el pueblo cubano ha sufrido las consecuencias adversas del bloqueo”, y subrayó que “año tras año la gran mayoría de nosotros en esta Asamblea General lo condenamos, exhortando a que se ponga fin, lo cual refleja la posición de larga data de la comunidad internacional sobre esta cuestión”.
Mozambique expresó su “profunda preocupación por el mantenimiento e incluso el agravamiento de las medidas estrictas que se imponen a los cubanos y en particular a su sector energético”, pues las carencias que afronta el pueblo cubano “siguen teniendo consecuencias de gran alcance de carácter humanitario, económico y para el desarrollo”, y generan ”gravísimas preocupaciones respecto de su compatibilidad con los fines y principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional”.
El representante denunció que “la aplicación extraterritorial de estas medidas agrava esos efectos adversos, afectando la cooperación internacional y dificultando la aplicación del principio de igualdad soberana y no injerencia en los asuntos internos de los Estados”. De ahí que exhortara a “que se levante de forma incondicional y definitiva el embargo impuesto a Cuba”.
El diplomático también quiso ”recalcar las contribuciones de larga data internacional de Cuba, en particular en los sectores de la salud, la educación y la cooperación técnica”, tanto para Mozambique como para el continente africano en general. Contribuciones que, dijo, ”recuerdan la importancia constante de la cooperación Sur-Sur”.
Mozambique alentó a “que se mantenga el diálogo entre Cuba y Estados Unidos, partiendo del respeto mutuo, la igualdad soberana, la no injerencia, la cooperación constructiva y el pleno respeto por los principios y finalidades de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional”.
Asimismo, instó a la comunidad internacional a “respetar los principios de la Carta y traducir la posición abrumadoramente mayoritaria de esta Asamblea en acciones concretas”. Y concluyó: “Votamos a favor de la resolución. Cuba no puede ser una prueba de nuestra incapacidad colectiva de actuar, sino más bien una oportunidad de reafirmar nuestro compromiso compartido con el multilateralismo, la solidaridad internacional y la resolución pacífica de controversias”.

Cuba por sí sola no puede superar un bloqueo injustificado, dijo la representante de Belice ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Foto: Captura de webtv.un.org
Las nuevas restricciones y medidas impuestas por el actual gobierno de Estados Unidos a Cuba agravan la situación económica y social del país caribeño en medio del bloqueo, denunció hoy la máxima representante de Belice durante su intervención en la sesión 34 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Al hablar desde el podio, reiteró su apoyo a los pronunciamientos realizados la víspera por el Movimiento de Países No Alineados y el Grupo de los 77 más China, al tiempo que recordó los sufrimientos que provoca esta situación al pueblo y a los más vulnerables, quienes sufren la falta de medicinas, combustible y alimentos.
Resaltó los esfuerzos que realizan los organismos internacionales para paliar estos obstáculos, decisión que también realizan otras naciones, cuya ayuda corre a su propio riesgo debido a las posibles sanciones que esto podría generar.
Estos esfuerzos merecen nuestro apoyo, dijo la diplomática, para que la ayuda llegue al pueblo sin obstáculos y evitar así el colapso como prevén algunas organizaciones internacionales. Y subrayó: Cuba por sí sola no puede superar un bloqueo injustificado. Es hora de que el derecho a la soberanía prevalezca porque los cubanos también merecen vivir en paz.
Egipto indicó que tomó nota del informe del secretario general de la ONU y que examinó una serie de datos que muestran el deterioro de la situación en Cuba debido al bloqueo. Foto: Captura de webtv.un.org
Egipto se sumó a las intervenciones formuladas por Uruguay en nombre del G77 y China, Namibia en nombre del Grupo Árabe y Uganda en nombre del Movimiento de Países No Alineados. En su pronunciamiento, reiteró su firme apoyo a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, en particular el respeto a la soberanía de los Estados, la no injerencia en sus asuntos internos, la igualdad soberana y la resolución pacífica de controversias.
Asimismo, destacó la necesidad de abstenerse de adoptar medidas económicas o comerciales unilaterales contrarias al derecho internacional y a la Carta de la ONU, y advirtió que estas afectan negativamente el desarrollo económico y social de todos los países y pueblos. Respecto a Cuba, señaló que las repercusiones negativas del bloqueo económico, comercial y financiero inciden en la capacidad del pueblo cubano para acceder a sus necesidades básicas, afectan el desarrollo sostenible y las relaciones comerciales, por lo que consideró que esa situación debe cambiar.
Egipto indicó que tomó nota del informe del secretario general de la ONU y que examinó una serie de datos que muestran el deterioro de la situación en Cuba debido al bloqueo. En ese sentido, afirmó la necesidad de acatar las resoluciones de la comunidad internacional y de la Asamblea General, así como de poner fin al bloqueo contra Cuba para que su pueblo pueda gozar de sus aspiraciones legítimas al desarrollo y la prosperidad.
Finalmente, sostuvo que las medidas unilaterales en curso no fomentan la cooperación internacional ni la unidad necesaria para el multilateralismo actual, y subrayó que el diálogo continuo es necesario para abordar las divergencias y alcanzar acuerdos que permitan reducir el sufrimiento del pueblo cubano.
Ghana expresó su oposición a la imposición continuada de sanciones económicas y financieras contra Cuba, las cuales se prolongan por seis décadas y constituyen una afrenta a la soberanía y la integridad territorial cubanas. Señaló que estas medidas contravienen los principios de la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración de 1986 sobre el Derecho al Desarrollo, al privar al pueblo cubano del goce pleno de sus derechos y limitar la capacidad del país para modernizar su economía, participar en el comercio mundial y hacer llegar los beneficios del desarrollo a la ciudadanía.
La delegación indicó que su postura se arraiga en los principios de igualdad soberana, respeto mutuo y convivencia pacífica entre los Estados, conforme al derecho internacional y la Carta de la ONU. Asimismo, afirmó que su apoyo a la resolución refleja solidaridad con el pueblo y el gobierno de Cuba, y preocupación por el impacto devastador de las sanciones en sectores críticos como la salud, la educación, la agricultura y el ecosistema financiero; además, advirtió que la aplicación extraterritorial del bloqueo genera cargas excesivas para terceros países y contradice los principios de relaciones económicas internacionales justas y equitativas.
Finalmente, Ghana concluyó que estas sanciones no tienen justificación, son injustas y deben eliminarse de manera inmediata. Suscribió el principio de solución amistosa de controversias entre Estados e instó a Estados Unidos y Cuba a resolver sus diferencias mediante el diálogo constructivo y medios pacíficos, dentro del marco del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
El representante de Sierra Leona intervino en el debate de la Asamblea General para respaldar las posiciones expresadas por el G77 + China, el Movimiento de Países No Alineados y el Grupo Africano, y agradeció la presencia del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba en la sala.
En su alocución, el diplomático recordó que hace unos días se celebró el Día de las Naciones Unidas, “ochenta y un años después de la adopción de la Carta”, y evocó el mensaje del Secretario General, quien pidió “reafirmar los valores que son diálogo sobre la división y cooperación por encima de los enfrentamientos”.
Sierra Leona subrayó que “países con diferentes sistemas, intereses y opiniones se reúnen aquí, justamente por eso: el diálogo, la consolidación del consenso, los principios de la Carta, todo el derecho internacional y la resolución pacífica de controversias siguen siendo indispensables”. Y añadió: “Se dice que existen las Naciones Unidas no para los poderosos, sino para todos los demás. Los pequeños son los que dependen más de los principios de la Carta”.
El representante advirtió que “las consecuencias humanitarias también exigen nuestra atención”. Citó el informe de 2026 del Secretario General, que ”destaca la falta de combustible, apagones, interrupciones en el servicio de salud, agua, saneamiento y otros servicios esenciales que recaen sobre todo en mujeres, niños, personas mayores y personas que necesitan atención médica continua”.
Asimismo, denunció que “otras medidas en 2026 incluyen ensañamiento contra aquellos países que ofrecen combustible a Cuba, al igual que medidas contra personas y entidades financieras, lo cual podría profundizar consecuencias que van más allá de los países afectados”.
Sierra Leona pidió “que se levante el bloqueo y que haya una implicación constructiva, un diálogo entre los dos países de conformidad con la Carta, incluido el artículo 33”, con el ánimo de “normalizar las relaciones y fomentar la confianza”.
El diplomático concluyó que “el diálogo sostenido por la soberanía y la cooperación internacional ofrece la mejor forma de superar estas situaciones desde el enfrentamiento prolongado, en pro de la convivencia pacífica y el bienestar del pueblo cubano”.
Aseguró que la falta de combustible y el acceso a los suministros básicos y energéticos son graves para mantener servicios como la salud y el transporte, además de las relaciones financieras. Por eso, seguimos pidiendo que se respete la determinación de la isla a construir su propio destino, al tiempo que exigimos a Cuba de la Lista de países patrocinadores del terrorismo.
«Vietnam calls for an end to the policy of blockade, to the measures that limit Cuba’s access to energy, and for the removal of our country from the list of states sponsors of terrorism.»
🗣️ Representative from Vietnam 🇻🇳 to the UN
#CubaIsNotAThreat, the blockade is!https://t.co/nqoslZGMdA
— Cancillería de Cuba (@CubaMINREX) October 28, 2026
En el marco del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), Cabo Verde suscribió la intervención del grupo africano y reafirmó su solidaridad histórica con el pueblo cubano. Asimismo, respaldó firmemente el levantamiento inmediato e incondicional del embargo económico, comercial y financiero contra Cuba.
La intervención recordó que durante más de 30 años una mayoría abrumadora en la Asamblea ha pedido poner fin a esa medida, en consonancia con los principios de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y la igualdad soberana de los Estados.
Cabo Verde advirtió que las restricciones comerciales y financieras, el encarecimiento de las importaciones y la escasez de combustible y energía limitan la capacidad de Cuba para cubrir necesidades esenciales, como alimentos y otros servicios básicos. Estas medidas afectan el transporte, los hospitales, las escuelas y el suministro de alimentos y agua, especialmente a las familias y comunidades más vulnerables.
El país africano subrayó que esas restricciones pueden agravar las vulnerabilidades existentes y obstaculizar los esfuerzos de desarrollo sostenible. También destacó los lazos históricos de amistad y cooperación con Cuba, y recordó que, desde su independencia, la isla ha sido un aliado importante en educación, salud y capacitación.
Finalmente, reiteró su llamado a levantar de forma inmediata e incondicional el bloqueo y a excluir a Cuba de la lista unilateral que restringe su acceso al sistema financiero internacional. Asimismo, abogó por el diálogo, la cooperación y el respeto a la soberanía como vías para superar las diferencias entre los Estados.
En el marco de la Asamblea, India reiteró su rechazo a las reglas y medidas con efecto extraterritorial que afectan negativamente la soberanía de otros Estados, así como el progreso y la prosperidad de sus pueblos. La delegación india respaldó el llamado a todos los Estados a evitar la promulgación y aplicación de estas normas, y a derogarlas de conformidad con las obligaciones establecidas en la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
La intervención citó el informe del Secretario General sobre el sistema de salud de Cuba, que registra un déficit del 60% de los medicamentos esenciales, mientras que la producción alimentaria ha disminuido más del 50% en los últimos cinco años. Asimismo, se señaló que las restricciones de combustible han agravado la crisis energética y que estos déficits han interrumpido servicios esenciales como salud, educación, suministro de agua, distribución de alimentos y transporte.
Finalmente, India reaffirmó que su compromiso con el multilateralismo se basa en la convicción de que los retos internacionales deben abordarse mediante el diálogo y la diplomacia, conforme a la Carta de las Naciones Unidas. La delegación expresó su esperanza de que se propicie un entorno favorable para que todos los Estados, incluida Cuba, participen plenamente en la cooperación internacional dentro de sus aspiraciones legítimas de desarrollo.

Embajador Héctor Vasconcelos, representante permanente de México ante la Organización de las Naciones Unidas. Foto: Captura de webtv.un.org
El representante de México, embajador Héctor Vasconcelos, abrió este miércoles el debate en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el proyecto de resolución que reclama el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba.
En su intervención, el diplomático mexicano recordó que su país ha mantenido “una histórica y consistente posición de condena al bloqueo contra el pueblo de Cuba sostenida por más de seis décadas”, al considerarlo contrario al derecho internacional e incompatible con los principios de la ONU.
El representante subrayó que “constituye un obstáculo estructural para el desarrollo económico y social de Cuba, con consecuencias directas para el bienestar de la población”. Entre esas consecuencias mencionó “el desabasto de alimentos y medicamentos, las limitaciones en el acceso a servicios básicos, en el sistema bancario y la crisis energética”, lo que, a su juicio, “evidencia que sus efectos trascienden el ámbito económico y repercuten en la vida cotidiana de millones de personas”.
México fue enfático al señalar que “ningún pueblo debería verse obligado a afrontar estas condiciones como resultado de medidas coercitivas unilaterales”. Por ello, consideró que “poner fin al bloqueo constituye una necesidad urgente y un imperativo humanitario”.
El diplomático también abogó por que “el diálogo, la cooperación y el respeto al derecho internacional deben prevalecer sobre las medidas que profundizan las dificultades de una población”. En ese sentido, afirmó que “avanzar en esa dirección no solo beneficiaría a Cuba, sino que también contribuiría a construir un hemisferio más próspero y solidario, sustentado en la justicia, la paz y el entendimiento entre las naciones”.
También subrayó que “la solidaridad debe traducirse en hechos y no limitarse a declaraciones de principios”. En congruencia con esa convicción, afirmó que su país “ha mantenido su respaldo al pueblo cubano mediante iniciativas concretas de carácter humanitario”.
El diplomático reafirmó que “la cooperación internacional y el apoyo mutuo entre las naciones son fundamentales para hacer frente a los desafíos compartidos” y sostuvo con firmeza que “la fraternidad entre nuestros pueblos no depende de coyunturas ni de diferencias”.
México consideró que el bloqueo, “como mecanismo de presión externa para influir en las decisiones internas de un Estado soberano, resulta incompatible con los principios consagrados en la Carta de esta Organización y contraviene el espíritu de convivencia pacífica entre las naciones”.
En ese tenor, el representante refrendó “el rechazo a la imposición de sanciones unilaterales al margen de las medidas adoptadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”.
En consonancia con esa posición, el diplomático reiteró “la importancia de que Cuba sea excluida de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo de los Estados Unidos”, toda vez que su inclusión “genera barreras adicionales a sus operaciones financieras e intercambios comerciales internacionales”.
El representante mexicano concluyó que “eliminar los obstáculos que impiden la participación plena de Cuba en la comunidad internacional contribuiría a consolidar un orden multilateral sustentado en el respeto al derecho internacional y en los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”.
«El bloqueo constituye un obstáculo estructural para el desarrollo económico y social de Cuba y tiene consecuencias directas para el desarrollo de su población»
🗣️ Representante de México 🇲🇽 en ONU
#CubaNoEsUnaAmenaza, el bloqueo sí!https://t.co/YXy9jaBTjr
— Cancillería de Cuba (@CubaMINREX) October 28, 2026
#Cuba no retrocederá, y menos aún frente a presiones y órdenes yanquis. Bravo @BrunoRguezP, @SoberonGuzman y demás compañeros de nuestra delegación por tan firme actitud frente al irrespeto, la arrogancia y la prepotencia imperial. No podrán esperar menos de este pueblo.
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— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) October 28, 2026
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó este miércoles que Cuba no retrocederá ante las presiones de Estados Unidos y respaldó la actuación de la delegación de la Isla en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).
“Cuba no retrocederá, y menos aún frente a presiones y órdenes yanquis”, escribió el mandatario en la red social X, donde felicitó al canciller Bruno Rodríguez Parrilla, al representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, y a los demás integrantes de la delegación por su actitud frente a lo que calificó como “el irrespeto, la arrogancia y la prepotencia imperial”.
En otro mensaje, Díaz-Canel recordó que la sede de la ONU es un espacio de igualdad soberana entre los Estados y afirmó que Cuba defenderá allí sus derechos, los principios de la Carta de las Naciones Unidas y la dignidad de su pueblo.
Las declaraciones se producen durante el debate en la Asamblea General sobre el proyecto de resolución que reclama el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, que será sometido a votación este miércoles por trigésima cuarta ocasión.
