30 de marzo de 2026

Radio 26 – Matanzas, Cuba

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Gilberto Subiaurt: desde el teatro hasta la eternidad

Triste es despedir a un amigo que parte hacia lo indefinido, hacia un lugar de no retorno. No por esperado o advertido, por inevitable, el vacío se siente menos. Duele saber que no lo encontrarás más por esos sitios comunes, cotidianos, compartidos.

Este lunes muchas personas se dieron cita en la sede de la UNEAC. Desde allí escritores, dramaturgos, actores, artistas visuales dedicaron el último adiós a Gilberto Subiaurt, mientras recordaban sus trascendentales aportes a la cultura.

¿Cómo nos despedimos de un hombre que seguirá estando en el teatro, la radio, la televisión, en sus alumnos, en nuestros recuerdos?

“Parte del repertorio de Icarón eran obras suyas; escribía y actuaba especialmente para Icarón y para mí. La pérdida es irreparable. Edith fue su obra cumbre en la que puso su corazón.

“Tenía en el momento que empezó a enfermarse un futuro promisorio con invitaciones a trabajar en películas, más telenovelas”, expresó con la angustia quemándole el rostro Miriam Muñoz Benítez, actriz, directora de Teatro Icarón, Premio Nacional de Teatro.

Creo que cuando uno habla de Gilberto tiene que hablar del excelente ser humano, hijo y el artista que fue (Ulises Rodríguez Febles)

“La de Gilberto Subiaurt López es una pérdida difícil del teatro matancero, entre las muchas pérdidas que hemos tenido en los últimos años. Creo que eso de alguna manera va influyendo en el teatro nuestro de cada día.

“En el caso de Gilberto, se va con él un momento del teatro que se hizo en Matanzas por el recorrido que tuvo por diferentes colectivos desde que empezó con Teatro D´Sur y Pedro Vera, después El Mirón Cubano y porque es un actor matancero que también ha tenido una significación dentro de colectivos fundamentales del teatro cubano como Teatro El Público, por ejemplo.

“Recuerdo ahora a La niñita querida y Un tranvía llamado deseo. La niñita querida la vimos aquí en el teatro Sauto porque una de las maneras que tenía siempre Gilberto era también de traer los espectáculos que él hacía en La Habana, fuera con los directores que fueran, no sé José Milián, Estorino, Julio César Ramírez, a Matanzas para que el público matancero pudiera verlas porque fue un actor de campo que siguió afincado al mundo rural.

“Nació y creció en el Central Juan Ávila pero salió a conquistar la ciudad y lo logró participando en varios colectivos con una obra muy importante dentro la historia del teatro cubano y también lo logró con su trabajo en la televisión donde participó lo mismo en aventuras, teleteatros, cuentos, policíaco y eso lo hizo además popular; aunque yo creo que la popularidad de Gilberto siempre estuvo presente entre el público matancero y el público de Unión, en toda esa zona Gilberto era, sigue siendo, un ícono al cual la gente ha querido mucho, ha seguido su carrera y su presencia.

“Hay que recordar a Gilberto en su trabajo como dramaturgo, director y actor. Estoy pensando ahora mismo en Condenados, la primera en que él se dirigió a sí mismo, escrita por él. Tuve la posibilidad de ser testigo de esos procesos de trabajo porque cuando él se la llevó a Pedro Vera para que la viera yo estaba ahí de casualidad.

“Eso para mí es un punto de partida de otro camino que él inició en el teatro porque a partir de Condenados, una obra que se ha estrenado por otros colectivos cubanos en los que él ha dirigido o ha trabajado con otros actores, a veces en dúo, constituye un referente de otras que después hizo como Promesas, Luces, Polvo.

“Otro elemento a resaltar es la relación que tuvo con Miriam Muñoz y con Teatro Icarón porque Edith es una pieza significativa dentro de la dramaturgia y la historia teatral de Gilberto y constituye un referente dentro del teatro cubano, por la presencia de Miriam Muñoz y porque trabajaron de manera conjunta.

“Edith, además de ser un éxito teatral con numerosos premios, fue el primer teleteatro que se hizo dirigido por Núñez Jauma en espacios matanceros y con actores matanceros de nuestros colectivos. Eso marca un hito dentro de la historia teatral nuestra”, apuntó Ulises Rodríguez Febles, dramaturgo, investigador, escritor y director de la Casa de la Memoria Escénica.

“Creo que es un artista muy ligado a la UNEAC. No hay espacio que se haya concebido aquí en el que de alguna manera él no haya participado y brindado ese talento innato que siempre lo acompañó.

“Gran dramaturgo y un actor extraordinario, sin duda, su muerte representa una pérdida sensible para todos, una pérdida que se siente en el amor de sus colegas, de aquellos que estuvimos cercanos y comprendemos que realmente era un creador consagrado a su arte y que siempre estuvo en proceso de crecimiento”, comentó José Manuel Espino, poeta, dramaturgo, presidente del Comité provincial de la UNEAC.

Marcia Brito fue una amiga desde la infancia de Gilberto Subiaurt

No faltaron las memorias de quienes exaltaron su belleza como ser humano: su dedicación como hijo, el amigo que siempre estaba presto a ayudar a los otros, el hermano leal.

“Yo conozco a Gilbertico desde chiquito. Yo soy de Unión de Reyes. Gilbertico vivía ahí en el pueblo, o sea, en el central, pero pasó la escuela primaria allá y es amigo de mi hermano desde esa época. Desde que éramos muy jovencitos nos unieron lazos de amistad muy fuerte

“Siempre digo que la primera obra de Gilbertico fue Abdala. Mi hermano José Luis, Caridad y Gilbert eran los protagonistas de la obra de Martí cuando ellos estaban en la primaria. Gilbe siempre fue un niño precioso, el más alto de su aula. Mi mamá le decía Chinito porque era chino. Muy estudioso, muy colaborador con los otros niños, muy respetuoso.

“Después empieza a estudiar en el Pedagógico donde ya yo era profesora y se gradúa en Lengua Inglesa como maestro. Su tendencia a las artes siempre fue muy vital y digo a las artes, no solo a las artes escénicas. Escribía maravillosamente. Yo recuerdo cuando se hizo por primera vez la presentación del texto de la obra Edith fue en el Museo Farmacéutico, rememoró Marcia Brito Hernández, directora del Museo Farmacéutico.

“Yo desde hace rato lo estoy extrañando desde que se empezó a enfermar desde que dejó de ser Gilberto. Gilberto no solo era un excelente actor, director, dramaturgo, sino también una excelente persona. No le conozco a un solo enemigo.

“Fue muy buen hijo, muy buen hermano, excelente amigo de sus amigos. Siempre se dedicó a Matanzas, él adoraba esta ciudad. Pudo haber vivido en miles de lugares, pero no lo hizo, sostuvo Miriam Muñoz.

“Además de todas las obras que hizo es importante tener en cuenta el estreno de Polvo porque hay un momento en que él abandonó su carrera para dedicarse a cuidar a su madre y eso también habla de la nobleza del espíritu que lo caracterizó. Entonces creo que cuando uno habla de Gilberto tiene que hablar del excelente ser humano, hijo y el artista que fue, consideró Rodríguez Febles.

“Fueron muchos años juntos. Para mí fue como mi hijo, mi padre, mi amigo y yo era para él igual. En los últimos tiempos él me decía mi mamá. El lazo entre los dos es muy fuerte, no solo en el plano artístico. Juntos nos pasamos muchas etapas malas y buenas, lo mismo que el teatro que en la vida”, agregó Muñoz Benítez.

Este sábado se apagó el cuerpo de Gilberto, pero tal vez su espíritu siga el camino señalado por los Condenados. En su andar recogerá todas las Aguas para aplacar, junto a Edith, el Polvo esparcido por los Aires

Durante el trayecto entre la calle Milanés y el margen del río San Juan, por Narváez, el aire se volvió denso. La tristeza se sintió más espesa, rebotaba entre el apretado grupo de personas sin poder desembocar más allá de sus propios cuerpos, de la conexión mental que de una u otra manera llevaba a todos los pensamientos a un  mismo destino.

“Gilbertico es un ejemplo de honestidad, tanto en su vida personal que como trabajador, un ejemplo de solidaridad y de buenas relaciones humanas con todo el mundo”, considera Brito Hernández.

“Hoy despedimos a Gilberto, junto a un grupo bastante numeroso de gente que lo quiso. En las redes sociales también las personas han manifestado ese cariño y ese respeto que le tenían en diferentes lugares del mundo. Entonces definitivamente con la partida de Gilberto se va una parte del teatro matancero.

“Queda un vacío que tendrán que llenar las nuevas generaciones con su presencia y con el ejemplo de disciplina, de entrega, de persistencia y de capacidad de sobreponerse a numerosos obstáculos que fue una de las grandes enseñanzas que también nos dejó Gilberto.

“Ahora que sus cenizas están en las aguas del río San Juan, donde se mezclan el agua de mar con la del río, empieza un nuevo viaje en el que estará en algún lugar interpretando nuevos personajes y tratando de llegar a los lugares donde siempre soñó”, opinó el dramaturgo e investigador.

 “Siempre va a estar en mí y yo en él. El nuestro era un amor muy diferente, único. Lo extraño lo voy a extrañar y Matanzas también”, concluyó Miriam.

La de Gilberto Subiaurt López es una pérdida difícil del teatro matancero (Ulises Rodríguez Febles)

El río San Juan recibió las cenizas como si siempre hubieran sido parte de él. Desde ahora será ese el punto de encuentro con el actor, director, dramaturgo, profesor, escritor, amigo, hijo, hermano. Desde ahora otros serán sus derroteros, sus públicos y sueños.

Desde ahora, prefiero pensarlo, en ese lugar de no retorno, Gilberto Subiaurt seguirá haciendo y amando el teatro y nosotros, fieles a su legado y aportes, desde esta dimensión terrenal y fugaz, le seguiremos aplaudiendo.

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