En la casa de Carilda, homenaje al aniversario 50 del Ministerio de Cultura
En un diálogo con los asistentes, Guzmán rememoró aquellos años en que se desarrollaron en los municipios instituciones culturales básicas, las cuales permitieron el auge sobresaliente de cada territorio
En celebración del aniversario 50 del Ministerio de Cultura, la casona de la poetisa Carilda Oliver Labra, en la calzada de Tirry, acogió el homenaje a quienes han desempeñado el máximo cargo de dirección en la provincia.
Auspiciado por el Centro del Libro y la Literatura (CPLL) y el de Promoción Literaria José Jacinto Milanés, fueron congratulados en esta ocasión José Ramón Guzmán, director provincial de Cultura en la década del 80 del pasado siglo y Osbel Marrero Acosta, actual titular en esa importante responsabilidad.
A los homenajeados los recibieron Efrahim Pérez Izquierdo, director del CPLL, y Raidel Hernández, coordinador del proyecto Al sur de mi garganta, quien les ofreció junto a otros invitados, un recorrido por la casa-museo, donde se exhiben imágenes y objetos personales de la Premio Nacional de Literatura, apuntó Cari Padilla, del Centro de Promoción Literaria.
En un diálogo con los asistentes, Guzmán rememoró aquellos años en que se desarrollaron en los municipios instituciones culturales básicas, las cuales permitieron el auge sobresaliente de cada territorio.
Esto significó un precedente sin igual, pues en todos se instauraron, de manera oficial, Casas de Cultura, museos, galerías de arte, bibliotecas, bandas, coros, talleres literarios, grupos portadores o de aficionados de diversas manifestaciones y se profesionalizaron muchos artistas y agrupaciones, entre otros éxitos.
«Fue una época de un gran movimiento cultural, con Matanzas a la cabeza», dijo.
También se resaltó en la figura de Marrero Acosta el extraordinario trabajo que desempeñan en la actualidad los directivos junto a los artistas, escritores, profesores, estudiantes y trabajadores de la Cultura, a pesar de los grandes desafíos que presenta este momento histórico, motivados por ofrecerle al pueblo espectáculos de calidad en instituciones, plazas y comunidades.
Para deleite del auditorio, la poeta Maylan Álvarez leyó un conjunto de sus textos y actuaron la concertista María de los Ángeles Horta, con un programa pianístico de complejidad interpretativa y la cantante Julita Osorio, con una selección de temas cubanos.
